:EL RINCÓN DE PUCK: (La Tira del Día...14/12/2005)
LOS DIOSES DEBEN ESTAR LOCOS...III
Que alguien me lo explique porque no lo entiendo.
Que alguien me intente convencer de que una sociedad ¿civilizada? necesita aplicar ejecuciones sumarias para mantener el orden supuestamente establecido.
Que alguien me cuente en nombre de quien se quita la vida a otra persona.
A ver...analicemos un poco esto...
Desde el punto de vista global, estamos ante una sociedad capitalista, como el noventa y muchos por ciento de las sociedades planetarias que agrupan la mayor parte de la riqueza, sociedades que apuestan decididamente por la creación y agigantamiento de las diferencias sociales como motor de la economía, que no tienen escrúpulos en perpretar nuevos ricos a costa de generar viejos pobres...la mayoría de la población se mantiene en el estado intermedio, digamos un pseudonirvana de mírame y no me toques, quizás a la espera de un golpe de fortuna en forma de lotería de rasca y gana que les haga saltar de casta ...y mientras, los gobiernos de estos países, conscientes del inmenso poder que poseen las "clases medias" y que sorprendenteme ellas mismas ignoran, se dedica a fomentar políticas e ideologías, a publicitar futuros riesgos sobre la amenaza que los pobres pueden significar sobre su estatus...
Quizá no nos damos cuenta, pero es muy fácil entender que ciertas políticas están dirigidas a que no volvamos la vista hacia las clases dominantes, que no pensemos en que todo lo que unos pocos tienen bastaría para alimentar al planeta entero...no...en lugar de esto, se fomenta el miedo en la sociedad, el miedo a que un "pobre" te robe el coche, la casa o el enanito de jardín que con tanto primor adquiriste en Carrefour...si tenemos la vista clavada en el culo nunca podremos ver lo que pasa delante de nuestras narices...
De ahí que no me sorprenda nada conocer que en California, estado de los Eh Eh Uh Uh gobernado por un superhéroe hecho hombre, la gran mayoría de la población apoye decididamente la pena de muerte...el americano medio es obeso, patriota hasta la médula espinal de barras y estrellas, miembro de la Asociación Nacional del Rifle, conduce un General Motors y está cagado de miedo por el simple hecho de poder perder alguna vez este su sueño americano...¿cómo no ejecutar a alguien que representa la escoria de la sociedad?...seguramente esa misma mayoría lo haría con sus propias manos si pudieran...
Desde el punto de vista individual, hay cosas que me parecen más terribles todavía...¿cómo puede alguien trabajar como funcionario de prisiones en un corredor de la muerte?...¿cómo puede alguien sobrevivir a eso sin volverse loco, sin pegarse un tiro, sin crearse tal inestabilidad emocional que no vuelva a pegar ojo el resto de sus días?...
Hay figuras muy curiosas (por decir algo) en el proceso de las ejecuciones...
Primero está el Chuache, excelentísimo gobernador In God We Trust, que firma de puño y letra las sentencias y descarta los indultos o revisiones...es curioso ver como este papel le queda ni que pintado...
Luego aparece un capellán, que dará confesión y expiará las culpas en nombre de dios...y que digo yo...si se ejecuta en su nombre y previamente el mismo dios ha perdonado al reo...¿está dios ejecutando a un inocente?...¿ese ser supremo es un sádico?...¿quién pretende tomarnos el pelo y reducirnos los cerebros como los jíbaros?...menos mal que soy ateo...si no pensaría que es un auténtico hijo de p...
Entre medias está el grupo de testigos...treinta personas, probablemente llegadas en minibús, atendidas por un cuantioso ágape, apoltronadas detras de una mampara de cristal blindado y comodamente sentados, mirando a los ojos de una persona a la que están matando delante de sus narices...me queda la duda de si el estado ejecutor brinda la posibilidad a estas personitas de un tour postmorten por la cámara mortuoria, descabello en mano por si algún estertor los sobresalta...
Al final de la cadena se encuentran los verdugos...antiguamente estos personajes se cubrían la cabeza con un gorro negro mientras empuñaban el hacha que seccionaría el cuello del condenado...actualmente se aíslan en una cámara y se han triplicado...hoy se aplican al mismo tiempo tres vías distintas de ejecución, de tal modo que cada verdugo activa una de ellas, sembrando así la incertidumbre del ¿quien ha sido? ¿he sido yo? y permitiendo un asidero para la limpieza de conciencia...¡cobardes!...antes por lo menos el hombre del hacha corría el riesgo de que se volase la caperuza...¿os creéis que si la sociedad os ignora vuestra cabeza os dejará en paz?...¡ilusos!...y este es uno de los casos en los que no puedo culpar a la sociedad...preferiría morirme de hambre antes que presionar con desdén el botoncito de la muerte...
Pues eso, que no lo entiendo...como dice el refrán en versión edulcorada...o jugamos todos o pincho el balón...¿Cuántos asesinatos indiscriminados ha cometido el tío Sam en Irak, por poner un ejemplo?...¿Qué pensaría el señor W. Arbusto si fuese juzgado como asesino en el Tribunal Penal Internacional de La Haya con las leyes del propio estado del que él mismo fue gobernador?...Tal vez si se viese vestido de naranja butanero, recorriendo los últimos metros de su vida con los esfínteres totalmente descontrolados, podría analizarse la necesidad de la supresión de la pena de muerte...
...y digo tal vez, porque esta sociedad es impredecible...
Que alguien me lo explique porque no lo entiendo.
Que alguien me intente convencer de que una sociedad ¿civilizada? necesita aplicar ejecuciones sumarias para mantener el orden supuestamente establecido.
Que alguien me cuente en nombre de quien se quita la vida a otra persona.
A ver...analicemos un poco esto...
Desde el punto de vista global, estamos ante una sociedad capitalista, como el noventa y muchos por ciento de las sociedades planetarias que agrupan la mayor parte de la riqueza, sociedades que apuestan decididamente por la creación y agigantamiento de las diferencias sociales como motor de la economía, que no tienen escrúpulos en perpretar nuevos ricos a costa de generar viejos pobres...la mayoría de la población se mantiene en el estado intermedio, digamos un pseudonirvana de mírame y no me toques, quizás a la espera de un golpe de fortuna en forma de lotería de rasca y gana que les haga saltar de casta ...y mientras, los gobiernos de estos países, conscientes del inmenso poder que poseen las "clases medias" y que sorprendenteme ellas mismas ignoran, se dedica a fomentar políticas e ideologías, a publicitar futuros riesgos sobre la amenaza que los pobres pueden significar sobre su estatus...
Quizá no nos damos cuenta, pero es muy fácil entender que ciertas políticas están dirigidas a que no volvamos la vista hacia las clases dominantes, que no pensemos en que todo lo que unos pocos tienen bastaría para alimentar al planeta entero...no...en lugar de esto, se fomenta el miedo en la sociedad, el miedo a que un "pobre" te robe el coche, la casa o el enanito de jardín que con tanto primor adquiriste en Carrefour...si tenemos la vista clavada en el culo nunca podremos ver lo que pasa delante de nuestras narices...
De ahí que no me sorprenda nada conocer que en California, estado de los Eh Eh Uh Uh gobernado por un superhéroe hecho hombre, la gran mayoría de la población apoye decididamente la pena de muerte...el americano medio es obeso, patriota hasta la médula espinal de barras y estrellas, miembro de la Asociación Nacional del Rifle, conduce un General Motors y está cagado de miedo por el simple hecho de poder perder alguna vez este su sueño americano...¿cómo no ejecutar a alguien que representa la escoria de la sociedad?...seguramente esa misma mayoría lo haría con sus propias manos si pudieran...
Desde el punto de vista individual, hay cosas que me parecen más terribles todavía...¿cómo puede alguien trabajar como funcionario de prisiones en un corredor de la muerte?...¿cómo puede alguien sobrevivir a eso sin volverse loco, sin pegarse un tiro, sin crearse tal inestabilidad emocional que no vuelva a pegar ojo el resto de sus días?...
Hay figuras muy curiosas (por decir algo) en el proceso de las ejecuciones...
Primero está el Chuache, excelentísimo gobernador In God We Trust, que firma de puño y letra las sentencias y descarta los indultos o revisiones...es curioso ver como este papel le queda ni que pintado...
Luego aparece un capellán, que dará confesión y expiará las culpas en nombre de dios...y que digo yo...si se ejecuta en su nombre y previamente el mismo dios ha perdonado al reo...¿está dios ejecutando a un inocente?...¿ese ser supremo es un sádico?...¿quién pretende tomarnos el pelo y reducirnos los cerebros como los jíbaros?...menos mal que soy ateo...si no pensaría que es un auténtico hijo de p...
Entre medias está el grupo de testigos...treinta personas, probablemente llegadas en minibús, atendidas por un cuantioso ágape, apoltronadas detras de una mampara de cristal blindado y comodamente sentados, mirando a los ojos de una persona a la que están matando delante de sus narices...me queda la duda de si el estado ejecutor brinda la posibilidad a estas personitas de un tour postmorten por la cámara mortuoria, descabello en mano por si algún estertor los sobresalta...
Al final de la cadena se encuentran los verdugos...antiguamente estos personajes se cubrían la cabeza con un gorro negro mientras empuñaban el hacha que seccionaría el cuello del condenado...actualmente se aíslan en una cámara y se han triplicado...hoy se aplican al mismo tiempo tres vías distintas de ejecución, de tal modo que cada verdugo activa una de ellas, sembrando así la incertidumbre del ¿quien ha sido? ¿he sido yo? y permitiendo un asidero para la limpieza de conciencia...¡cobardes!...antes por lo menos el hombre del hacha corría el riesgo de que se volase la caperuza...¿os creéis que si la sociedad os ignora vuestra cabeza os dejará en paz?...¡ilusos!...y este es uno de los casos en los que no puedo culpar a la sociedad...preferiría morirme de hambre antes que presionar con desdén el botoncito de la muerte...
Pues eso, que no lo entiendo...como dice el refrán en versión edulcorada...o jugamos todos o pincho el balón...¿Cuántos asesinatos indiscriminados ha cometido el tío Sam en Irak, por poner un ejemplo?...¿Qué pensaría el señor W. Arbusto si fuese juzgado como asesino en el Tribunal Penal Internacional de La Haya con las leyes del propio estado del que él mismo fue gobernador?...Tal vez si se viese vestido de naranja butanero, recorriendo los últimos metros de su vida con los esfínteres totalmente descontrolados, podría analizarse la necesidad de la supresión de la pena de muerte...
...y digo tal vez, porque esta sociedad es impredecible...








