Largo Domingo de Noviazgo ( Jean Pierre Jeunet )

Cada vez que Manech sentía latir su herida era como sentir el latido del corazón de Matilde en la palma de su mano y cada latir la acercaba a él...Si Manech estuviera muerto Matilde lo sabría...desde la noticia de su muerte, ella se aferró ostinadamente a su intuición como a un fino hilo, jamás perdió la esperanza, Matilde es de naturaleza optimista, sabe que si ese hilo no la lleva hasta su amado, no importa, no pasa nada, siempre podrá ahorcarse con él





