Diario de Madrid
Sindicación
 
MIERDA DE FÚTBOL...
Aquí estoy, todavía en la redacción, habiendo terminado todo el trabajo a excepción de la página de Deportes. Hay partido de Copa entre no sé quiénes y no puedo irme hasta que se termine el encuentro. M M, el redactor de deportes, me asegura que para las 12.30 estará acabada la cosa. Dios, una hora más frente al ordenador, los ojos como dos faros de emergencia, aburridísimo y con unas ganas tremendas de salir a la calle y que me dé la brisa nocturna, antes de meterme en el Angie (es un suponer) y tajarme, que hoy me apetece, mira tú por dónde.
M me ha llamado y puede que nos veamos. Intentaré que se apunte E, aunque no sé yo, ayer no quise tomarme algo con ella y puede que me la guarde. Hoy tampoco he estado muy simpático que digamos: a este paso me convierto en el monstruo de las galletas...

Comí al mediodía en Barquillo con C&H, a los que hacía tiempo que no veía. Sobremesa agradable y distendida, hablamos de M y sus aventuras sexuales, que últimamente no hacen más que aumentar. También de lo bien que nos va en la vida y lo encantados (con algún pero que otro) que estamos con nosotros mismos. Me han ofrecido pasar las Navidades en Estepona, en la casa que los padres de C tienen a pie de playa (como es casi seguro que no voy a estar en Santander, me lo pensaré, aunque la idea de una casa rural en algún pueblecito de, por ejemplo, Extremadura también me tienta, rollito ermitaño alejado del mundanal ruido). Quedamos además en que este viernes nos vemos en Alcalá de Henares, para la inauguración del festival de cine, en cuya historia está metido Tomás.

En el BAires después de comer. Veo a JM, que me agarra por banda y no me suelta en más de una hora. El tema, como siempre, su lucha desvalida (pobre David incomprendido) contra el Goliat de la homofobia... P me cuenta que su abuela murió este sábado, a los 95 años. La vi afectada, pero apenas pudimos cruzar unas palabras: JM estaba desbocado y no se detenía ante nada ni nadie. A ver si mañana me paso por allí al mediodía y charlamos un ratín.

Escucho a los Manic Street Preachers ("If you tolerate this your children will be next") y hago tiempo, tiempo, tiempo... ML R acaba de coger dos revistas gratuitas gays que me traje de Berkana para echarles un vistazo. Su homofobia levemente maquillada de buenas maneras e ironía fina (eso cree ella) no me salpica en absoluto. Hace bromas y yo le contesto, es como una ligera sesión de esgrima para principiantes. Mi jefa es una pobre mujer anclada en otro siglo (aún tengo que descubrir en cuál), con bastante mala baba en ocasiones pero algo parecido a un buen corazón muy adentro de sus entretelas. Pasa las páginas criticándolo todo, como si nosotros fuéramos muy buenos titulando y mostrando noticias, manda cojones. Ve un artículo sobre osos y el color le sube al rostro conejil. A lo mejor le va el rollito peludo y grandote...
 
Comentario:
Me habían comentado que tu forma de narrar crea adicción. Doy constancia de ello y te felicito. Me pregunto como son C&H. De C sabemos que es muy atractiva, y que hacen fiestas estupendas… Pero ansío en saber más… Gracias Cornelio
No