Joder con la nochebuena. (aviso:este post amenaza ser largo)
Antes de nada, felicitaros la navidad con retraso, y agradecéroslo a quien me la ha felicitado anteriormente.
Misspink , es una pena que hayas dejado de escribir y no te pueda seguir.
Estaba (estoy ) pasando un bajoncillo porque estoy cabreado y decepcionado. Lo explico: Propuse a gente de mi equipo para que les hicieran fijos ya de una vez, y tambien para aumentos de sueldo. Se lo merecen y si la empresa sigue siendo tan roñosa, acabaré perdiendo algunos de ellos porque se van quemando. Parece ser que no me van a hacer caso, y me lo tomo como un desprecio a esas personas que se lo merecen y a mi mismo. Con el cabreo pensé en poner a la empresa en un compromiso y amenazar con irme. Esto me está creando bastante conflicto porque por un lado lo veo como lo justo, pero tambien tengo un hijo al que alimentar. Las amenazas sólo deben de hacerse para cumplirlas. En fin…..
Soy una persona muy sensible. En Navidad, siempre se me acentúa esta parte de mi carácter (incluso cuando no estaba deprimido) y era objetivo fácil para las lloreras.
En estos dias, mi cara melancólica se suele potenciar y pienso a menudo en hacia dónde voy, hacia dónde vamos las personas como grupo, como sociedad. Siempre pensando que estamos haciendo de este mundo un asco, pero al final me consuelo al comprobar que todavía bastantes buenas personas que compensan la mediocridad o incluso la maldad de los que somos mayoría. En realidad no pienso nada en lo que no piense en el resto del año, pero sí me siento como más embargado por estos pensamientos, y los vivo más intensamente. Cualquier cosa (propia o ajena, vamos, hasta algunos anuncios, o simplemente una musiquilla) me emociona.
Por ejemplo, el anuncio de la once y la oficina del paro, se me hace un nudo en la garganta cuando veo la cara de ese hombre con ya cierta edad esperando, con cara de desánimo, y alguien al menos tiene el buen corazón de hacerle un regalo que tal vez pueda cambiar su suerte.
Me pongo muy tontorrón en estos días, verdad?
Quizá para ahorrarme estos momentos, no se me ocurre otra cosa que el 23 por la tarde ponerme con una fiebre altísima, que me ha tenido en la cama hasta el 26, lleno de dolores. Como un gripazo enorme pero sin mocos, con fuertes dolores de huesos, de cabeza, sin poder ni siquiera leer algo para entretenerme.
Mira que deseaba que llegara esta navidad para pasarla con mi familia y con mi hijo, y al final, en vez de cuidar de mis padres, han tenido ellos que cuidar de mi, con lo mayores que están y la falta que les hace que yo los cuide….Mira que el 24 es el dia que mas me gusta salir al mediodia con los amigos.
Menos mal que el mismo 23 ya había yo confitado los muslos de pato que ibamos a cenar en nochebuena, y por lo menos los demás pudieron cenar.
Me he pasado estos dias con los típicos sueños raros que la fiebre alta te produce. Para esto tengo una teoría. En general los sueños son difíciles de interpretar, pero los de la fiebre son más raros aún. Supongo que los miles de neuronas que están muriendo con la alta temperatura están enviando información guardada a las neuronas que se quedan, pero a un ritmo y a una velocidad tal que el cerebro sólo puede intentar almacenar como puede lo que las neuronas moribundas le van enviando comprimido como en formato “zip”, antes de que se pueda perder para siempre, de ahí que nada tenga ni pies ni cabeza.
Ejemplo de estos dias (muy resumido porque es muy largo): Aparezco como que voy a vivir en algo parecido a una residencia de estudiantes, comparto habitación aunque voy a buscar un colchón más grande para mi cama. Conozco a una chica y al poco estoy cerrando la puerta y me la estoy cepillando, además en una postura poco cómoda, pero buena para momentos de virtuosismo. Es esa en la que estás de pié, y la chica está enganchada pero a 60 grados con la vertical. Bueno, da igual los detalles.
El caso es que en el sueño ella no hace nada más que correrse una y otra vez, y yo ya voy diciendo: “joder, ya me va tocando a mi”. Venga concentrarme pero no hay manera, y ella se vuelve a correr y yo esperando la ocasión. Vamos, que me desperté a dos velas (es decir, como en la vida real, aunque en el sueño al menos hubo coito de por medio). Si, ya sé que un hombre nunca debe decir que tiene poco sexo, dicen las normas sociales que para ser un hombre importante hay que follar mucho, o aparentar que se folla mucho.
Vamos, tres dias soñando paranoias como estas, aunque es verdad que esta fue la mas parecida a una pesadilla que tuve, en general todos los sueños fueron mas o menos agradables.
Pero bueno, no ha estado mal del todo, como yo no podía, mi padre ha salido con el niño a darle paseos y llevarlo a las compras, a presumir de niño guapo y simpático para así ser el centro de la atención de las cajeras y dependientas, cosa que de otro modo ya no se puede permitir…..qué pena de la edad. Mi niño sigue siendo conocido en el barrio como el niño del “más”, porque cuando va a la compra con mi padre, sabe cómo mirar a las dependientas para que le den a probar alguna frutita, algunas galletas, y sigue diciendo :”más”, y todo el mundo se parte de risa hasta que él se harta. Es ya toda una institución en el vecindario a pesar de lo pequeñín.
El niño les ha dado nueva vida a mis padres.
En fin, que unos dias bastante jodido, pero ya, contento, aunque hace poco he podido cargar el móvil despues de varios dias conectado, y ahora me toca seguir contestando a los mensajes de navidad que no llegué a ver en su momento. Qué habrán pensado de mi mis amigos, a los que no he llamado ni mandado mensajes en estos dias? No importa, creo que ya me conocen.
Si no me da tiempo a escribir antes, os deseo un año nuevo lleno de buenos momentos.
Misspink , es una pena que hayas dejado de escribir y no te pueda seguir.
Estaba (estoy ) pasando un bajoncillo porque estoy cabreado y decepcionado. Lo explico: Propuse a gente de mi equipo para que les hicieran fijos ya de una vez, y tambien para aumentos de sueldo. Se lo merecen y si la empresa sigue siendo tan roñosa, acabaré perdiendo algunos de ellos porque se van quemando. Parece ser que no me van a hacer caso, y me lo tomo como un desprecio a esas personas que se lo merecen y a mi mismo. Con el cabreo pensé en poner a la empresa en un compromiso y amenazar con irme. Esto me está creando bastante conflicto porque por un lado lo veo como lo justo, pero tambien tengo un hijo al que alimentar. Las amenazas sólo deben de hacerse para cumplirlas. En fin…..
Soy una persona muy sensible. En Navidad, siempre se me acentúa esta parte de mi carácter (incluso cuando no estaba deprimido) y era objetivo fácil para las lloreras.
En estos dias, mi cara melancólica se suele potenciar y pienso a menudo en hacia dónde voy, hacia dónde vamos las personas como grupo, como sociedad. Siempre pensando que estamos haciendo de este mundo un asco, pero al final me consuelo al comprobar que todavía bastantes buenas personas que compensan la mediocridad o incluso la maldad de los que somos mayoría. En realidad no pienso nada en lo que no piense en el resto del año, pero sí me siento como más embargado por estos pensamientos, y los vivo más intensamente. Cualquier cosa (propia o ajena, vamos, hasta algunos anuncios, o simplemente una musiquilla) me emociona.
Por ejemplo, el anuncio de la once y la oficina del paro, se me hace un nudo en la garganta cuando veo la cara de ese hombre con ya cierta edad esperando, con cara de desánimo, y alguien al menos tiene el buen corazón de hacerle un regalo que tal vez pueda cambiar su suerte.
Me pongo muy tontorrón en estos días, verdad?
Quizá para ahorrarme estos momentos, no se me ocurre otra cosa que el 23 por la tarde ponerme con una fiebre altísima, que me ha tenido en la cama hasta el 26, lleno de dolores. Como un gripazo enorme pero sin mocos, con fuertes dolores de huesos, de cabeza, sin poder ni siquiera leer algo para entretenerme.
Mira que deseaba que llegara esta navidad para pasarla con mi familia y con mi hijo, y al final, en vez de cuidar de mis padres, han tenido ellos que cuidar de mi, con lo mayores que están y la falta que les hace que yo los cuide….Mira que el 24 es el dia que mas me gusta salir al mediodia con los amigos.
Menos mal que el mismo 23 ya había yo confitado los muslos de pato que ibamos a cenar en nochebuena, y por lo menos los demás pudieron cenar.
Me he pasado estos dias con los típicos sueños raros que la fiebre alta te produce. Para esto tengo una teoría. En general los sueños son difíciles de interpretar, pero los de la fiebre son más raros aún. Supongo que los miles de neuronas que están muriendo con la alta temperatura están enviando información guardada a las neuronas que se quedan, pero a un ritmo y a una velocidad tal que el cerebro sólo puede intentar almacenar como puede lo que las neuronas moribundas le van enviando comprimido como en formato “zip”, antes de que se pueda perder para siempre, de ahí que nada tenga ni pies ni cabeza.
Ejemplo de estos dias (muy resumido porque es muy largo): Aparezco como que voy a vivir en algo parecido a una residencia de estudiantes, comparto habitación aunque voy a buscar un colchón más grande para mi cama. Conozco a una chica y al poco estoy cerrando la puerta y me la estoy cepillando, además en una postura poco cómoda, pero buena para momentos de virtuosismo. Es esa en la que estás de pié, y la chica está enganchada pero a 60 grados con la vertical. Bueno, da igual los detalles.
El caso es que en el sueño ella no hace nada más que correrse una y otra vez, y yo ya voy diciendo: “joder, ya me va tocando a mi”. Venga concentrarme pero no hay manera, y ella se vuelve a correr y yo esperando la ocasión. Vamos, que me desperté a dos velas (es decir, como en la vida real, aunque en el sueño al menos hubo coito de por medio). Si, ya sé que un hombre nunca debe decir que tiene poco sexo, dicen las normas sociales que para ser un hombre importante hay que follar mucho, o aparentar que se folla mucho.
Vamos, tres dias soñando paranoias como estas, aunque es verdad que esta fue la mas parecida a una pesadilla que tuve, en general todos los sueños fueron mas o menos agradables.
Pero bueno, no ha estado mal del todo, como yo no podía, mi padre ha salido con el niño a darle paseos y llevarlo a las compras, a presumir de niño guapo y simpático para así ser el centro de la atención de las cajeras y dependientas, cosa que de otro modo ya no se puede permitir…..qué pena de la edad. Mi niño sigue siendo conocido en el barrio como el niño del “más”, porque cuando va a la compra con mi padre, sabe cómo mirar a las dependientas para que le den a probar alguna frutita, algunas galletas, y sigue diciendo :”más”, y todo el mundo se parte de risa hasta que él se harta. Es ya toda una institución en el vecindario a pesar de lo pequeñín.
El niño les ha dado nueva vida a mis padres.
En fin, que unos dias bastante jodido, pero ya, contento, aunque hace poco he podido cargar el móvil despues de varios dias conectado, y ahora me toca seguir contestando a los mensajes de navidad que no llegué a ver en su momento. Qué habrán pensado de mi mis amigos, a los que no he llamado ni mandado mensajes en estos dias? No importa, creo que ya me conocen.
Si no me da tiempo a escribir antes, os deseo un año nuevo lleno de buenos momentos.
siesta
Tuve la suerte de pasar el puente de la constitución en una casa alquilada con unos amigos en el campo, en un pueblo precioso de la sierra de Sevilla, Cazalla de la Sierra.
Han sido días que me han dado mucha tranquilidad y paz, porque las cosas en el trabajo no van bien. Pasear por el campo, y disfrutar de buenas comidas en compañía de buenos amigos me ha hecho posible recargar un poquito las pilas del bajóncillo en el que me encuentro. Luego diré por qué tengo este bajón, pero mientras cuento esto no me apetece demasiado.
Mi niño comía un buen rato antes que nosotros, a su hora, pero le encantaba seguir probando las cosas que los mayores teníamos en la mesa cuando nosotros comíamos. Siempre pidiendo más, y más, a todos los que estábamos sentados en el almuerzo. Es un glotoncete.
Cada tarde, a la hora de hacer la digestión, y después de jugar un ratito con él, tras la sobremesa, venía a mis brazos buscando dormirse un ratito. Lo sentaba en mi regazo, yo casi tumbado en un cómodo sillón, con él junto a mi pecho, con su carita muy cerca de la mía, y le acunaba mientras el me miraba y jugaba con mi cara, me hacía caricias, y nos abrazábamos. A ratos, los dos nos quedábamos quietos, mirando al fuego de la chimenea.
Es curioso como algo tan primitivo como un fuego me causa (supongo que como a la inmensa mayoría) una sensación tan intensa de placidez, y la fascinación de poderte quedar horas mirándo los troncos crepitar y lanzar chispas, las ondulaciones de luz y calor que emanaban.
Así hasta que acababa durmiéndose, y yo me dejaba llevar por el calorcito y la tranquilidad, y la sensación de tenerle a mi lado tan cerquita, tan tranquilo y protegido, hasta que yo terminaba en una ensoñación hipnotizado por el fuego, y me sentia entonces rodeado por todas mis personas tan queridas que ya no están en este mundo, y que a su vez me abrazaban a mi tambien.
Entonces, me dormia.
Han sido días que me han dado mucha tranquilidad y paz, porque las cosas en el trabajo no van bien. Pasear por el campo, y disfrutar de buenas comidas en compañía de buenos amigos me ha hecho posible recargar un poquito las pilas del bajóncillo en el que me encuentro. Luego diré por qué tengo este bajón, pero mientras cuento esto no me apetece demasiado.
Mi niño comía un buen rato antes que nosotros, a su hora, pero le encantaba seguir probando las cosas que los mayores teníamos en la mesa cuando nosotros comíamos. Siempre pidiendo más, y más, a todos los que estábamos sentados en el almuerzo. Es un glotoncete.
Cada tarde, a la hora de hacer la digestión, y después de jugar un ratito con él, tras la sobremesa, venía a mis brazos buscando dormirse un ratito. Lo sentaba en mi regazo, yo casi tumbado en un cómodo sillón, con él junto a mi pecho, con su carita muy cerca de la mía, y le acunaba mientras el me miraba y jugaba con mi cara, me hacía caricias, y nos abrazábamos. A ratos, los dos nos quedábamos quietos, mirando al fuego de la chimenea.
Es curioso como algo tan primitivo como un fuego me causa (supongo que como a la inmensa mayoría) una sensación tan intensa de placidez, y la fascinación de poderte quedar horas mirándo los troncos crepitar y lanzar chispas, las ondulaciones de luz y calor que emanaban.
Así hasta que acababa durmiéndose, y yo me dejaba llevar por el calorcito y la tranquilidad, y la sensación de tenerle a mi lado tan cerquita, tan tranquilo y protegido, hasta que yo terminaba en una ensoñación hipnotizado por el fuego, y me sentia entonces rodeado por todas mis personas tan queridas que ya no están en este mundo, y que a su vez me abrazaban a mi tambien.
Entonces, me dormia.





