Malagueños ilustres: CÁNOVAS DEL CASTILLO (Málaga 1828/ Guipúzcoa 1897)

Político e historiador español, nace en Málaga en 1828. Tras la muerte de su padre, la familia queda en una precaria situación, por lo que en 1845 Cánovas se marchó a la capital para trabajar en las oficinas centrales de la Dirección del Ferrocarril de Madrid a Aranjuez, ayudado por el célebre escritor costumbrista y primo de su madre Serafín Estebánez Calderón, Consejero de Estado en aquellos momentos.
Gracias a su sueldo, comenzó la carrera de Derecho, a la vez que se abría paso en el mundo del periodismo y publicaba su primera novela histórica, La campana de Huesca (1851), y una Historia de la decadencia de España (1854). En esta época establece también sus primeros contactos con los círculos intelectuales y políticos del momento.
En el terreno político participó, junto con el general O´Donnell, en la sublevación de julio de 1854, dirigida contra Isabel II, incluso siéndole atribuida la redacción del ”Manifiesto de Manzanares" en el cual éste legitimaría su golpe de Estado. Tras el triunfo de la revolución liberal, Cánovas ocupa un puesto en el Ministerio de Estado.
Comenzó a partir de este momento una brillante carrera política que abandonó cuando los gobiernos de Isabel II se fueron decantando hacia la derecha y los miembros de su partido comenzaron a conspirar, dedicándose en exclusiva a partir de entonces a su trabajo como intelectual.
Elegido académico de la historia en 1860, ingresó en la Real Academia Española en 1867. Dos años más tarde publicó Bosquejo histórico de la casa de Austria en España, reflejo de su capacidad como historiador.
De sus posiciones revolucionarias iniciales se orientó con el tiempo hacia el conservadurismo cuyos principios precisamente defendió en las Cortes Constituyentes de 1869; fue célebre su voto en blanco de noviembre de 1870, a propósito de la designación del Duque de Aosta para el trono de España.
Las deficiencias del sistema político español durante el Sexenio Democrático (1868-1874) le llevaron a diseñar un sistema político pragmático y de orden, amparado en la institución monárquica. Estuvo al frente del Ministerio-Regencia que se formó en Madrid hasta que llegó a España Alfonso XII en 1875.
El interés de Cánovas por la historia no decreció, y durante las etapas que estuvo en la oposición escribió su libro Estudios del reinado de Felipe IV y dirigió la Historia general de España bajo patrocinio de la Academia de la Historia.
A lo largo de todo el período de la Restauración y hasta su muerte en 1897, tras ser asesinado por el anarquista italiano Angiolillo en Santa Águeda (Guipúzcoa), Cánovas ocupó un lugar de primacía en la dirección de la política española.





