la marca de una enfermedad ( escrito con 15 añitos) . CAPÍTULO 1
Queridos amigos, me dispongo a ocupar unos momentos de sus vidas y espero que después de haber leido este artículo no crean que ha sido un tiempo perdido, sino que me gustaría que todos se plantearan si verdaderamente están disfrutando y apreciando algo tan maravilloso como es la vida y el poder vivir el día a dia sin tener que afrontar una lucha contínua por permanecer en ella.
Yo era una niña normal, como cualquier otra; juguetona, alegre, de cara redonda y las típicas mejillas sonrojadas que tanto me hacían parecerme a Heidi. Todo iba bien hasta aquel 6 de julio de 1988, en el que unos análisis alertaron a los médicos de que algo iba mal dentro de mí.
Todo fue muy rápido, Úbeda, Jaén, quirófano...cuando desperté lo primero que vi fue la silueta de una mujer decaida, triste; era mamá; nunca la había visto así. Al verme despierta se acercó a la cama y dijo una frase que nunca podré olvidar, no por su contenido sino por la dulzura con que fue pronunciada: " Cariño, estás malita".
En ese momento yo no podía entender la gravedad de mi enfermedad; ya había estado otras veces resfriada, con fiebre o con un simple dolor de estómago. Lo único raro en aquello es que no me dolía nada. Mamá siguió hablando y dijo: "supongo que no vas a entender nada de lo que te voy a contar, pero no quiero que en un futuro me reproches el haberte ocultado tu enfermedad. Según las pruebas tienes leucemia; no entiendo bien de qué se trata, creo que es un cáncer en la sangre, pero te prometo que voy a hacer todo lo que pueda para que todo salga bien. Creo que nos queda un largo camino por recorrer y lo mejor será que nos apoyemos lo máximo posible y que intentemos ayudarnos mutuamente".
Cuando mamá terminó de hablar noté, cómo empezaban a correr lágrimas por sus mejillas, por lo que empecé a bromear para que cesase su llanto; creo que hoy en día no hubiera podido actuar de una forma tan madura. De repente se abrió ante mí otro mundo : la vida del hospital, los médicos, enfermeras, limpiadoras...un sinfín de personas que hacen que día a día la esperanza de un enfermo vaya aumentando...
Yo era una niña normal, como cualquier otra; juguetona, alegre, de cara redonda y las típicas mejillas sonrojadas que tanto me hacían parecerme a Heidi. Todo iba bien hasta aquel 6 de julio de 1988, en el que unos análisis alertaron a los médicos de que algo iba mal dentro de mí.
Todo fue muy rápido, Úbeda, Jaén, quirófano...cuando desperté lo primero que vi fue la silueta de una mujer decaida, triste; era mamá; nunca la había visto así. Al verme despierta se acercó a la cama y dijo una frase que nunca podré olvidar, no por su contenido sino por la dulzura con que fue pronunciada: " Cariño, estás malita".
En ese momento yo no podía entender la gravedad de mi enfermedad; ya había estado otras veces resfriada, con fiebre o con un simple dolor de estómago. Lo único raro en aquello es que no me dolía nada. Mamá siguió hablando y dijo: "supongo que no vas a entender nada de lo que te voy a contar, pero no quiero que en un futuro me reproches el haberte ocultado tu enfermedad. Según las pruebas tienes leucemia; no entiendo bien de qué se trata, creo que es un cáncer en la sangre, pero te prometo que voy a hacer todo lo que pueda para que todo salga bien. Creo que nos queda un largo camino por recorrer y lo mejor será que nos apoyemos lo máximo posible y que intentemos ayudarnos mutuamente".
Cuando mamá terminó de hablar noté, cómo empezaban a correr lágrimas por sus mejillas, por lo que empecé a bromear para que cesase su llanto; creo que hoy en día no hubiera podido actuar de una forma tan madura. De repente se abrió ante mí otro mundo : la vida del hospital, los médicos, enfermeras, limpiadoras...un sinfín de personas que hacen que día a día la esperanza de un enfermo vaya aumentando...
Dos sorbitos de champagne, ups! mejor cava!
Brindemos por la alegría de sentir que el cava aún existe para brindar en los dias menos esperados.
Volvió el duende a pasiegas y la magia a un lugar aún nublado, pero con arcoiris.
Brindemos por la vuelta de los sueños, remotamente escondidos; volverán las gotas de agua a caer como rocío.
Hoy se animaron los elfos a dar un voltio por mi alrededor; con cara cansada pero risueña, seguramente aún resacosos de una semana falta de gloria. Pero ya sabemos, siempre vuelven los viernes, y mejor sin expectativas, mejor ir tejiendo poco a poco los sueños, para no caer en una pesadilla probable.
Mejor dejar llover para mañana descubrir el arcoiris. ¡ brindo por cada uno de los colores!
Volvió el duende a pasiegas y la magia a un lugar aún nublado, pero con arcoiris.
Brindemos por la vuelta de los sueños, remotamente escondidos; volverán las gotas de agua a caer como rocío.
Hoy se animaron los elfos a dar un voltio por mi alrededor; con cara cansada pero risueña, seguramente aún resacosos de una semana falta de gloria. Pero ya sabemos, siempre vuelven los viernes, y mejor sin expectativas, mejor ir tejiendo poco a poco los sueños, para no caer en una pesadilla probable.
Mejor dejar llover para mañana descubrir el arcoiris. ¡ brindo por cada uno de los colores!
No es mío, pero qué más da! NO TE RINDAS!
NO TE RINDAS
Cuando las cosas van mal, como a veces pasa, cuando el camino se ponga cuesta arriba, cuando tus recursos bajen y las deudas suban, cuando al sonreir, debas ahogar las lágrimas, cuando tus preocupaciones te tengan agobiado, descansa, si te urge, pero no te rindas.
La vida es rara con sus idas y venidas, donde las contradicciones son el pan de cada dia, y si el fracaso, entonces, llama a tu puerta y te invita a mirar hacia atrás, no le des entrada, lucha, mira hacia delante, no te rindas.
El triunfo puede estar al girar la esquina. El triunfo es el fracaso al revés; es el matiz plateado de esa nube incierta que no te deja ver su cercanía...aunque lo tengas ya al alcance de la mano.
Por eso , ¡ decídete a luchar sin tregua, porque , en verdad, cuando todo empeora, el que es valiente no se rinde, lucha
Cuando las cosas van mal, como a veces pasa, cuando el camino se ponga cuesta arriba, cuando tus recursos bajen y las deudas suban, cuando al sonreir, debas ahogar las lágrimas, cuando tus preocupaciones te tengan agobiado, descansa, si te urge, pero no te rindas.
La vida es rara con sus idas y venidas, donde las contradicciones son el pan de cada dia, y si el fracaso, entonces, llama a tu puerta y te invita a mirar hacia atrás, no le des entrada, lucha, mira hacia delante, no te rindas.
El triunfo puede estar al girar la esquina. El triunfo es el fracaso al revés; es el matiz plateado de esa nube incierta que no te deja ver su cercanía...aunque lo tengas ya al alcance de la mano.
Por eso , ¡ decídete a luchar sin tregua, porque , en verdad, cuando todo empeora, el que es valiente no se rinde, lucha
Cuidado!alguien me observa!
Un duendecillo anda suelto por Granada. Cuántos elfos, cuántas hadas! qué pocos duendes!
Aquí hay una pareja de elfos italianos, qué graciosos! qué iradas más lindas, llenas de música! ¿ música? parece que suena algo, maravilloso! un saxo! ¿ alguien me manda esta música a mi? Está cargada de melancolía...una paz interior inunda mi alma...¡ trocitos de amor en clave de sol!
¡ cuidado! ¡ alguien me observa!
¡no puede ser! Creí estar escondida en mi mundo ¿ me observa realmente?¿o sólo tiene la mirada perdida?
En realidad no creo que nadie se percate de este duende que ilusionada cree vivir en un cuento inventado a su medida; esta paz no puede ser real, es un mundo omaginario, lo sé, pero es mi mundo, mi historia.
Creo ver otras orejas pikudas por akí, ¿ será un duende o un hada? ¡ quién sabe! no lo sabemos, nadie lo sabe.
¡ cuidado! Se percataron de mi presencia. Debo esconderme tras mi máscara humana, no deben saber que vengo de un país lejano.
¡mágico! duendes de paises lejanos se encuentran en este jardín, distintas edades, ¿ almas mágicas ambas?

Aquí hay una pareja de elfos italianos, qué graciosos! qué iradas más lindas, llenas de música! ¿ música? parece que suena algo, maravilloso! un saxo! ¿ alguien me manda esta música a mi? Está cargada de melancolía...una paz interior inunda mi alma...¡ trocitos de amor en clave de sol!
¡ cuidado! ¡ alguien me observa!
¡no puede ser! Creí estar escondida en mi mundo ¿ me observa realmente?¿o sólo tiene la mirada perdida?
En realidad no creo que nadie se percate de este duende que ilusionada cree vivir en un cuento inventado a su medida; esta paz no puede ser real, es un mundo omaginario, lo sé, pero es mi mundo, mi historia.
Creo ver otras orejas pikudas por akí, ¿ será un duende o un hada? ¡ quién sabe! no lo sabemos, nadie lo sabe.
¡ cuidado! Se percataron de mi presencia. Debo esconderme tras mi máscara humana, no deben saber que vengo de un país lejano.
¡mágico! duendes de paises lejanos se encuentran en este jardín, distintas edades, ¿ almas mágicas ambas?

Hoy llueve en Madrid
Porque a veces llueve sin caer gota. Y es que si fueran gotas de agua, quiadas por aquella fuerza que a todos nos mantiene los pies en el suelo, fluirían hacia un camino incierto y un destino probable.
Hoy llueven en Madrid los olores y sabores.
Hoy llueven duendes como gotas de agua, cayendo sobre el frío jardín de Madrid, para instalar su guarida cerquita del jardín prohibido, allí donde van almas sin rumbo para encontrar el camino de las piedrecitas del corazón.

Hoy llueven en Madrid los olores y sabores.
Hoy llueven duendes como gotas de agua, cayendo sobre el frío jardín de Madrid, para instalar su guarida cerquita del jardín prohibido, allí donde van almas sin rumbo para encontrar el camino de las piedrecitas del corazón.

"cóctel de libertad" Fernando Savater
Para hacer el cóctel de libertad, deben tomarse varios ingredientes. Muchos ingradientes. Todos los ingredientes que sea posible: morenos y rubios, oscuros y claros, ojos azules, ojos rasgados, ciegos y visionarios, mujeres, hombres, chicas y chicos, chicas con chicas, chicos con chicos...y todo a voluntad, siempre que sea buena voluntad. Se le añade luego un largo sorbo de tolerancia y se le quitan las espinas; el miedo a lo distinto, la arrogancia del fuerte, la manía de pensar a los individuos como hechos por y para lo colectivo en lugar de considerar lo colectivo como hecho por y para los individuos. Se agita bien agitado, que quede muy mezclaito, hasta que se le formen en la superficie las burbujas del respeto y los grumos del amor. Puede añadírsele finalmente una ramera, digo una ramita de dulce fragancia, y ya está. A beber, que son dos dias.
Fernando Savater "libremente"
Fernando Savater "libremente"