Eduardo Noriega se encarna en la piel de El Lobo
Corría el año 1973 cuando la banda terrorista ETA asestó un duro golpe al régimen español con el atentado de Carrero Blanco. Por aquellos momentos, España estaba inmiscuida bajo el régimen del Generalísimo que, a sus 80 años, había cedido la presidencia del gobierno al almirante Carrero Blanco.
Tras el atentado, le sucede en la presidencia Arias Navarro, que da el visto bueno al Servicio Secreto español para que lleve a cabo la idea introducir un topo en la banda terrorista E.T.A.
Esta es la trama de la película, basada en la historia real de Mikel Lejarza, un miembro del servicio secreto español que se infiltró en la cúpula de E.T.A, con la que ya había colaborado en algunas ocasiones, para acabar por desmantelarla.
A esta operación se le dio el sobrenombre de "Operación Lobo" y en ella, el protagonista de la película (Eduardo Noriega), abandona a su mujer y a su hija para dirigirse a Francia, lugar donde se hallaba la cúpula etarra, comandada entre otros por Asier (Jorge Sánz).
En todo momento se le prometió estar respaldado por el Servicio Secreto pero su líder (José Coronado) le falla en el momento clave de la película ya que recibió órdenes de superiores de finiquitar la operación.
Es cuando Lobo se vio más sólo que nunca y cuando los etarras llegaron a dudar de su autenticidad. Pero, Lobo, crecido ante las adversidades e incordiado por su ira y su repudio a E.T.A, consiguió la que hasta el momento supone la principal desmantelación de la red terrorista E.T.A.
Ante este logro, El Lobo, tuvo que hacerse una operación de cara porque pasó a ser, y aún sigue siéndolo, uno de los primeros objetivos de la banda terrorista.

Tras el atentado, le sucede en la presidencia Arias Navarro, que da el visto bueno al Servicio Secreto español para que lleve a cabo la idea introducir un topo en la banda terrorista E.T.A.
Esta es la trama de la película, basada en la historia real de Mikel Lejarza, un miembro del servicio secreto español que se infiltró en la cúpula de E.T.A, con la que ya había colaborado en algunas ocasiones, para acabar por desmantelarla.
A esta operación se le dio el sobrenombre de "Operación Lobo" y en ella, el protagonista de la película (Eduardo Noriega), abandona a su mujer y a su hija para dirigirse a Francia, lugar donde se hallaba la cúpula etarra, comandada entre otros por Asier (Jorge Sánz).
En todo momento se le prometió estar respaldado por el Servicio Secreto pero su líder (José Coronado) le falla en el momento clave de la película ya que recibió órdenes de superiores de finiquitar la operación.
Es cuando Lobo se vio más sólo que nunca y cuando los etarras llegaron a dudar de su autenticidad. Pero, Lobo, crecido ante las adversidades e incordiado por su ira y su repudio a E.T.A, consiguió la que hasta el momento supone la principal desmantelación de la red terrorista E.T.A.
Ante este logro, El Lobo, tuvo que hacerse una operación de cara porque pasó a ser, y aún sigue siéndolo, uno de los primeros objetivos de la banda terrorista.

LA ÚLTIMA MARAVILLA
Dos nominaciones a los Globos de oro (es el principal trampolín para los Óscar) y 15 nominaciones a los premios Goya, entre los que se encuentran los más importantes: mejor actor (Javier Bardem), mejor actriz (Belén Rueda), mejor director (Alejandro Amenábar) y mejor película. Creo que con contar todo esto, seguro que la mayoría de la gente sabe que estamos hablando de una genial película que lleva por título Mar Adentro.

A pesar de todos estos galardones a los que está nominada, no está exenta de duras críticas en contra del director por tratar un tema un controvertido como es el de la eutanasia. Muchos críticos opinan que Alejandro Amenábar se posiciona en favor de la eutanasia cuando en realidad yo pienso que el genial director se limita a mostrar esta gran historia desde todos los puntos de vista: El de Ramón Sampedro, que reniega de quedarse postrado más tiempo en una cama, el de su familia que le quiere con locura y que se muestra reacia a su muerte y el que para mí es un punto de vista vital en la película: aquellos que le quieren muchísimo también (Lola Dueñas) sin embargo le facilitan el camino hacia una mejor vida, la que él siempre deseó desde que le sucedió la tragedia allá por su adolescencia.
Son tres puntos de vista a reseñar y si tuviera que mojarme por alguno, he de reconocer que no sería capaz pues comprendo perfectamente los tres en cada uno de los contextos y situaciones. Creo que esto y que el genial director consiga que en diversas secuencias de la película no sabe uno si reir o llorar (solo me pasó cuando ví La vida es bella de Roberto Benigni), hacen de Mar Adentro una auténtica obra de arte.
MAR ADENTRO, LA HISTORIA
Ramón Sampedro (Javier Bardem) es un escritor que lleva 30 años postrado a su cama por un accidente que tuvo en la adolescencia y en por el cual quedó tetrapléjico. Sumido en la desesperación de tal tragedia, lucha continuamente por conseguir esa vacuna que le elimine de una vida que no es la suya y a la que no le encuentra sentido. Ha perdido la ilusión por vivir pero su familia, compuesta por su hermano, su cuñada y el hijo de ambos, reniega de que una simple inyección acabe con la vida de esta magnífica persona que quieren con locura.
En medio de todo esto surgen dos personas en la vida de Ramón: Julia (Belén Rueda) y Rosa (Lola Dueñas), a las que el escritor cautivará con su encanto, carisma y personalidad quedando como trasfondo una bonita historia de amor en medio del deseo de morir que persiste siempre en la cabeza de Ramón, que piensa que, sólo la que más le quiera le ayudará a morir o como él dice: "realizar el último viaje". Una historia conmovedora, inigualable, apasionante y que más que entristecerte, te reconforta

A pesar de todos estos galardones a los que está nominada, no está exenta de duras críticas en contra del director por tratar un tema un controvertido como es el de la eutanasia. Muchos críticos opinan que Alejandro Amenábar se posiciona en favor de la eutanasia cuando en realidad yo pienso que el genial director se limita a mostrar esta gran historia desde todos los puntos de vista: El de Ramón Sampedro, que reniega de quedarse postrado más tiempo en una cama, el de su familia que le quiere con locura y que se muestra reacia a su muerte y el que para mí es un punto de vista vital en la película: aquellos que le quieren muchísimo también (Lola Dueñas) sin embargo le facilitan el camino hacia una mejor vida, la que él siempre deseó desde que le sucedió la tragedia allá por su adolescencia.
Son tres puntos de vista a reseñar y si tuviera que mojarme por alguno, he de reconocer que no sería capaz pues comprendo perfectamente los tres en cada uno de los contextos y situaciones. Creo que esto y que el genial director consiga que en diversas secuencias de la película no sabe uno si reir o llorar (solo me pasó cuando ví La vida es bella de Roberto Benigni), hacen de Mar Adentro una auténtica obra de arte.
MAR ADENTRO, LA HISTORIA
Ramón Sampedro (Javier Bardem) es un escritor que lleva 30 años postrado a su cama por un accidente que tuvo en la adolescencia y en por el cual quedó tetrapléjico. Sumido en la desesperación de tal tragedia, lucha continuamente por conseguir esa vacuna que le elimine de una vida que no es la suya y a la que no le encuentra sentido. Ha perdido la ilusión por vivir pero su familia, compuesta por su hermano, su cuñada y el hijo de ambos, reniega de que una simple inyección acabe con la vida de esta magnífica persona que quieren con locura.
En medio de todo esto surgen dos personas en la vida de Ramón: Julia (Belén Rueda) y Rosa (Lola Dueñas), a las que el escritor cautivará con su encanto, carisma y personalidad quedando como trasfondo una bonita historia de amor en medio del deseo de morir que persiste siempre en la cabeza de Ramón, que piensa que, sólo la que más le quiera le ayudará a morir o como él dice: "realizar el último viaje". Una historia conmovedora, inigualable, apasionante y que más que entristecerte, te reconforta
EL CINE ESPAÑOL DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
Superada ya la etapa del cine mudo en España, destacaron importantes cineastas como Segundo de Chomón, un verdadero artífice de los efectos especiales en el mundo. Sus dos versiones de "Pulgarcito"(1903 y 1911) y "Hotel eléctrico" (1906), probablemente la primera película animada de la historia del cine, le avalan.
La época comprendida entre 1914-1930 supuso una cierta edad de oro para el cine en España debido a que países como Francia o Italia se desentendieron del séptimo arte en pos del temible y debastador conflicto bélico. Los años de la Guerra supusieron una fuerte censura de imágenes por las continuas protestas protagonizadas por los dueños de aquellos locales donde se exponían las películas. Fue en este contexto cuando el cine en España comenzó un auge destacado, también propiciado por dos factores relevantes: La prensa y el desarrollo de importantes ciudades.
Con la prensa, comenzaron a aparecer secciones fijas dedicadas al cine. También pasaron a ser frecuentes las crónicas sobre la vida de los actores y actrices, con alguna referencias esporádicas al director. Fue una época donde se insistió en la calidad de las producciones y para ello se tomó como referencia a ciertas películas extranjeras.
La renovación del cine trajo consigo el desarrollo de las salas donde comenzó a primar la comodidad y confortabilidad. Este cambio buscó un público más selecto y un mercado más amplio, lo que contrajo una nueva percepción del cine, entendido no sólo como entretenimiento sino también como formacción e instrucción.
El cine español fue considerándose poco a poco como una forma de expresión artísitica, donde los productores y directores se acercaban, inicialmente, a los grupos sociales más altos. Era frecuente de esta época, la proyección de sesiones sólo para señoras o películas sobre temas muy especializados (científicos...).
Entre las princiapales producciones que se comienzaron a proyectar, destacan:
- Reportajes: Con temática diversa, mediocre o sencilla.
- Películas de ficción: En general destacaban largometrajes que competían en seria medida a los reportajes. Utilizaban "series" para centrar la atención del espectador como "Los misterios de Bon", de Juan Mª Codina.
- Cine de Terror: Los novelistas encontraron en este cine un camino esperanzador para exponer y dar a conocer sus obras. Un ejemplo fue la película "El Otro" (1919), de Juan María Codina. La película trata sobre el tema del desdoblamiento de personalidad.

- Cine cómico: Orientado fundamentalmente a los niños. Era barato y en las proyecciones imperaban los actores que imitaban a Charlot. Destacaron producciones como "Peladilla", de Benito Perojo.
- Cine de aventuras: destinado fundamentalmente para el público joven.
- Noticiarios: De gran gusto popular.
Las influencias tan favorables que trajo al cine español la terrible Guerra no finalizaron ahí. En los años 20, se fomentó en España la superproducción: "La vida de Colón", con un éxito debastador. Studio Films produjo en plena guerra mundial el primer noticiario español: "Revista española". Esto impulsó al cine en España como uno de los más importantes de todo el mundo, y a Madrid como su espina dorsal, tanto por su posición geográfica como por las proyecciones de películas populares y folclóricas. "La verbena de la Paloma" es un claro ejemplo.
La época comprendida entre 1914-1930 supuso una cierta edad de oro para el cine en España debido a que países como Francia o Italia se desentendieron del séptimo arte en pos del temible y debastador conflicto bélico. Los años de la Guerra supusieron una fuerte censura de imágenes por las continuas protestas protagonizadas por los dueños de aquellos locales donde se exponían las películas. Fue en este contexto cuando el cine en España comenzó un auge destacado, también propiciado por dos factores relevantes: La prensa y el desarrollo de importantes ciudades.
Con la prensa, comenzaron a aparecer secciones fijas dedicadas al cine. También pasaron a ser frecuentes las crónicas sobre la vida de los actores y actrices, con alguna referencias esporádicas al director. Fue una época donde se insistió en la calidad de las producciones y para ello se tomó como referencia a ciertas películas extranjeras.
La renovación del cine trajo consigo el desarrollo de las salas donde comenzó a primar la comodidad y confortabilidad. Este cambio buscó un público más selecto y un mercado más amplio, lo que contrajo una nueva percepción del cine, entendido no sólo como entretenimiento sino también como formacción e instrucción.
El cine español fue considerándose poco a poco como una forma de expresión artísitica, donde los productores y directores se acercaban, inicialmente, a los grupos sociales más altos. Era frecuente de esta época, la proyección de sesiones sólo para señoras o películas sobre temas muy especializados (científicos...).
Entre las princiapales producciones que se comienzaron a proyectar, destacan:
- Reportajes: Con temática diversa, mediocre o sencilla.
- Películas de ficción: En general destacaban largometrajes que competían en seria medida a los reportajes. Utilizaban "series" para centrar la atención del espectador como "Los misterios de Bon", de Juan Mª Codina.
- Cine de Terror: Los novelistas encontraron en este cine un camino esperanzador para exponer y dar a conocer sus obras. Un ejemplo fue la película "El Otro" (1919), de Juan María Codina. La película trata sobre el tema del desdoblamiento de personalidad.

- Cine cómico: Orientado fundamentalmente a los niños. Era barato y en las proyecciones imperaban los actores que imitaban a Charlot. Destacaron producciones como "Peladilla", de Benito Perojo.
- Cine de aventuras: destinado fundamentalmente para el público joven.
- Noticiarios: De gran gusto popular.
Las influencias tan favorables que trajo al cine español la terrible Guerra no finalizaron ahí. En los años 20, se fomentó en España la superproducción: "La vida de Colón", con un éxito debastador. Studio Films produjo en plena guerra mundial el primer noticiario español: "Revista española". Esto impulsó al cine en España como uno de los más importantes de todo el mundo, y a Madrid como su espina dorsal, tanto por su posición geográfica como por las proyecciones de películas populares y folclóricas. "La verbena de la Paloma" es un claro ejemplo.
Los comienzos del cine en España
El cine en España fue creado por los hermanos Lumiére en sus fábricas fotográficas durante el año 1894. Con una clara influencia de la fotografía, el cine español arrancó con poca competencia y con un coste muy caro. El público al que se dirigía era muy restringido, limitado única y exclusivamente a la clase opulenta de la sociedad.
Las primeras tiras cinematográficas tenían por duración un máximo de 2 minutos y se exponían al aire libre los días festivos o las temporadas de teatro, aunque poco a poco fue extendiéndose a los locales.
Madrid, Barcelona y Sevilla fueron los lugares donde comenzó a desarrollarse el cine. En estos focos, se comenzó progresivamente a proyectar secuencias sobre temas populares (zarzuelas, corridas de toros), temas actuales (en política, sociedad...), también bodas y comuniones de personajes archiconocidos de la época.
No fue hasta 1903 cuando el cine se consolidó como espectáculo. En él comenzaron a trabajar los primeros operadores de cámara con una cierta preparación, destacando fundamentalmente a Gaspar Serrrano.
En la primera decena del siglo XX surgieron las primeras películas sobre dramas históricos, documentales sobre el Rey (en su boda, cazando...) o películas de ficción como "El hotel eléctrico". También en esta época hay sitio para las falsificaciones o reconstrucciones, como "El asesinato de Canalejas", cuyas imágenes fueron reconstruidas.
Otro de los valores que caracterizan al cine de esta época es la censura de temas violentos o sexuales, hecho que perduró hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, una vez derrocado el Régimen franquista.
Estamos pues, en el comienzo de nuestro cine, en el instante en el que se están colocando los pilares que proporcionarán su desarrollo. Un desarrollo que gestó en medio de una sociedad donde la mayoría de la población estaba dedicada al campo. A diferencia, los que controlaban la economía del país (grandes terratenientes) suponían una minoría. Como los que tenían acceso a la cultura, donde imperaba una discordancia típica de países poco modernizados junto a esa pequeña élite cultural y científica a nivel internacional. Las tasas de analfabetos abundan en este momento en España, principalmente en el sur. A pesar de todo, surgirán grandes intelectos como Luis Buñuel, gran cineasta gran amigo del pintor surrealista Salvador Dalí, que también hizo algunos pinitos en el cine, y el poeta García Lorca.

Las primeras tiras cinematográficas tenían por duración un máximo de 2 minutos y se exponían al aire libre los días festivos o las temporadas de teatro, aunque poco a poco fue extendiéndose a los locales.
Madrid, Barcelona y Sevilla fueron los lugares donde comenzó a desarrollarse el cine. En estos focos, se comenzó progresivamente a proyectar secuencias sobre temas populares (zarzuelas, corridas de toros), temas actuales (en política, sociedad...), también bodas y comuniones de personajes archiconocidos de la época.
No fue hasta 1903 cuando el cine se consolidó como espectáculo. En él comenzaron a trabajar los primeros operadores de cámara con una cierta preparación, destacando fundamentalmente a Gaspar Serrrano.
En la primera decena del siglo XX surgieron las primeras películas sobre dramas históricos, documentales sobre el Rey (en su boda, cazando...) o películas de ficción como "El hotel eléctrico". También en esta época hay sitio para las falsificaciones o reconstrucciones, como "El asesinato de Canalejas", cuyas imágenes fueron reconstruidas.
Otro de los valores que caracterizan al cine de esta época es la censura de temas violentos o sexuales, hecho que perduró hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, una vez derrocado el Régimen franquista.
Estamos pues, en el comienzo de nuestro cine, en el instante en el que se están colocando los pilares que proporcionarán su desarrollo. Un desarrollo que gestó en medio de una sociedad donde la mayoría de la población estaba dedicada al campo. A diferencia, los que controlaban la economía del país (grandes terratenientes) suponían una minoría. Como los que tenían acceso a la cultura, donde imperaba una discordancia típica de países poco modernizados junto a esa pequeña élite cultural y científica a nivel internacional. Las tasas de analfabetos abundan en este momento en España, principalmente en el sur. A pesar de todo, surgirán grandes intelectos como Luis Buñuel, gran cineasta gran amigo del pintor surrealista Salvador Dalí, que también hizo algunos pinitos en el cine, y el poeta García Lorca.






