... Y la banda tocaba "Waltzing Matilda". (ANZAC Day)
(Joan Baez. And the band played Waltzing Matilda).
A mí, estudiar historia siempre me ha parecido el cuento de nunca acabar. No sólo porque efectivamente, no se acaba nunca, sino porque depende de quién lo cuente, una nunca sabe a qué atenerse. Según qué fuentes consulten, leerán que Australia se "occidentalizó" con personas libres (¡Mentira! ¡Mentira! ¡Mentira!), y muy raramente se enterarán, a no ser que indaguen, de la participación de esas gentes en las dos guerras mundiales (que no, que no, que ahí sólo había ingleses y americanos, pobrecillos, contra los monstruos alemanes), en la guerra de Vietnam (ahí americanos solos ante Charlie, según Hollywwod) y en un etcétera maquillado de Commonwealths y cruces de Victoria recién cocidas en Londres y medallones y banderas americanas y discursos de sacar pañuelos y moquear sin pudor. Claro que también se ha llegado a decir que el genocidio nazi fue un montaje de video, que los judíos nunca han roto un plato y si me apuran, que Angelina Jolie jamás ha pasado por quirófano... pero hay capítulos en los que, quienes no hemos estado, nos podemos perder perfectamente. Capítulos y matices.
When I was a young man I carried my pack
And I lived the free life of a rover
From the Murrays green basin to the dusty outback
I waltzed my Matilda all over
Then in nineteen fifteen my country said Son
It's time to stop rambling 'cause there's work to be done
So they gave me a tin hat and they gave me a gun
And they sent me away to the war
And the band played Waltzing Matilda
As we sailed away from the quay
And amidst all the tears and the shouts and the cheers
We sailed off to Gallipoli
El 25 de Abril se cumplen noventa y un años de una madrugada en que muchos australianos, luchando por el Reino Unido, no volverían nunca más a casa. El 25 de Abril es conocido en todos los países de la Commonwealth como el "Anzac Day".
La Primera Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo. Los alemanes avanzaban hacia el este, y Rusia pidió ayuda a los aliados franceses e ingleses. Turquía, del bando alemán, parecía el punto geográfico crítico para parar la avanzadilla germana, pero atacar Constantinopla (Estambul) a lo bonzo, a los ingleses no les acabó de convencer, así que decidieron entrarles por la costa.
Los primeros barcos que enviaron fueron automáticamente convertidos en historia. Quizá la humildad de los turcos frente a los delirios de grandeza imperial de los ingleses fue aquel detallito insignificante con el que uno no cuenta cuando lleva tantas medallas y tanto uniforme... En fin. Léanse todo esto con un filtro, porque a mí los ingleses no me caen bien y no quiero que nadie se piense que cuento la historia con objetividad matemática. Sería mentir.
El caso es que tuvieron que volver a empezar, y esta vez enviaron a los ANZAC. Los ANZAC era nada menos que los Australian and New Zealand Army Corps, para entendernos: los protagonistas de la Operación Escudo Humano.
Los turcos, que se habían pulido casi todos los chismes de matar con los susodichos barcos anteriores, hicieron inventario de lo que tenían y les entró un ataque súbito (y muy oportuno, por cierto) de paranoia bélica, en que la necesidad y la escasez les enseñaron a colocar minas, focos nocturnos, pistolitas y pistolones justo donde tocaba.
How well I remember that terrible day
How the blood stained the sand and the water
And how in that hell that they called Suvla Bay
We were butchered like lambs at the slaughter
Johnny Turk he was ready, he primed himself well
He chased us with bullets, he rained us with shells
And in five minutes flat he'd blown us all to hell
Nearly blew us right back to Australia
But the band played Waltzing Matilda
As we stopped to bury our slain
We buried ours and the Turks buried theirs
Then we started all over again
A la una de la madrugada del 25 de Abril de 1915, los oficiales despertaron a sus "hombres" (y aquí sí que voy a ser objetiva: eran una pandilla de adolescentes que apenas podían con las armas, porque la mayoría pesaban menos que éstas), les dieron de comer, les administraron algo de alcohol, y los metieron en barcos.
Hay quien dice que la corriente los llevó a la costa equivocada, y hay quien dice que aquella noche no había ni corriente, ni viento, ni nada de nada, y que aparecieron donde tenían que aparecer. Sea como fuere, la costa con la que se encontraron era el festival nacional del francotirador turco y, a pesar de la oscuridad que los pocos que sobrevivieron coinciden en enfatizar, al hablar de aquella noche, la escabechina fue de órdago.
El desembarco en la península de Gallipoli sólo fue el comienzo de una etapa de sangre y devastación. En realidad, al hacer balance, el mayor número de bajas se las llevaron los pobres turcos, a los que la guerra aquella les iba o les venía tanto como a los australianos. Es decir: nada. Ambos luchaban por intereses de sus correspondientes de primera división, y ése es precisamente el motivo por el que he querido hablar del día de los Anzac.
And now every April I sit on my porch
And I watch the parade pass before me
And I watch my old comrades, how proudly they march
Reliving old dreams of past glory
And the old men march slowly, all bent, stiff and sore
The forgotten heroes from a forgotten war
And the young people ask, "What are they marching for?"
And I ask myself the same question
And the band plays Waltzing Matilda
And the old men answer to the call
But year after year their numbers get fewer
Some day no one will march there at all
Hoy, noventa y un años después de eso, aún se hacen desfiles y las bandas de música tocan "Waltzing Matilda" en honor a los héroes (y las heroínas, que no hubo pocas) de aquella carnicería atroz. La gente trajeada de manos impecablemente manicuradas se deshace en discursos sobre el valor, el honor y la lealtad y se les llena la boca al decir que todas aquellas gentes murieron por Australia, lo cual me parece, objetivamente, una mentira del tamaño de Oceanía.
Más de ocho mil australianos murieron, de aquella, por Inglaterra. Y como a estas alturas ya sé que no he nacido para historiadora, creo que puedo decirlo llanamente: Que se me dejen de hostias.
En Australia tienen un sentido del patriotismo un tanto peculiar. (Y fue a hablar de castidad las más p[CENSORED]ta, que aquí en España tampoco es que la cosa no esté complicada de evaluar)... Es decir, me he encontrado con patriotas rozando el chauvinismo -y mi apuesto y amado marido es un vergonzoso ejemplo de esto- pero la situación en general nunca ha llevado a una voluntad férrea de deshacerse de la Madre Patria (que si se le puede llamar madre, menudos hijos de [CENSORED], los pobrecicos) ni de montar una guerra de la independencia a lo llanqui.
Visto desde otra perspectiva también cabe decir que esto traería más de un dolor de cabeza a la industria del cine, porque si el patriota americano de la guerra de la independencia estadounidense fue Mel Gibson, que es más australiano que los canguros, ¿a quién iban a poner de patriota australiano? ¿A George Clooney?
Hum....
Afortunadamente, mucha gente ya se ha dado cuenta de que los eventos de Gallipoli no son dignos de desfile, sino más bien de reflexión profunda. Eso, contrapuesto con el resto, que lo único que ve el 25 de Abril es que no tiene que ir a trabajar porque es fiesta.
Cada 25 de Abril, rollos aparte, Australia se viste de medallas, sacan brillo a las trompetas, los trombones y los tambores y tocan Waltzing Matilda (canción en que, contradictoriamente, los ingleses son los malos. Que alguien me explique esto, por favor) y se acuerdan de bisabuelos, tatarabuelas y demás antepasados y el elegante conformismo del valor y el honor tapan el dolor de la derrota, y de tantísimos chicos que murieron cuando aún ni habían empezado a vivir.
Waltzing Matilda, Waltzing Matilda
Who'll come a waltzing Matilda with me
And their ghosts may be heard as you pass the Billabong
Who'll come-a-waltzing Matilda with me?
Comentario:
...i que los bascos pescavan balenas i los portugeses bacalao en el estuario del St-Laurent unos cuantos años antes que Colomb, Cartier...
Por cierto, tambien hay que celebrar el cumple de her majesty.
Por cierto, tambien hay que celebrar el cumple de her majesty.





