Tradiciones populares: Fiesta de San Cayetano a ritmo de verdiales

El padre de los cantes de los Montes de Málaga es el verdial debe su nombre a la aceituna verde que se conserva en sazón denominada verdial. El día grande de estos fandangos se repite cada año en la misma fecha, el 28 de diciembre, San Cayetano.
Los orígenes de este cante y baile están ligados al mundo rural aunque, gracias a su popularidad, actualmente es la capital la que acoge y celebra esta tradición. En la edición de 2005 concurrieron un total de 25 pandas de diferentes pueblos de la provincia que acudieron a Málaga para revivir las raíces más profundas de nuestros antepasados. Más de 20.000 personas se dieron cita en un ambiente de unión y pasión característico de estas celebraciones.
El verdial se remonta a fechas ancestrales y procede de los cantes y bailes interpretados por los campesinos mientras trabajaban, ligados a los solsticios de verano e invierno. Son alegre fandangos, de origen incierto, pero de connotaciones moriscas y anteriores al nacimiento del cante flamenco, que servían para que el hombre declarase su amor a su amada. Siempre estaba presente en bautizos, bodas, fiestas y romerías.
Durante el baile se canta habitualmente acompañado de cuatro guitarras, un violín, un pandero y cuatro platillos. El alcalde es la persona que con su varilla de mando va dirigiendo a todos los integrantes de la panda. Los cantes suelen estar inspirados en la mujer, el amor y la exaltación de la tierra recogiendo el sentir popular.
De pequeña mis padres me apuntaron a clases de bailes regionales y aunque ahora recuerdo bastante poco de los pasos y los movimientos que debía hacer, no se me olvidará el lío que me hacía con las cintas que las mujeres llevan en las manos. El baile desde luego, cuando tocaba subirse al escenario, quedaba colorido pero la dificultad para una niña de seis años era grande.





