Diario de Madrid
Sindicación
 
DOMINGUEANDO
La existencia es una sucesión ininterrumpida de ciclos. Como pescadillas que se muerden la cola y se enroscan a nuestro alrededor, anillando los recuerdos. Invierno, primavera, verano, otoño. El comienzo del cole, las Navidades, Semana Santa, la declaración de la renta, los exámenes de fin de curso, las vacaciones de verano. Y vuelta a empezar. Las estaciones (los ciclos) se suceden y nosotros permanecemos, pero menos.

El trabajo hoy ha ido como la seda. ML R no me ha dicho nada de nuestro encontronazo del jueves, y conociéndola no lo hará. Así pues, sonrisas profident y mucha falsedad ambiente.

Ayer estuve en plan ermitaño total. Salí a la calle, me tomé tres cafés en el Laan, allí leí hasta hartarme (casi 150 páginas) y luego me volví para casita, con tan buena fortuna que no había nadie y pude seguir leyendo tranquilo. Me quedan 50 páginas de la novela y estoy deseando salir de aquí para terminarla. 2666 ha sido el descubrimiento (por el momento) del año.
 
Comentario:
Mejor terminar tu libro que ir a ver la peli. Tomo nota para leerlo. Abrazos.
No