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Cientovolando
Sindicación
 
El negocio más lucrativo.


Estos días debería estarse produciendo en los medios de comunicación de todo el mundo uno de los debates más importantes de la última década. No está siendo así. Inexplicablemente el caso Novartis contra la la ley de patentes de La India sólo ha generado uno más de los habituales titulares de informativos y diarios escritos.

La empresa farmaceútica ha presentado un recurso a la Corte Suprema de la India contra un apartado de la ley de patentes del país cuya valoración otorga la protección de propiedad intelectual a un medicamento y por tanto, el trato diferenciado de este frente a los génericos, muchísimo más baratos y con un diseño sin aspiraciones estéticas (la diferencia entre un medicamento génerico y otro que no lo es radica exclusivamente en su presentación puesto que ambos contienen el mismo principio activo y tiene el mismo modo de actuación a nivel bioquímico). Esta ley ha considerado que el fármaco Glivec, utilizado en el tratamiento terapeútico de la Leucemía Mieloide Crónica no merece tal distinción y tendrá que seguir dispensándose como genérico, con la consiguiente pérdida económica para la empresa que no podrá establecer un mercado propio. Los de Novartis argumentan que este apartado de la ley de patentes va en contra de los acuerdos que La India se comprometió a acatar a partir del 2005 en relación a las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), (notese que no se trata de la Organización Mundial de la Salud; OMS).
Las consecuencias que tendría una victoria de la empresa farmaceútica frente a la ley de patentes India sentaría un precedente para otros medicamentos y/o empresas y conllevaria poner en riesgo todo el sistema de distribución de medicinas a bajo coste para los países subdesarrollados. Hoy día, La India es la farmacia de los pobres. Hablamos de antirretrovirales para el tratamiento del SIDA, de medicamentos contra la malaria, contra el Dengue, la tuberculosis, etc., etc.
Los gobiernos occidentales miran para otro lado y entre tanto, en la Corte Suprema India se dilucida el futuro de millones de personas. Cada día mueren de enfermedades tratables ¡y curables! en el mundo muchísimas más personas que "en" el resto de noticias que siguen abriendo los telediarios, no se me ocurre un interés público mayor. Mientras la opinión pública y los medios de comunicación no movilicen sus voces ante tanta obscenidad lucrativa y mientras los gobiernos no defiendan el precepto de que la salud púbilca es un derecho y no un negocio seguiremos navegando en un barco que tira por la borda a todo el que se le ocurre enfermar sin tener un céntimo en el bolsillo.
 
200 Palabras


23: Equilibrio.
 
Binta y la gran idea.


Estos días la nominación de Penélope Cruz (marketing) ha hecho sombra a nominaciones como la de Javier Fesser (Madrid, 1964), que también aspira a un Oscar al mejor cortometraje documental por Binta y la gran idea. Un retrato de la dificil escolarización de las niñas en el tercer mundo. Rodada en Senegal, con un equipo mínimo y sin iluminación artificial.
Lo que más me gusta de este tipo, a parte de que El milagro de P. Tinto saliera de su cabeza es que ha afirmado:
"Para muchos el corto es un territorio de paso, para mí no."
 
200 Palabras


22: Rojo.
 
Sinapsis: El último tango.


Pinche regresado... me inspiró, me dió ganas de mancharme las manos de colores, de escribir, de tocar barro.
Como si tuviera sentido, como si me prestaras por un rato las alas que dejaste al otro lado del charco.
 
Mono de...

 
Le Monde Diplomatique:


Creado en 1984, el CIP (Centro de Investigaciones para la Paz) fue uno de los primeros centros que se crearon en la España democrática para proveer información y análisis sobre la paz y los conflictos a los gobiernos, los parlamentarios, los medios de comunicación, la universidad, las escuelas y los actores de la sociedad civil. Con una posición crítica y comprometida con los valores progresistas, ha contribuido al pluralismo en este ámbito, donde suelen dominar intereses próximos al poder económico o político.
Destruir es más fácil que construir. La desaparición del CIP supone dar fin a una trayectoria intelectual y política de más de 22 años de trabajo y dilapidar un capital humano y una experiencia, difícilmente sustituibles por otro centro o institución. Con la desaparición del CIP todos perdemos. Queremos manifestar en esta carta, nuestro gran desacuerdo con la decisión adoptada por la Fundación Hogar del Empleado. El fin del CIP nos deja a todos con menos voces, y menos pluralidad. Desde este momento, somos mucho más pobres, intelectual y políticamente.


Las firmas del manifiesto.
 
¡Avui he somniat en catalá!

 
Maniobra escapista