Tradiciones populares: Ardales

Ya está bien de hablar de fiestas y acontecimientos pasados, desde ahora hasta San Juan aún quedan casi siete meses, por lo que he querido recomendaros otra tradición malagueña mucho más cercana en el tiempo y que aún estáis a tiempo de vivir.
En Ardales, unos mil kilos de productos derivados del cerdo se reparten todos los años a mediados de febrero en la “Fiesta de la Matanza” de forma gratuita para cualquiera que desee visitarlos durante este día. Esta localidad malagueña está situada entre la Serranía de Ronda y la comarca del Valle del Guadalhorce, a 63 kilómetros de Málaga.
Se recomienda no acudir a todo aquel que pueda tener el colesterol alto o piense medírselo al día siguiente porque, una vez que se está allí, no hay quien se resista a probar estos exquisitos productos.
Morcón, chorizo, salchichón, morcilla, callos, estofado, paella y guisos de asaduras son repartidos por medio centenar de personas (todos vecinos del pueblo, cocineros por un día), que, desde primera hora de la mañana, comienzan la elaboración de estos suculentos platos.
Sorprendentemente, la tonelada de carne de cerdo se reparte en menos de cuatro horas, por lo que, si te has quedado con hambre, también puedes degustar y comprar embutidos, repostería, quesos, aceite, almendras y pan, todo ello amenizado con actuaciones musicales a cargo de coros rocieros y pandas de verdiales. También asisten artistas famosos a dar conciertos, como El Arrebato o José Mercé.
Este singular encuentro gastronómico es de reciente creación ya que surgió en 1997, con el fin de recuperar la tradición, que data de la época romana, para que los más jóvenes pudieran comprender parte de su pasado y se habilitan mostradores donde se explica cómo se hace el embutido.
En la fiesta no se mata al cerdo y la carne viene troceada, para no espantar al turista. Aunque he de reconocer que a mí me invitaron hace un año a pasar las fiestas en casa de una amiga mía que vive allí y cariñosamente denegué la propuesta por temor a oír semanas después lo chillidos de cerdo en mis oídos.
El ritual de la matanza del cerdo suele comenzar sobre las seis o las siete de la madrugada cuando se levantan los propietarios del cortijo. Es un día de fiesta, aunque para muchos puede ser muy duro, porque tienen que presenciar o ejecutar la muerte de un cochino. Los demás con oírlo en la distancia tienen ya suficiente, desde luego os aconsejo que vayáis sobre la hora de comer para evitar que tu estómago se cierre. Aunque bien es cierto que muchos visitantes o lugareños, entre ellos mi amiga, prefieren acudir a la matanza desde el principio y vivirla hasta el final. Para gustos los colores.
Y ya se sabe: “del cerdo, hasta los andares”.
Comentario:
Hola,
escribo para agradecer que alguien se preocupe por promocionar y enseñar a los demás lo maravillosa que es Málaga. Estudio en Siena (Italia) que también es preciosa pero cuando echo de menos a mi Málaga, me acerco a este blog tan estupendo.
Besos.
escribo para agradecer que alguien se preocupe por promocionar y enseñar a los demás lo maravillosa que es Málaga. Estudio en Siena (Italia) que también es preciosa pero cuando echo de menos a mi Málaga, me acerco a este blog tan estupendo.
Besos.
Comentario:
Muchas gracias por tu trabajo!!!
es estupendo!!
es estupendo!!
Comentario:
Enhorabuena por este blog que lleva un poco de nuestra tierra, sus lugares, sus gentes y costumbres fuera de aquí. He disfrutado mucho siguiéndolo y supongo que lo mismo le habrá parecido a otras personas, andaluzas o no, que lo han consultado. Por todo ello, GRACIAS
Comentario:
Cada vez que me conecto a internet me acerco a este rincon tan precioso. UN lugar en el que puedo recordar esa tierra tan bonita, tan rica de paisajes, personajes, costumbres y belleza. Lleno de tradiciones por cada lugar que pasa. Es una alegría poder acercarme cada vez que quiero a esta tierra, estando a la vez tan lejos y me siento tan cerca que siento la brisa de su playa y el alba en las montañas. Gracias por el blog y acerme tan feliz. un besooooo





