CATARSIS
Ya hace tanto que no escribo, que no sé si podré hacerlo. Será como andar en bici, que dicen que nunca se olvida? Es posible, sobre todo cuando se escribe lo que se siente, porque.....podemos dejar de sentir?
A veces, cuando me doy miedo a mi misma, pienso que ojala!!!
Ojala.....dejar de sentir un tiempo, un segundo, dos, veinte.....y llegar a pasar días sin sentir, con esa sonrisa tonta de quien ni siente ni padece.
Ojala....ser capaz de olvidar las miserias humanas, y elevarme a esferas danzantes en natural sincronía, armonizadas dentro del caos del universo, caos extensible a mi a veces, madito caos, bendito el mismo.
Ojala.....dejar de sentir el aullido de los lobos, dejar de ver sus colmillos afilados, verlos mansos, sentados mirando a la luna.
Y siento nuevamente el corazón como esa piedra, roca firme y dura, y la piedra latiendo, siempre latiendo. Las petreas paredes de Villa Miseria son firmes, difícil traspasarlas, pero una vez traspasadas, se abre la magia, y la magia......siempre me hizo sonreir.
Ciclos reiterados, una y otra vez, formando gigantescas espirales, de vivos colores, entrelazadas unas con otras, ruidosas a veces, espirales que te llevan al vacío, espirales que aterran y desgarran, pero una mano....se adentra en la espiral, queda ahí tendida, y junto a ella......una SONRISA. (Es D)
La euforia, ese estado de enajenación siempre transitorio. Real? En ese momento sí. Evitable? Para qué? Acaso si no fuera buena.....y ante ella ahí está la Tristeza, mirando con el ceño fruncido. David y Goliath. Quien es David? Quien es Goliath?
Las barreras bajan. Semaforo rojo. (Cómo sé que está rojo si es una imagen en blanco y negro?) Pasa el tren y yo lo miro alejarse.
Silencio...todo vuelve a ser igual, a ser diferente. Ruido. (Aplausos).
Pero nunca.....volveré a llevar flores a la tumba del pasado.
Y sí.....olvidaré.
Disertaciones desde el recuerdo rosa-gris de una fría tarde.
A veces, cuando me doy miedo a mi misma, pienso que ojala!!!
Ojala.....dejar de sentir un tiempo, un segundo, dos, veinte.....y llegar a pasar días sin sentir, con esa sonrisa tonta de quien ni siente ni padece.
Ojala....ser capaz de olvidar las miserias humanas, y elevarme a esferas danzantes en natural sincronía, armonizadas dentro del caos del universo, caos extensible a mi a veces, madito caos, bendito el mismo.
Ojala.....dejar de sentir el aullido de los lobos, dejar de ver sus colmillos afilados, verlos mansos, sentados mirando a la luna.
Y siento nuevamente el corazón como esa piedra, roca firme y dura, y la piedra latiendo, siempre latiendo. Las petreas paredes de Villa Miseria son firmes, difícil traspasarlas, pero una vez traspasadas, se abre la magia, y la magia......siempre me hizo sonreir.
Ciclos reiterados, una y otra vez, formando gigantescas espirales, de vivos colores, entrelazadas unas con otras, ruidosas a veces, espirales que te llevan al vacío, espirales que aterran y desgarran, pero una mano....se adentra en la espiral, queda ahí tendida, y junto a ella......una SONRISA. (Es D)
La euforia, ese estado de enajenación siempre transitorio. Real? En ese momento sí. Evitable? Para qué? Acaso si no fuera buena.....y ante ella ahí está la Tristeza, mirando con el ceño fruncido. David y Goliath. Quien es David? Quien es Goliath?
Las barreras bajan. Semaforo rojo. (Cómo sé que está rojo si es una imagen en blanco y negro?) Pasa el tren y yo lo miro alejarse.
Silencio...todo vuelve a ser igual, a ser diferente. Ruido. (Aplausos).
Pero nunca.....volveré a llevar flores a la tumba del pasado.
Y sí.....olvidaré.
Disertaciones desde el recuerdo rosa-gris de una fría tarde.
Comentario:
grandes verdades, algunas veces dificiles de lograr, pero siempre ciertas y un deber consigo mismo llevarlas acabo.





