MAL TIEMPO
Llueve con ganas sobre la ciudad. Esta noche sacaré el edredón, que ya va siendo hora. En el Colby, hago tiempo hasta la hora de comer, me pido un café y leo. Poca gente y música suave. Veo a S&M, cuando entran empapados como pollos. Me dicen que dentro de dos sábados es la boda y que esperan verme allí.
–¿Irás a vernos, no? Aunque sea para reírte.
–No, mujer, para reírme no.
–El novio va a estar guapo, pero yo pienso ir espectacular.
Se les ve ilusionados y felices.
Dentro de dos días, a Santander. En coche con E, que va a visitar a su hermano (y a su cuñada...), aprovechando que sus padres estarán allí el sábado. Puede que M nos acompañe, aún no es seguro. Tengo ganas de ver a abuelito para comprobar que de verdad está bien. Acabo de llamar a su casa y, sorpresivamente, se ha puesto él al teléfono. Voz fuerte y segura. Buena señal.
Ana Botella, legionaria de Cristo, habla de manzanas y de peras a la hora de explicar lo que piensa del matrimonio gay... Uno a veces está tentado de pellizcarse, por si acaso todo es irreal, la vida un sueño y los sueños, ya se sabe. Entre otras lindezas, asegura que todos los derechos, que ya se nos reconocen (sic), le parecen muy bien, pero que lo que no puede ser, no puede ser. Me pregunto si esta señora es consciente de que yo, por ser gay, no disfruto de ninguno de esos derechos que ella dice que ya se nos reconocen... Desde luego, durante los ocho años de aznarismo no se hizo nada al respecto. A ver si se documenta un poco antes de soltar absurdidades.
–¿Irás a vernos, no? Aunque sea para reírte.
–No, mujer, para reírme no.
–El novio va a estar guapo, pero yo pienso ir espectacular.
Se les ve ilusionados y felices.
Dentro de dos días, a Santander. En coche con E, que va a visitar a su hermano (y a su cuñada...), aprovechando que sus padres estarán allí el sábado. Puede que M nos acompañe, aún no es seguro. Tengo ganas de ver a abuelito para comprobar que de verdad está bien. Acabo de llamar a su casa y, sorpresivamente, se ha puesto él al teléfono. Voz fuerte y segura. Buena señal.
Ana Botella, legionaria de Cristo, habla de manzanas y de peras a la hora de explicar lo que piensa del matrimonio gay... Uno a veces está tentado de pellizcarse, por si acaso todo es irreal, la vida un sueño y los sueños, ya se sabe. Entre otras lindezas, asegura que todos los derechos, que ya se nos reconocen (sic), le parecen muy bien, pero que lo que no puede ser, no puede ser. Me pregunto si esta señora es consciente de que yo, por ser gay, no disfruto de ninguno de esos derechos que ella dice que ya se nos reconocen... Desde luego, durante los ocho años de aznarismo no se hizo nada al respecto. A ver si se documenta un poco antes de soltar absurdidades.
Comentario:
De peras y de manzanas la señora sabe, pero lo que es de modernidad... Creo que se ha equivocado de siglo.
Comentario:
Chinga a tu madre. :)
Comentario:
Un beso