RESULTADO DE LOS ANÁLISIS
En La Piola, calle del León, muy cerca del Ambulatorio. Vengo del médico, donde he recogido el resultado de mis análisis. Ya esta mañana, al levantarme, he comenzado a darle vueltas a todo lo que podía suceder en hora y media, desde encontrarme con una cosa seria hasta comprobar que no me ocurre nada. M quiso acompañarme, pero le dije que no hacía falta: la idea de estar con alguien si las noticias eran malas no me seducía lo más mínimo. A E, que prometió llamarme, le avisé que a lo mejor tenía el móvil apagado ("No seas cenizo", respondió).
En fin. Llegué puntualísimo al Ambulatorio y esperé a que me tocara el turno. Traté de leer pero no hubo manera, las letras no formaban palabras, parecía que tuvieran entidad propia y se burlaran de mis miedos. Cuando el médico me llamó, entre en la consulta con el paso cambiado, torpe e intimidado. Nada más sentarme, se me quedó mirando fijamente y me dio un vuelco el corazón. ¿Y si...? Comenzó a buscar mis análisis y, tras unos minutos que se me hicieron eternos, dijo que todo está bien. Por lo visto tengo el colesterol tremendamente bajo, pero por lo demás, a pesar de que las defensas andan algo mal, cada cosa está en su sitio y ni me voy a morir ni nada. Apenas estuve cinco minutos en la consulta, me despachó con un "entrégaselos (los análisis) al dermatólogo". Vaya. Viva la Seguridad Social: no sé qué coño tendrá que ver el derma con el que yo bordee o no la anemia. Esperaré al 25 y veremos qué sucede. El peso de encima (con respecto al VIH) me lo he quitado. ¡Qué liberación!
P** me envió un mensaje preocupándose por cómo habían ido las cosas. Este chico es una joya. Me alegra saber que con él –después de la malísima experiencia inmediatamente anterior– no me equivoqué.
He comprado el DVD/vídeo y ya está instalado. Ahora hace falta configurar el vídeo para poder grabar. Yo no tengo ni idea de estos intríngulis técnicos, me pierdo con la explicación más sencilla. Esta tarde, M y yo hemos estado enredando sin conseguir nada más que un azul pantalla precioso pero desesperante. A ver si esta noche Anita puede solucionarlo.
En fin. Llegué puntualísimo al Ambulatorio y esperé a que me tocara el turno. Traté de leer pero no hubo manera, las letras no formaban palabras, parecía que tuvieran entidad propia y se burlaran de mis miedos. Cuando el médico me llamó, entre en la consulta con el paso cambiado, torpe e intimidado. Nada más sentarme, se me quedó mirando fijamente y me dio un vuelco el corazón. ¿Y si...? Comenzó a buscar mis análisis y, tras unos minutos que se me hicieron eternos, dijo que todo está bien. Por lo visto tengo el colesterol tremendamente bajo, pero por lo demás, a pesar de que las defensas andan algo mal, cada cosa está en su sitio y ni me voy a morir ni nada. Apenas estuve cinco minutos en la consulta, me despachó con un "entrégaselos (los análisis) al dermatólogo". Vaya. Viva la Seguridad Social: no sé qué coño tendrá que ver el derma con el que yo bordee o no la anemia. Esperaré al 25 y veremos qué sucede. El peso de encima (con respecto al VIH) me lo he quitado. ¡Qué liberación!
P** me envió un mensaje preocupándose por cómo habían ido las cosas. Este chico es una joya. Me alegra saber que con él –después de la malísima experiencia inmediatamente anterior– no me equivoqué.
He comprado el DVD/vídeo y ya está instalado. Ahora hace falta configurar el vídeo para poder grabar. Yo no tengo ni idea de estos intríngulis técnicos, me pierdo con la explicación más sencilla. Esta tarde, M y yo hemos estado enredando sin conseguir nada más que un azul pantalla precioso pero desesperante. A ver si esta noche Anita puede solucionarlo.
Comentario:
Comparto contigo la alegría de quitarte losas como las que paseaban en tu mente.....
Ahora a recuperarse!
Ahora a recuperarse!
Comentario:
La ferocidad del miedo se volvera a quedar aletargada y aunque hasta el 25 no el derma no termine de apagar todas las alarmas el hecho de que nada de VIH hace que tengas que celebrar de nuevo la vida. Una vida que hoy enreda los árboles con cintas blancas y tapiza el suelo de frio suave y blando. Me alegro que los peores presagios no hayan sido tales.
Besos
S
Besos
S