ARDE LA CALLE, ÉCHALE MAS GASOLINA.
Mientras en las calles de media Francia los desheredados de la gloria del capitalismo incendian automóviles y alzan barricadas contra los guardianes del orden establecido, los mineros de Asturias y de El Bierzo se niegan a entregar su presente, después de que ya les hayan robado su futuro y el de sus hijos, cortando carreteras y de nuevo alzando barricadas contra el brazo armado del capital.
En paralelo, la fabrica de SEAT de Martorel anuncia reducciones de empleo y producción y propone para atajarlas reducciones de salario. La razón no es que no ganen dinero (el año pasado obtuvieron cuantiosos beneficios), la razón radica en que produciendo en otro lugar podrían ganar mas, eso si pagando menos salarios, trabajando mas horas y en peores condiciones laborales.
Es curioso como estos tres conflictos sin relación aparente más que la de ser manifestaciones de la fase suprema y mas descarnada del capitalismo, tengan en común el mundo del automóvil. Bien porque se queman vehículos, porque se impide su tránsito o porque no se pueden producir con la rentabilidad debida o mas bien deseada.
El automóvil se ha convertido desde hace tiempo en un elemento que permite averiguar el status social de su ocupante. Con precios medios que rondan una anualidad salarial completa para el común de los mortales, el automóvil constituye el objeto de deseo del ciudadano medio. Cuanto mas grande y mas potente mejor, eso independientemente de que su uso principal consista en meterse en dos atascos diarios de duración indeterminada y creciente a medida que pasan los años, porque por mas pavimento que inunde nuestras ciudades, nuestro tiempo medio de desplazamiento al trabajo crece sin cesar.
Resulta pues que para podernos comprar el vehículo y pagar la gasolina que nos permita ir a trabajar, tenemos que trabajar cada vez mas horas, tardamos mas en llegar a nuestro centro de trabajo y encima pretenden que cobremos menos para ajustar nuestra competitividad.
Porque esto ya no se puede sostener mas tiempo, para que los que emigraron en búsqueda de un mundo mejor lo consigan, para que los que prefieren luchar a tener que emigrar lo consigan o para que salgan adelante los que quieren evitar que la empresa que les emplea emigre sin para ello tener que regalar sus vidas....
Si la calle arde, échale mas gasolina.

En paralelo, la fabrica de SEAT de Martorel anuncia reducciones de empleo y producción y propone para atajarlas reducciones de salario. La razón no es que no ganen dinero (el año pasado obtuvieron cuantiosos beneficios), la razón radica en que produciendo en otro lugar podrían ganar mas, eso si pagando menos salarios, trabajando mas horas y en peores condiciones laborales.
Es curioso como estos tres conflictos sin relación aparente más que la de ser manifestaciones de la fase suprema y mas descarnada del capitalismo, tengan en común el mundo del automóvil. Bien porque se queman vehículos, porque se impide su tránsito o porque no se pueden producir con la rentabilidad debida o mas bien deseada.
El automóvil se ha convertido desde hace tiempo en un elemento que permite averiguar el status social de su ocupante. Con precios medios que rondan una anualidad salarial completa para el común de los mortales, el automóvil constituye el objeto de deseo del ciudadano medio. Cuanto mas grande y mas potente mejor, eso independientemente de que su uso principal consista en meterse en dos atascos diarios de duración indeterminada y creciente a medida que pasan los años, porque por mas pavimento que inunde nuestras ciudades, nuestro tiempo medio de desplazamiento al trabajo crece sin cesar.
Resulta pues que para podernos comprar el vehículo y pagar la gasolina que nos permita ir a trabajar, tenemos que trabajar cada vez mas horas, tardamos mas en llegar a nuestro centro de trabajo y encima pretenden que cobremos menos para ajustar nuestra competitividad.
Porque esto ya no se puede sostener mas tiempo, para que los que emigraron en búsqueda de un mundo mejor lo consigan, para que los que prefieren luchar a tener que emigrar lo consigan o para que salgan adelante los que quieren evitar que la empresa que les emplea emigre sin para ello tener que regalar sus vidas....
Si la calle arde, échale mas gasolina.

Comentario:
estas mas tenso que chirac en una barbacoa....
jajajajja
y aluego... este es de artesanía..
"En un hogar fracés:
- Mamá, voy a echarle gasolina al coche..
- Pero hijo.. si tu no tienes coche"
jjjjjjjjjjjjj
jajajajja
y aluego... este es de artesanía..
"En un hogar fracés:
- Mamá, voy a echarle gasolina al coche..
- Pero hijo.. si tu no tienes coche"
jjjjjjjjjjjjj
Comentario:
"El mundo se nos cae a trozos, y encima se nos cae encima a los de siempre..."
y mientras, la mayoría de mortales nos quedamos mirando con los brazos cruzados porque no sabemos qué hacer, o simplemente, no queremos movernos del sofá...
y la solución está en nuestras manos... tú lo has dicho:
"Si la calle arde, échale mas gasolina"
Estupendo colofón final!!!!!
Besetes!!!!
y mientras, la mayoría de mortales nos quedamos mirando con los brazos cruzados porque no sabemos qué hacer, o simplemente, no queremos movernos del sofá...
y la solución está en nuestras manos... tú lo has dicho:
"Si la calle arde, échale mas gasolina"
Estupendo colofón final!!!!!
Besetes!!!!
Comentario:
Y como soluciona esto el capitalismo?...Echándole la culpa a la sociedad, creando visiones sesgadas de la realidad que nos rodea y logrando escisiones en la masa obrera y social de tal modo que los que deberíamos pelear juntos por un objetivo común estemos cada vez más atomizados...
El mundo se nos cae a trozos, y encima se nos cae encima a los de siempre...
Gracias Bro...cada día me sorprendes...
El mundo se nos cae a trozos, y encima se nos cae encima a los de siempre...
Gracias Bro...cada día me sorprendes...







