El Golem
Praga. Siglo XVI.
Un rabino, vuelve de la sinagoga y medita....
":::y Dios, que hizo al hombre a su imagen y semajanza, por qué no mermite que un hombre cree a otro a su imagen y semejanza?"
Pero Dios, al crear, no perdió esencia en su aliento, Claro está, que somos más imperfectos que nuestro creador, pero una obra nueva, nacida de El, no puede estar visitada por el maligno.
Duerme...y en el suelo descubre el criptograma de los cabalistas.
El nombre de Dios en hebreo es Yhv, y ese nombre está prohibido porque esconde la fuerza de la creación. Los principales cabalistas que buscaron el criptograma fueron sefardíes.
El Rabino está en Praga, la nueva.
Sabe el nombre, se despierta, lo escribe en un papel. Y entonces crea una figura de barro, como la de Eva, tamaño natural y le introduce el papel en la boca, es la vida lo que lleva ese papel. Pero el hombre es un sueño de Dios, imperfecto como todos los sueños robados de la memoria, y cojo de recuerdos.
El Golem, también enfurece, y el Golem, esa criatura enfurecida, mata al hijo del Rabino y escapa.
El reza, suplica, lo busca en la noche. Lo encuentra en la puerta de la sinagoga y en un descuido, le arranca el papel del paladar, la montaña de barro se deshace, y el Rabino muere a las puertas de la sinagoga.
Un rabino, vuelve de la sinagoga y medita....
":::y Dios, que hizo al hombre a su imagen y semajanza, por qué no mermite que un hombre cree a otro a su imagen y semejanza?"
Pero Dios, al crear, no perdió esencia en su aliento, Claro está, que somos más imperfectos que nuestro creador, pero una obra nueva, nacida de El, no puede estar visitada por el maligno.
Duerme...y en el suelo descubre el criptograma de los cabalistas.
El nombre de Dios en hebreo es Yhv, y ese nombre está prohibido porque esconde la fuerza de la creación. Los principales cabalistas que buscaron el criptograma fueron sefardíes.
El Rabino está en Praga, la nueva.
Sabe el nombre, se despierta, lo escribe en un papel. Y entonces crea una figura de barro, como la de Eva, tamaño natural y le introduce el papel en la boca, es la vida lo que lleva ese papel. Pero el hombre es un sueño de Dios, imperfecto como todos los sueños robados de la memoria, y cojo de recuerdos.
El Golem, también enfurece, y el Golem, esa criatura enfurecida, mata al hijo del Rabino y escapa.
El reza, suplica, lo busca en la noche. Lo encuentra en la puerta de la sinagoga y en un descuido, le arranca el papel del paladar, la montaña de barro se deshace, y el Rabino muere a las puertas de la sinagoga.





