Diario de Madrid
Sindicación
 
BUEN ROLLITO
Vengo de comprar libros en FNAC y, camino de casa de R, me he metido en una cafetería de la calle Arenal para leer un rato, en busca de algo de tranquilidad. La camarera, una morena menudita y guapetona, se ríe nerviosa cuando le pido un café, no entiendo la razón. Luego, al traerme el cambio, vuelve a mirarme, se ruboriza y suelta la carcajada. ¿Tengo cara de mono? comienzo a leer, y toda una familia (abuelitos, matrimonio joven, niño gritón y maleducado incluido en el lote: se llama Jorge) ocupa la mesa contigua a la mía, impidiendo toda concentración. No puedo evitar un ataque agudo de misantropía, los mandaba a todos al carajo si pudiera. Anoche mismo se lo comentaba a P**: no soporto a los niños pequeños, son criaturas con grandes y bobos ojos que nunca se conforman con una caricia, quieren jugar contigo siempre, no se cansan los cabrones. Para mí, hasta los diez o doce años no existen, no tienen ningún interés. Cada día se me remarca más el carácter de viejo solterón irredento.

Con P** quedé en la tetería de la calle Minas. Un local que siempre me ha gustado mucho, aunque ayer eché de menos que hubieran puesto la calefacción. Aquello parecía la estepa siberiana. Casi daba diente con diente, de puritito frío, mientras él y yo nos mirábamos con curiosidad no exenta de miedo escénico. Según llegó, me lo dijo:
–No paras de moverte.
–Es que estoy nervioso.
Aunque enseguida, cuando comprobé que la comunicación era posible, me tranquilicé. Más relajado, le llevé hasta el Angie ("No me lo imaginaba así, comentó al entrar) y allí cayeron tres mahous que terminaron de entonarme. Hacía tiempo que no conectaba tanto y tan bien con un tío. Para entonces, las miradas y el roce de manos y rodillas eran más que evidentes. Terminamos en el Malandro, antes de recalar en mi cama. Fue bonito el abrazarnos con fuerza, los besos como mordidas, mi cuerpo que respondía con ansia a los requerimientos del suyo. Sexo de baja intensidad, eso sí, que yo sigo mal de lo mío y no estaba al cien por cien de mis posibilidades. Hemos quedado en llamarnos hoy, aunque entre cumpleaños y demás zarandajas no creo que podamos vernos.
P** es un chaval sensible, con una mirada lúcida y muy hermosa, tímido hasta la exageración (esconde la timidez bajo una máscara impasible que a veces resulta un tanto teatral, de tan acartonada) y buena gente. Agradecí el conocerle y pasar tiempo con él, espero verle de nuevo.
 
Comentario:
Vale...sufro de algún tipo de mal cybernético, pero frecuento diariamente tu blog y durante algunos días no se actualiza, y de repente me salen dos post seguidos.....
Estoy gafao, ains..

Pues nada Cornelio! Que me alegro de tus nuevos devaneos, más que nada porque se te percibe un tanto ilusionado con P**.

En fins....a ver si es algo que pueda fructificar :)

Un besote!
 
Comentario:
Bueno, cuando se trata de sexo todo va bien. De todos modos yo es que no soy de los que conciben el ir como las mariposas, de flor en flor. Desde luego Cornelio, no me extraña que no hayas tenido ninguna relacion que cuaje. A ver si con P te sale bien y te centras. Un besin
 
Comentario:
Qué ha pasado con D? Me he perdido un capítulo? A ver si alguien que lo tenga grabado me lo presta, jeje. De todas formas, bien con P**, osea, que para qué queremos más, por ahora el finde cumple su cometido y por lo menos hemos sacado la cabeza de debajo de las mantas.
Y espero que lleves mejor los asuntos del curro, aunque tiene que ser difícil separar, no?

Un beso.
 
Comentario:
olas!!!
Aqui toy de nuevo en la blogosfera...que menuo finde...
Y tio, ya veo q no pierdes el tiempo...me alegro!!
Besotes wapo :p
No