Prostitución profesional y surferos en pelotas.
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(When I'm sixty-four. The Beatles).
Creo que estarán de acuerdo conmigo en que existen un sinfín de parámetros para ordenar las cosas. Así, las actividades realizadas por la que escribe en un día como hoy...
a) Se pueden ordenar por números:
0 comidas sanas
1 ducha
2 cafés
3 menús del Chino de Abajo
4 cigarros cada media hora
5 animaladas verbales pronunciadas por segundo...
b) por su posición en el abecedario, en cuyo caso la lista cambiaría:
1. Animaladas pronunciadas por segundo.
2. Cafés.
3. Chino de Abajo.
4. Cigarros fumados.
5. Comida sana.
6. Ducha.
c)... O por sucesión cronológica, que es el parámetro de orden que he escogido para explicarles cómo acabé prostituyéndome justo un minuto antes de que Craig acabara en pelotas en un bar de obreros del puerto. Aún ahora no sé quién es más puta de los dos. (Aunque lo de él no fue voluntario y lo mío es por dinero).
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. De prostitución profesional.
Ayer, día gélido en Barcelona donde los haya, con tintes de tormenta, lluvia ininterrumpida y el cielo en un estado que parecía que lo acabaran de acusar de asesinato, y después de unos cuantos días traduciendo unas doce o catorce horas por ídem, llegó "la piedra en el camino". En todas las novelas siempre llega una "piedra en el camino". La mía fue tener que traducir una canción de los Beatles al catalán. Los Beatles, mis Beatles, que me dieron la vida (musicalmente hablando) y que luego la mimaron a base de melodías alegres e historias de amor. Los Beatles, que educaron mi oído, no sólo en notas sino en un idioma que aprendí mucho más rápido gracias a ellos.
No levantaba un palmo del suelo y ya iba por el mundo cantando mi versión del "Yellow Submarine" (lo que entendía de ella, quiero decir).
Los Beatles, que me llenaron de esperanza en momentos de desesperación. Los Beatles, que siempre han tenido alguna canción para explicar cualquier momento de mi vida.
Los Beatles. Traducidos al catalán por mis viles dedos corruptos por el dinero y la fama.
Ustedes no sé, pero para mí representa una traición más grande que meter a tus propios padres en la cárcel.
Y todo por la pasta.
Aquí estaba yo, sentada frente al ordenador, a punto de flagelarme delante de una foto que me hice en Penny Lane (Liverpool), cuando de repente, sonó el teléfono.
2. De imprevistos previsibles.
Era Craig (el que llamaba, quiero decir), que se había ido a surfear cuatro o cinco horas antes de aquel preciso momento mío de crisis existencial escarabajística. Ayer había buenas olas en Barcelona, y como eso no pasa a menudo, los surferos (y las surferas también) aprovechan al máximo. En fin, lo que esta gente entiende por aprovechar al máximo es lo que entiendo yo por "cagarse de frío y hacer el pinchafigos en público", pero no es el tema que me ocupa.
El tema es que llama y me dice:
-Me han robado la mochila.
Y yo hice lo que se esperaba de mí:
a) insertar chip USB de mujer casada. (En la alegría y en la tristeza, en la salud y la enfermedad, en la juventud y en la chochez...)
b) autocundirme en pánicos varios, entre imágenes de mi recién estrenado marido sangrando hasta por los ojos, después de paliza tremenda propinada por atracadores/as malvados/as.
-Que no, que la mochila la dejé en la arena, no te montes películas que no me han hecho nada.
(desinsertar chip USB mujer casada, tirarlo al suelo y patearlo siete veces. Ni enfermedad, ni vejez ni pollas en vinagre, como dicen en mi pueblo, que una no es una ONG con patas).
-Entonces, ¿para qué me llamas, para matarme del susto?
-No. Para que cojas un taxi y me traigas ropa, que la tenía toda en la mochila. Estoy en pelotas en un bar.
Aaaah, bueno, magnífico. Si es así, asunto arreglado, ¿no?
Intento repetirme mil veces que esto es lo que pasa cuando una no tiene un matrimonio convencional, mientras meto toda la ropa de abrigo que puedo en otra mochila e intento acordarme de dónde carajo escondí las llaves de casa. Salgo por la puerta (y al cielo gracias, porque en el estado mental que estaba no me habría extrañado sorprenderme a mí misma intentando salir por la ventana) y me doy cuenta de un dato importante: aún voy con el uniforme de traductora puesto. (id est, el puto pijama).
Dejo paraguas, abrigo de Craig y mochila en suelo de rellano, rebusco en bolso siete meses hasta dar con llaves recién introducidas en este, vuelvo a entrar en casa, me quito abrigo, me visto, me pongo abrigo y vuelvo a salir en condiciones.
Pillo taxi y claaaaaro. Cómo no. (Algún día escribiré un post íntegramente dedicado al gremio taxitista. Hoy no , que llevo prisa). Topo con taxista gallego que se cree GPS atrapado en cuerpo de señor taxista gallego, y que me empieza a hacer una lista de posibles rutas para llegar al sitio.
-Mire, vaya por donde quiera, pero que sea la vía más rápida y directa, que tengo a mi neomarido en pelotas en un bar.
Les juro que a partir de ahora diré siempre lo mismo, cada vez que entre a un taxi.
No sé si por solidaridad masculina, o por imaginarse al pobre marido medio muerto de hipotermia, con los huevos convertidos en tetas, de tanto encogérsele, pero el GPS gallego con forma humanoide-taxista cerró la boca y pisó el acelerador hasta la puerta del bar en cuestión.
Al llegar, me lo encuentro en la barra, a lo Jesucristo Supernosaberestar, con una toalla azul celeste que le habían dejado a modo de faldita hawaiiana (prueben a dejarse puesto, si no, el traje de neopreno mojado en un día como ayer. Se te cangrena hasta el nervio óptico), y los labios azules, también, pero más bien de un azul marino tocando al negro.
Lo curioso fue que me invadió un inusual buen humor, y me empecé a reír. Supongo que todos los obreros del puerto, allí presentes, con sus cervezas, se debieron de pensar que me reía de mi propio marido, y la escena era para reírse, claro, pero.... no soy tan cruel. Me reía porque no le había pasado nada, no le habían hecho daño. Estaba muerto de frío, pero no sangraba, y no le habían robado nada de valor porque lo único que llevaba dentro de la mochila era la ropa más vieja que tenía y las bambas más baratas que encontré en el Decathlón. (Vestuario elegido a propósito, por si acaso pasaba lo que acabó pasando).
Así que chorizo/a, si estás leyendo esto, jódete. Y luego piensa a ver qué leches haces con unas bambas del 47.
3. Mañana de hoy: festival de estornudos y mocos. Y es que como dice mi hermano, que es un sabio, "con la playstation también puedes surfear durante horas y nunca te pasan estas cosas".
Con la Playstation, sin embargo, a Craig nunca se le queda la cara de felicidad y satisfacción que lleva hoy pegada encima del cuello.
It was worth it, me dice con esa sonrisa inmaculada que tiene, surf was awesome.
Y yo pensé, fíjense las ironías que tiene la vida...
Will you still need me
will you still feed me
when I'm sixty-four
COSAS POR HACER:
1. No releerme la traducción de la letra de la canción de los Beatles que destrocé ayer. No volver a preguntarme por qué quiso el autor meterla en la novela, sin pensar en que ello podía dar lugar a este tipo de situaciones violentas.
(A punto he estado de buscar la editorial que lo publica en Japón, a ver si allí también traducen a los Beatles. Al menos así tendría el consuelo de verlos escritos en japonés que, digo yo, deben de sonar aún más estrafalarios que en catalán, ¿no?)
2. Seguir, seguir, seguir, traductora no hay páginas, se hacen páginas al traducir. (si puedo traducir canciones, también puedo modificar poemas, qué leches).
3. Esconder las pruebas para que mi descendencia, si algún día la tengo, no me pregunte nunca en qué carajo estaba pensando el día que me dió por traducir a sus divinidades The Beatles.
4. Llamar a Yoko y a Paul para disculparme. Como se enteren por terceras personas, me matan.
Comentario:
Jajajaja, así me gusta Aldara, que tu nuevo estado no altere ni una pizca tu sentido del humor tan tuyo, tan maravilloso, tan especial ;)
Y tómate las cosas con calma o vas a necesitar más cafés, jeje! Que el punto 2 de "Cosas por hacer" me ha preocupado bastante... porque si seguimos con esto de los refranes, déjame decirte que... "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy... déjalo para pasado mañana", jajaja! En fin, poco a poco... sin agobios! :)
Oye, el viernes me acordé de vosotros dos... es que el profesor de inglés dijo (creo... que aún me queda un largo camino, jeje), que se iba en Fallas (creo...), a surfear (creo...) a Portugal (creo...)
¡Un beso!
Y tómate las cosas con calma o vas a necesitar más cafés, jeje! Que el punto 2 de "Cosas por hacer" me ha preocupado bastante... porque si seguimos con esto de los refranes, déjame decirte que... "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy... déjalo para pasado mañana", jajaja! En fin, poco a poco... sin agobios! :)
Oye, el viernes me acordé de vosotros dos... es que el profesor de inglés dijo (creo... que aún me queda un largo camino, jeje), que se iba en Fallas (creo...), a surfear (creo...) a Portugal (creo...)
¡Un beso!
Comentario:
de fet et volia postejar ahir explicant-te pq et vaig posar als links (l'explicació és q vaig estar mitja hora buscant el post on mhavies deixat l'adreça del teu blog, i fart d buscar, quan la vaig trobar vaig decidir posar-te als links per no tornar-me boig una altra vegada)
crec que no nhi ha per tant per haver traduit una cançó dels beatles. a ells ja no els cal, però a qualsevol artista li hauria de fer il·lusió que els traduissin la seva obra. serà que són importants...
enfin..., q vagi bé! i dona-li un bisolgrip al craig
crec que no nhi ha per tant per haver traduit una cançó dels beatles. a ells ja no els cal, però a qualsevol artista li hauria de fer il·lusió que els traduissin la seva obra. serà que són importants...
enfin..., q vagi bé! i dona-li un bisolgrip al craig





