Diario de Madrid
Sindicación
 
HOGAR DULCE HOGAR
Resaca. La mañana tan fría en casa se ha traducido, al salir a la calle, en un típico día todavía otoñal, de temperaturas suaves, cielos manchados de nubes, sucios de grisura. La vuelta a Madrid ha sido apoteósica. Pasé casi toda la tarde de ayer en casa, a ratos charlando con R, a ratos hundiéndome en las simas (profundísimas) de la programación televisiva del sábado por la tarde. Hubo un paréntesis con E y Eva más Susana, una de las redactoras de Coruña, que estaba aquí por lo de la comida de empresa a la que no fui (y por lo que me han contado, ni ganas, mucho discursito de los jefes con el peloteo sonriente de turno, comida discreta –fue en Bauzá, donde a mí me trataron tan bien– y copas a media tarde que cada cual tuvo de pagarse de su bolsillo, porque la largueza del periódico se agotó en los postres). Quedamos en el café del Real y después de una hora con tarta de chocolate y cerveza junto a mis anécdotas del viaje, que hicieron reír lo suyo, luchamos contra los elementos –léase oleadas de paisanos comprando compulsivamente de cara a la Navidad– hasta Sol, donde me despedí de ellas. Por la noche, R y yo alquilamos una película ("Far from heaven", con Julianne Moore y Dennis Quaid: me gustó) y para cuando terminamos de verla, a la una y pico de la madrugada, tuve que arrancarme del sofá, tan a gustico estaba, para salir a la calle en busca de un poco de diversión. En la Bohemia, sesión con E&Eva (acarameladísimas, dándonos a todos en los morros con su amour fou; yo a estas dos las veo juntas por muchos años, viejecitas y felices), las hermanas L y Espe, José Luis y Rubén. Era la primera vez que veía a Rubén desde que monté el número en casa de las hermanísimas. Coqueteamos, pero se marcharon enseguida... Trataré de que no pasen otros dos meses hasta que nos encontremos de nuevo.
En el Escape, me tropezé al ir al baño con Emilio, el cachitas que me ligué allí mismo hace tiempo, y ya no hubo manera de quitármelo de encima. Él hablaba, cada vez más cerca su rostro del mío, mientras que yo echaba miradas gavilanas a cuanto cachorro de león se me ponía por delante. Finalmente, me metió la lengua hasta el esófago y ya me dejé llevar por las circunstancias. Total, el tío no está mal y yo andaba con hambruna atrasada. De todos modos, sólo se quedó en casa el tiempo necesario para un polvete sin más historia, cosa que le agradecí porque no me apetecía nada dormir acompañado. Anoche me sentí a gusto, ligoncete y divertido. Con Eva muy bien, es una tía que me cae de puta madre, creo que E será consciente de que ese diamante no debe dejarlo escapar. Veremos. A mí me hinchó como un pavo con un piropazo que me soltó en plena orgía alcohólica –con E enarcando sus asturianas cejas a cien por hora:
–¡Guapísimo! A mí tú me pareces un tío super morboso.
Qué bien estar de vuelta en casa.
 
Comentario:
Ay actualizaaaaaaaaaaaa. Me tienes enganchado a tu blog, lo reconozco jaja
 
Comentario:
Jajajaja lo que me he podido reir con tu reencuentro en la noche madrileña. Eso es lo que tienes que hacer, salir, ligar, divertirte... no si al final terminaras pareciendote a mi!!!! Yo hace tiempo salia mucho por el rollo bollo, tenia cienes y cienes de amigas lesbianas... que tiempos aquellos. Ahora todo ha degenerado bastante, las cosas no son como antes. Bueno me encanta leerte asi de positivo. Un beso gigantesco
No