Qué de sin razón
El día más agradable del mundo, el paseo más cálido (y a la vez pasado por agua) que pueda existir, el Oporto más vintage que se pueda degustar y un sinfín de eventos agradables, se pueden ver truncados de golpe cuando al llegar al Hotel (precioso hotel) en el que estamos alojados enciendes el televisor y ves las noticias.
De nuevo el horror. El horror en Espanha (en Portugal no existe la tecla "enhe"). El aparcamiento de la T4 reventado. Caos. Dos personas, ecuatorianos que nada tienen que ver en esta particular "batalla" desaparecidos. La ansiada Paz a la mierda.
Otegui, chico, me da igual que digáis que todavía estáis abiertos al diálogo cuando ayer sólo demostrásteis entender un único lenguaje: la violencia. Qué triste me siento ahora, decepcionada, después de haber creído que en vosotros, sí vosotros etarras, todavía existía una pizca de humanidad.
Qué impotente viendo cómo nuestros dirigentes han desprovechado esta magnífica oportunidad sólo por ganar unos cuantos votos más... Únicamente polémica cuando lo que tenía que a haber exitido era consenso y apoyo...
(y no quiero hablar del extanjero que tela marinera. Quitar la vida a un asesino, por mucho juicio que haya por el medio, es ponerse a su altura).
De nuevo el horror. El horror en Espanha (en Portugal no existe la tecla "enhe"). El aparcamiento de la T4 reventado. Caos. Dos personas, ecuatorianos que nada tienen que ver en esta particular "batalla" desaparecidos. La ansiada Paz a la mierda.
Otegui, chico, me da igual que digáis que todavía estáis abiertos al diálogo cuando ayer sólo demostrásteis entender un único lenguaje: la violencia. Qué triste me siento ahora, decepcionada, después de haber creído que en vosotros, sí vosotros etarras, todavía existía una pizca de humanidad.
Qué impotente viendo cómo nuestros dirigentes han desprovechado esta magnífica oportunidad sólo por ganar unos cuantos votos más... Únicamente polémica cuando lo que tenía que a haber exitido era consenso y apoyo...
(y no quiero hablar del extanjero que tela marinera. Quitar la vida a un asesino, por mucho juicio que haya por el medio, es ponerse a su altura).