Tres segundos hacia fuera, tres segundos hacia atrás.
Entro en la sucursal de La Caixa de la esquina de mi calle.
Hay dos mostradores, con sendas clientas arreglando sus asuntos, así que, como buena ciudadana, me espero, haciendo cola.
Simultáneamente, una de las dos clientas se va y entra una señora que parece sacada directamente de aquel capítulo de aves caribeñas de plumajes de colores del National Geographic, y va directa al sitio que se está quedando vacío, cual quarterback aspirante a algún título muy importante. Tras placaje de mi persona y mirada sucia que me dedica ( "yo te pego el codazo y tú me pides perdón") se planta en el mostrador, que ha quedado vacío dado que el empleado ha salido un momento.
Sustituyo, mentalmente, mi impresión primera de la susodicha ave caribeña de plumaje por fotografía a tamaño humanoide de pajarraco ibérico de rapiña.
Habráse visto.
Recojo toda la educación que acaba de tirar al suelo sin escrúpulos (y mira que en La Caixa si hay algo gratis, son las papeleras) y le digo:
-Disculpe, estaba yo primero.
Y me mira, como diciendo "no has pagado la factura de aire de este mes, ¿cómo te atreves ni a respirar?" y me cacarea:
-Vengo a hacer un ingreso.- Con la misma sobramienta de dignidad (por haberse aprendido semejante palabrón: ingreso) que carencia de educación. Pero es que yo, precisamente, también había ido a hacer un ingreso, fíjense ustedes. Y le digo:
-Yo también vengo a hacer un ingreso ( y tu vida se la explicas al cura, que tiempo seguro que te sobra, desgraciá)
E ipso facto, llega el clímax de la escena. Me mira despistada y me dice:
-Pues ponte en la otra cola.
NO TE JORO...DE!?!
Si es que yo ya estaba, en la cola.
Segundos hacia fuera: Se apagan las luces, se hace de noche, un gran foco nos ilumina, la una frente a la otra, echo mano de mi AK 47 Kalashnikov con silenciador, sistema RIS, visor de punto rojo y mi nombre grabado en la empuñadura, que llevo colgada de la parte trasera de los tejanos, extraigo silenciador, cargo, apunto y convierto a la puta maleducada de mierda en carne para albóndigas perrunas. Extraigo pañuelo de papel de bolsillo derecho de la cazadora, limpio gotas de sangre salpicadas en cara (no fue educada ni para morirse, la muy guarra, que hasta tuvo que mancharme) y me dirijo hacia el mostrador con mi dinero para ingresar.
-Limpien esto, por favor, que alguna abuelita podría resbalar- le digo al empleado.
Segundos hacia atrás: No, no es de noche. Es de día, aún, sigo con mi dinero en la mano y desarmada y la muy guarra sigue en el mostrador que me tocaba a mí, y no tengo vísceras para decirle nada porque por mucho que no sea tan, tan vieja (es decir, camina perfectamente, no tiene artritis ni artrosis visibles, se defiende más que bien, diría yo, y seguro que se hace sus rounds diarios en el metro, y todo)... pienso que quizá la cabeza le falle, que no sé nada de ella y que es mejor callarme.
Así que me callo, y justo en ese momento, la señora que estaba delante de mí en la cola donde el susodicho Ave De Rapiña me ha obligado a esperar, se va, y me toca a mí.
El Quebrantahuesosbarrabuitrebarraaguilucho aún sigue esperando en su anticola autofabricada, porque el empleado sigue sin volver. Yo le doy mi dinero al mío, lo ingresa, me da el recibo, y full-stop.
Antes de salir (yo, que ya he acabado) me dedica otra de esas miradas despiadadas (ella, que aún está allí esperando).
Salgo contenta, pensando en aquel dicho que tanto me repetía mi adorada abuela, todo cerdo tiene su San Martín. Y es que es verdad. A veces es mejor no decir nada, no hacer nada, y dejar que las cosas caigan por su propio peso. Estas pequeñas escenas son las que me hacen pensar que el universo, de vez en cuando, tiene sus propios métodos para equilibrar injusticias... aunque no siempre los ponga en práctica.
Hay dos mostradores, con sendas clientas arreglando sus asuntos, así que, como buena ciudadana, me espero, haciendo cola.
Simultáneamente, una de las dos clientas se va y entra una señora que parece sacada directamente de aquel capítulo de aves caribeñas de plumajes de colores del National Geographic, y va directa al sitio que se está quedando vacío, cual quarterback aspirante a algún título muy importante. Tras placaje de mi persona y mirada sucia que me dedica ( "yo te pego el codazo y tú me pides perdón") se planta en el mostrador, que ha quedado vacío dado que el empleado ha salido un momento.
Sustituyo, mentalmente, mi impresión primera de la susodicha ave caribeña de plumaje por fotografía a tamaño humanoide de pajarraco ibérico de rapiña.
Habráse visto.
Recojo toda la educación que acaba de tirar al suelo sin escrúpulos (y mira que en La Caixa si hay algo gratis, son las papeleras) y le digo:
-Disculpe, estaba yo primero.
Y me mira, como diciendo "no has pagado la factura de aire de este mes, ¿cómo te atreves ni a respirar?" y me cacarea:
-Vengo a hacer un ingreso.- Con la misma sobramienta de dignidad (por haberse aprendido semejante palabrón: ingreso) que carencia de educación. Pero es que yo, precisamente, también había ido a hacer un ingreso, fíjense ustedes. Y le digo:
-Yo también vengo a hacer un ingreso ( y tu vida se la explicas al cura, que tiempo seguro que te sobra, desgraciá)
E ipso facto, llega el clímax de la escena. Me mira despistada y me dice:
-Pues ponte en la otra cola.
NO TE JORO...DE!?!
Si es que yo ya estaba, en la cola.
Segundos hacia fuera: Se apagan las luces, se hace de noche, un gran foco nos ilumina, la una frente a la otra, echo mano de mi AK 47 Kalashnikov con silenciador, sistema RIS, visor de punto rojo y mi nombre grabado en la empuñadura, que llevo colgada de la parte trasera de los tejanos, extraigo silenciador, cargo, apunto y convierto a la puta maleducada de mierda en carne para albóndigas perrunas. Extraigo pañuelo de papel de bolsillo derecho de la cazadora, limpio gotas de sangre salpicadas en cara (no fue educada ni para morirse, la muy guarra, que hasta tuvo que mancharme) y me dirijo hacia el mostrador con mi dinero para ingresar.
-Limpien esto, por favor, que alguna abuelita podría resbalar- le digo al empleado.
Segundos hacia atrás: No, no es de noche. Es de día, aún, sigo con mi dinero en la mano y desarmada y la muy guarra sigue en el mostrador que me tocaba a mí, y no tengo vísceras para decirle nada porque por mucho que no sea tan, tan vieja (es decir, camina perfectamente, no tiene artritis ni artrosis visibles, se defiende más que bien, diría yo, y seguro que se hace sus rounds diarios en el metro, y todo)... pienso que quizá la cabeza le falle, que no sé nada de ella y que es mejor callarme.
Así que me callo, y justo en ese momento, la señora que estaba delante de mí en la cola donde el susodicho Ave De Rapiña me ha obligado a esperar, se va, y me toca a mí.
El Quebrantahuesosbarrabuitrebarraaguilucho aún sigue esperando en su anticola autofabricada, porque el empleado sigue sin volver. Yo le doy mi dinero al mío, lo ingresa, me da el recibo, y full-stop.
Antes de salir (yo, que ya he acabado) me dedica otra de esas miradas despiadadas (ella, que aún está allí esperando).
Salgo contenta, pensando en aquel dicho que tanto me repetía mi adorada abuela, todo cerdo tiene su San Martín. Y es que es verdad. A veces es mejor no decir nada, no hacer nada, y dejar que las cosas caigan por su propio peso. Estas pequeñas escenas son las que me hacen pensar que el universo, de vez en cuando, tiene sus propios métodos para equilibrar injusticias... aunque no siempre los ponga en práctica.
Comentario:
Y después los maleducados son los jóvenes...¿Por qué en las colas de facturación de los aeropuertos siempre hay un tocapelotas octogenario empeñado en saltarse el turno y peretendiendo dar pena se cuela por toda la cara? ¿No tienen bastante con colapsar los ambulatorios, criticar toda obra callejera y explicar la Guerra Civil a todo lo que se mueva?
Le recomiendo que vea "Soylent Green", película de ciencia ficción, en la que se diseña un curioso fin para la tercera edad...
Como siempre, un caluroso saludo.
Le recomiendo que vea "Soylent Green", película de ciencia ficción, en la que se diseña un curioso fin para la tercera edad...
Como siempre, un caluroso saludo.
Comentario:
La fiesta es mañana al mediodía... por mucho que la loca quiera que sea a partir de hoy ya...
Esta noche después de llevar las cosas le echaremos cuenta a la chabe, pa que no sospeche.....
Ah y al tío bueno le ha salido pa esta noche un plan por Cádiz, pero ma dicho que cuando llegue se pasará a dar una vuelta... esperemos que no cambie de opinión... y con la excusa de las lagartijas :-ppppp
Ya me cayo que sino no tengo pa escribir un post el lunes :-pp
Saludos
Esta noche después de llevar las cosas le echaremos cuenta a la chabe, pa que no sospeche.....
Ah y al tío bueno le ha salido pa esta noche un plan por Cádiz, pero ma dicho que cuando llegue se pasará a dar una vuelta... esperemos que no cambie de opinión... y con la excusa de las lagartijas :-ppppp
Ya me cayo que sino no tengo pa escribir un post el lunes :-pp
Saludos
Comentario:
Que suerte tienes....a mi siempre me toca irme a la cola mas lenta, para regocijo de la cacatúa de turno.
Bonita historia. Y bien contada.
:)
Bonita historia. Y bien contada.
:)
Comentario:
Hay cosas tan simples que le hacen a uno la vida tannnnn feliz.... de verdad, tengo hasta envidia. Qué gustito, en serio.
Comentario:
Eres de las mías, eh? (por el chocolate, ñam)
A ver, a ver, a ver... ya que tenías el guión (segundos hacia fuera), ¿¿por qué no lo has escenificado?? :p Ah, ya, vale, que luego viene la poli y todo eso y menudo lío, eh? (como si no tuvieras bastantes, jeje) Qué gente más maleducada, de verdad. Lo que más me asombra es que aún habiéndole dicho con buenas maneras que estabas delante, haya seguido ideando su plan jeta. Es que vamos, ante este panorama no me extraña que se te hayan pasado por la imaginación ciertas escenas... bueno, piensa que ella vive con el problema de ser una desagradable y tú no ;)
Me encantó tu anterior post. No crees que muchas mujeres sueñan desde niñas con ese día y al final, lo que menos les importa es el marido? Quiero decir... ellas ya sueñan con un traje determinado, una escenografía determinada, unas invitaciones, un banquete, etc, etc... lo tienen todo en la cabeza y sólo se trata de reproducir esos pensamientos y hacerlos realidad, sin importar tanto con quien sea... (es la impresión que me da a mí cuando oigo a algunas amigas fantasear sobre ese día cuando ni siquiera tienen novio....) ¡UNA COSA DETRÁS DE LA OTRA, POR FAVOR!
Hasta otra, teacher!
A ver, a ver, a ver... ya que tenías el guión (segundos hacia fuera), ¿¿por qué no lo has escenificado?? :p Ah, ya, vale, que luego viene la poli y todo eso y menudo lío, eh? (como si no tuvieras bastantes, jeje) Qué gente más maleducada, de verdad. Lo que más me asombra es que aún habiéndole dicho con buenas maneras que estabas delante, haya seguido ideando su plan jeta. Es que vamos, ante este panorama no me extraña que se te hayan pasado por la imaginación ciertas escenas... bueno, piensa que ella vive con el problema de ser una desagradable y tú no ;)
Me encantó tu anterior post. No crees que muchas mujeres sueñan desde niñas con ese día y al final, lo que menos les importa es el marido? Quiero decir... ellas ya sueñan con un traje determinado, una escenografía determinada, unas invitaciones, un banquete, etc, etc... lo tienen todo en la cabeza y sólo se trata de reproducir esos pensamientos y hacerlos realidad, sin importar tanto con quien sea... (es la impresión que me da a mí cuando oigo a algunas amigas fantasear sobre ese día cuando ni siquiera tienen novio....) ¡UNA COSA DETRÁS DE LA OTRA, POR FAVOR!
Hasta otra, teacher!
Comentario:
Aquí en mi pueblo me ha pasado mogollón de veces, pero no suelen ser las mujeres de plumas como tu describes... dado a q por causa de mi trabajo me conozco mejor a los trabajadores de banco que a mi familia, casi siempre salen en mi defensa... porque los que se cuelan son los viejos!!!!!!...
Estas tu un viernes con to la prisa del mundo esperando tu turno desde hace media hora y cuando te aproximas a la ventanilla... se te cuela un viejo... con toda la educación le dices perdone.... pero... estaba yo y el con la cara de atontao, mira la ventanilla, me mira a mi, que me empiezo a calentar por momentos y cuando lo hace tres veces y la cajera ve que me sale humo de las orejas, le dice es cierto estaba ella... y el viejo te deja el sitio libre, pero no guarda la distancia de seguridad nooooo... se apalanca a mediometro de ti lateralmente, vamos que escucha hasta mi respiranción y tu ahí contando los billetes 100,200, 400.. coño con el puto viejo que me desconcentra!!!!
Saludos
Estas tu un viernes con to la prisa del mundo esperando tu turno desde hace media hora y cuando te aproximas a la ventanilla... se te cuela un viejo... con toda la educación le dices perdone.... pero... estaba yo y el con la cara de atontao, mira la ventanilla, me mira a mi, que me empiezo a calentar por momentos y cuando lo hace tres veces y la cajera ve que me sale humo de las orejas, le dice es cierto estaba ella... y el viejo te deja el sitio libre, pero no guarda la distancia de seguridad nooooo... se apalanca a mediometro de ti lateralmente, vamos que escucha hasta mi respiranción y tu ahí contando los billetes 100,200, 400.. coño con el puto viejo que me desconcentra!!!!
Saludos





