Diario de Madrid
Sindicación
 
ENCUENTRO CON P**
Después de la noche que he pasado, mañana voy al médico de cabeza. No sé qué me ocurre, pero lo cierto es que voy encadenando unas cosas con otras y ando hecho un churro. Miguel, del periódico, me comenta que ya voy teniendo años y es normal este goteo de cosillas. Tocate los pies, ché.
El tema de la psoriasis continúa ahí, en activo, como un volcán en plena erupción. No mejoro: empiezo a dudar del diagnóstico. A esto se suman el dolor de garganta y el cansancio de los últimos días. Comienza a cobrar forma la temible palabra... ¿Anemia? Otra cosa, con lo mal que me alimento, sería más extraña. Lo cierto es que he dormido a trompicones, con unos dolores en los huevos que no son normales (invertida o no, me parece que ninguna psoriasis puede provocar eso). De acuerdo que ayer hubo cama con P**, y que en el fragor de la lucha me desentendí bastante de la zona, pero llevo más de tres semanas con el tratamiento y la cosa se alarga demasiado. Menudo final y comienzo de año.
Con P**, muy bien. Quedamos en La ida y, después de dos cafés –uno allí, otro en el Pepe Botella, plaza del Dos de Mayo– subimos a casa y nos enredamos de nuevo entre las sábanas (y por encima y por debajo de ellas). Como la experiencia es un grado, el conocimiento previo de su cuerpo me hizo disfrutar más. Hubo risas y sexo, para mí la mejor combinación que se puede dar en la cama. Hay gente que folla con la concentración del opositor que está ante el examen de su vida, y eso no es así. El sexo, creo, es una actividad lúdica, sanísima si se emplea bien. Y ayer yo me sentí satisfecho.
Cómo nos parecemos este chico y yo, qué gusto no tener que explicar comportamientos o pareceres porque la otra persona es de la misma opinión y las caza al vuelo. Durante el tiempo que pasamos juntos antes de subir a casa, las ganas de besarle eran imperiosas, pero me contuve. Una vez en mi cuarto, sin embargo, le enganché por banda y ya no le solté: tardamos una eternidad en desvestirnos, y luego era un placer tenerle abrazado muy fuerte y hablarle, en susurros, con su boca a pocos centímetros de la mía. Cuando se marchó, a las nueve y media, me quedó una sensación de buen rollito que todavía hoy me dura.
Tiene una manera de mirar curiosa, como muy fija y desde atrás. A veces parece un profesor en su cátedra, duro y disciplinado, otras, un quinceañero ceñudo que mira con desconfianza el mundo que le rodea. No es ni lo uno ni lo otro, claro. Ojos azules de poderosas cejas (le dije, bromeando, que eran cejas ZP), aparentemente fríos, pero sólo en apariencia: basta con acercarse mucho, hasta casi chocar mis pestañas con las suyas, para que toda esa supuesta frialdad se funda en la temperatura que emiten nuestros cuerpos. Estrechamente enlazados, sentía que no era suficiente, hubiera querido aprisionar el instante para no tener que recordarlo como lo hago ahora, sino para vivirlo, siempre que quisiera, como fue entonces. A mí este tío me gusta. De momento, mucho más de lo que yo esperaba. Él dice que sin compromisos. Claro, uno nunca sabe qué sucederá mañana; pero a mí, hoy por hoy, me gusta. Vivamos el presente.
 
Comentario:
Esto de ver tu vida sexual reflejada en un blog es, como poco, diferente a lo que estoy acostumbrado, pero supongo que ya sabía dónde y con quién me metía... De todas formas, gracias por ahorrarte detalles innecesarios que no competen a nadie. Jeje.
De lo de las cejas ya hablaremos tú y yo en privado. Cabronazo. La próxima vez que me veas me las vas a tener que pintar tú si quieres ver alguna.

Un beso

PD.: Haz caso a M, llena la nevera y vaciála en tu estómago. Si es posible de manera regular tres veces al día.
 
Comentario:
y si un día llenas el frigorífico y te das cuenta de que así se vive mejor? la anemia es algo jodido: la física, la de cariño. no sólo es dejar q los demás t ayuden o te digan cosas ("te quiero", qué risa, 3 hurras x e.), es q uno tb se tiene q ayudar y decirse cosas a sí mismo, me quiero, p.ej., y cuidarse un poquitito. te lo digo yo, vale, q te sigo a la zaga en precipicios autodestructivos (a la zaga o a la par)... a ver si esta semana kedamos, t tengo q contar, y tu. plan mañanero con bombilla, cable, casquillo y café bajo un sol azul. yo llevo las 3 primeras cosas, tu COMPRA la cuarta. el sol azul sólo necesita enchufarse. beso grande
No