¡Tengo clase!

Me tengo que ir a clase con mis criaturas. Hoy he decicido que sólo jugaremos y cantaremos canciones. Hoy no haremos ejercicios. Es lo bueno que tiene ser la profesora: cuando quieres jugar, juegas y cuando hay que trabajar, trabajan las criaturas.
Ahora que he descubierto esto de los dibujitos y chorradas con código fuente me siento como si tuviera un piano nuevo. (Ahí me he pasado, lo admito). Ya ves, a una inútil de la informática le das un ratón y la haces feliz.
¡Llegaré tarde! Dioses, ¿Qué me pasa con los números, que no soy capaz de controlar ni un reloj?





