Un lugar para perderse... El Paseo del Parque

Málaga está registrada como la quinta ciudad más grande de España. Además de ser uno de los destinos turísticos preferidos para propios y extraños, esta ciudad también es un rincón escogido por muchos retratistas de la naturaleza.
El Paseo del Parque de Málaga junto al Jardín de la Concepción los dos únicos recintos botánicos europeosque cuentan con especies tropicales y subtropicales, perfectamente aclimatadas al entorno natural en el que actualmente sobreviven.
Este paseo te permite recorrer, sin salirte de la ciudad, tres hectáreas de terreno plagadas de vegetación muy variada y diversa con abundante flora tropical y subtropical, palmeras, dragos, plátanos orientales o ficus.

Se encuentra en pleno centro de la capital de la Costa del Sol, y resulta muy agradable pasear y sentirse como un extraño en un lugar diferente, dependiendo el rincón del paseo que se escoja, ya que las distintas especies provienen de cientos de países.
En su siglo de existencia, construido entre 1912 y 1919, el terreno del Paseo del Parque es una zona ganada al mar por los malacitanos. Lo que quiero decir con esto es que a finales del siglo XIX lo que hoy es el Paseo del Parque y el Puerto, eran aguas del mar Mediterráneo, pero la industrialización y la necesidad de un puerto mayor hicieron que ese territorio pasase a ser tierra.
La historia del Parque de Málaga se encuentra unida a la del último siglo de mi ciudad. Tiene su origen en una ley inspirada por Cánovas del Castillo en 1896, que convertía los terrenos ganados al mar en una prolongación de la Alameda principal hasta el comienzo del Paseo de la Farola.
Los preliminares del proyecto fueron diseñados por el Marqués de Larios, figura de gran relevancia para la historia de Málaga, siendo aprobados por el Ayuntamiento.
Este Parque forma parte esencial de mis recuerdos y del paisaje de mi ciudad. Es un lugar donde perderme y disfrutar de todos sus rincones, viajar sin moverme del sitio e incluso sentirme como un explorador del mundo con tan sólo pasear.
Inolvidables las tardes de cine de verano en el Teatro Eduardo Ocón, situado justo en mitad del Paseo del Parque. Las películas son bastante recientes, lo único malo es que este estupendo cine al aire libre sólo existe durante los dos meses que duran las vacaciones.





