El árbol del cacao o cacaotero recibe el nombre científico de
theobroma cacao L. que significa "alimento de los dioses" y proviene del griego. Este nombre se lo atribuyó el botánico sueco
Carl Linneo.
Existen
tres tipos de cacao: el frágil
criollo, de una excelente calidad; el
forastero, que es con diferencia el más cultivado; y el
trinitario, obtenido mediante el cruce de los otros dos.


El
cacao criollo, el Rolls Royce de los cacaos y el mas delicado de ellos, es algo así como una “edición limitada” y representa tan sólo entre el diez y el quince por ciento de la producción mundial. Se cultiva principalmente en aquellas regiones de donde es originario el cacao, concretamente en Nicaragua, Guatemala, México, Venezuela. El exquisito sabor y el expeccional aroma del
cacao criollo son muy apreciados por los chocolateros del mundo entero. No es extraño que los granos de este tipo de cacao se usen siempre en combinación con otras variedades menos caras.

El
forastero es una variedad en expansión por su mayor facilidad de cultivo y manejo.Es mucho mas resistente y abundante, se cultiva principalmente en Brasil y en África, y constituye aproximadamente el ochenta por ciento de la producción mundial. Tiene un sabor mucho mas fuerte y amargo que el
cacao criollo y se usa principalmente mezclado.

El
cacao criollo fue introducido en la isla de Trinidad por los españoles en el
siglo XVII. En 1727 una prolongada sequía, seguida de un
ciclón, destruyó gran parte de las plantaciones. Luego, a la isla se introdujo
cacao forastero del Orinoco, que con los
criollos sobrevivientes del
ciclón produjo una nueva variedad: el
trinitario, más resistente que el
criollo y menos rústico que el
forastero.
El
cacaotero es una planta tropical que crece en una franja geográfica muy determinada con centro en el Ecuador y que se extiende por el norte y el sur unos 20º sin sobrepasar nunca el Trópico de Cáncer ni el de Capricornio.

La zona debe reunir unas condiciones geográficas y climáticas favorables. Debido a la delicadeza y fragilidad de este cultivo, se debe buscar el cobijo de otros árboles más grandes como la mandioca, el plátano o el ñame. A la sombra de estos árboles se crea el
cacahuatl, nombre que recibe la plantación del cacao.
Los modernos estudios sobre su cultivo han permitido eliminar la antigua costumbre de plantar los cacaoteros a la sombra de otros árboles, aunque ahora es necesario tener más cuidado con las plantas. Esta costumbre del "sombraje" fue iniciada por los indios, quienes acompañaban cada cacaotero con un árbol tutor, o "Athyna" que era arrancado cuando el otro había crecido suficiente.
FUENTE:
http://www.donveitia.com