logotipo

img_google
Un rincón de sueños locos
libre y salvaje
Acerca de
Tan solo ser Nada, someterse totalmente, para serlo Todo, ser enteramente libre al fin. izeia
Enlaces
Me encanta leer a
Sindicación
 
Magia
Llevaban día y medio juntos, perdidos en las marismas, reserva de la biosfera.....día y medio de paseos por la playa, y risas, y el usándola continuamente, ella siempre sometida, siempre a sus pies. Ella no podia recordar ya cuantas veces habia pedido permiso para correrse, cuantas veces el le había ordenado como siempre: Ahora, correte ahora, puta, cuantas veces el se había vaciado en ella, siempre al antojo de él.

Y ahora...estaban en la planta de abajo de la casita, ojeando una revista, comentándola, mientras tomaban un cafe y fumaban un cigarrillo que ella había preparado debidamente.

Entonces El se levantó, y la miró.

.- Voy a subir. Tú quedate aquí, haciendo lo que quieras. Pero eso sí, ponte estas muñequeras y las tobilleras. Cuando te llame, te desnudas y subes.

.- Sí Señor.

Ella se quedó allí sola. Se puso como le habían ordenado las muñequeras y las tobilleras, y siguió ojeando la revista, aunque ya no era capaz de concentrarse. Oía sus pasos en el piso superior, suaves y firmes, y se preguntaba qué estaría haciendo....mientras comenzaba a sentir aquel delicioso y conocido cosquilleo en su estomago.

Entonces...el la llamó.

Ella se desnudó y subió excitada las aproximadamente quince escaleras que separaban un piso del otro.

La habitación estaba preciosa, iluminada por decenas de velas, distribuidas por toda ella, creando un fascinante mundo de llameantes luces y sombras. El estaba en penumbra, sentado en una silla de esas de mimbre con brazos, estilo sillón, fumando un cigarrillo en calma......con la fusta apoyada junto a El.

Ella entonces se acercó sonriendo, y se arrodilló a sus pies. El la besó delicadamente y luego, poniendo sus manos en la cabeza de ella, hizo que ella se pusiera a cuatro patas, apoyando El sus pies sobre ella.....y comenzó a hablarle.

.- Me siento orgullo de tí, de poseerte, de tenerte a mis pies, siempre disponible, siempre accesible, y me haces feliz. Ahora seré duro, te va a doler, tienes permiso para llorar, puedes llorar tanto como quieras, aunque trataremos de que no grites demasiado, y sabes que puedes pedirme que pare si lo deseas, sabiendo eso sí, que eso no querrá decir que vaya a parar.

Ella solo musitó, .- Si Señor, y se sintió feliz, muy feliz.

.- Levántate

Ella se levantó y El la cogió de la mano. Habia pasado unas cadenas por una viga del techo, allí donde la habitación era abuhardillada. La colocó en el centro y comenzó a pasar la cadena por los aros de las muñequeras y tobilleras.

Allí estaba ella, desnuda, con los brazo y las piernas bien abiertos, sujetos con las cadenas, mirándole, observando las llameantes luces y sombras, y de repente sintió una gran paz en su interior. Estaba con su Amo, y confiaba ciegamente en El.

Le puso una vela en la boca, de manera que de ella dependiera donde caía la cera, eran los movimientos de ella los que hacían que la cera fuera a caer a un sitio o a otro.

El mientras tanto la pinzaba, y tiraba de las pinzas comprobando que estuvieran bien sujetas. Ella sintió entonces como unas bolas chinas entraban en su coño, como un vibrador invadía su ano, mientras la cera seguía cayendo, mientras el seguía tirando de las pinzas.

Y pidió permiso para correrse....y se lo dieron....y explotó salvaje, dejando caer la vela al suelo. Pero no importaba, ya nada importaba.

El siguió follándola con el vibrador, jugando con las bolas, hasta que ella sintió que ardía. Entonces el comenzó a pasar hielos por su cuerpo....ella temía el momento que llegara a su coño, porque sabía que lo haría....Ella comenzaba a sentir como sus manos se hinchaban, posiblemente porque ella estaba forzando la cadena, el dolor era intenso alli donde cada pinza apresaba un trozo de piel...pero nada importaba.....estaba siendo ella, recuperando su esencia...quizás aquello que siempre fue.

Y entonces sintió como los hielos se acercaban a las pinzas de sus labios, y como en un rápido movimiento las bolas salían de su cuerpo con brusquedad, y los hielos entraban...y dolía, y quemaba.....y volvió a pedir permiso para correrse, y nuevamente: .- Ahora, córrete ahora, y mientras el agua iba cayendo de su coño, y comenzaba a correrse, sintió aquella descarga, aquellas pilas, que la hicieron aun más salvaje.

Entonces el la miró, y volvió a besarla nuevamente, y ella supo que El estaba orgulloso. Sacó todo aquello que invadia su cuerpo, y colocándose tras ella le susurró: .- Eres mía.

Ella sabía que algo iba a suceder, pero no sabía qué. Estaba cansada, sudorosa, las lágrimas habían dejado surcos por su cara, pero se sentía feliz.

Y entonces lo sintió. Sintió como el látigo comenzaba a estallar en su espalda, en sus nalgas, lenta e intensamente, y ella lloraba, y en su cabeza solo habia una palabra: gracias, y la susurró, y el siguió azontándola, y ella se sintio libre y salvaje, más libre y salvaje de lo que nunca se había sentido.

Y entonces...el paró...y ella le susurró...sigue, por favor, necesitaba seguir sintiéndose así y el dijo no, ya no más. Y la soltó, y la llevó a la cama. Ella entonces le miró, tan suya, y dijo "tengo frío", y el la cuidó, cubrió su cuerpo con una sabana, y le encendió un cigarro a ella mientras jugaba con su pelo, mientras la miraba con una ternura infinita, mientras El observaba en los ojos de ella el reflejo de las llamas, y cuando él hizo ademán de irse, ella le dijo, no por favor, y el respondió, ahora vuelvo, tonta, cómo voy a dejarte sola.

Y tras media hora de mimarla, de besarla dulcemente, de acariciar su cansado cuerpo, la llevó al baño, le había preparado un baño turco, y ella nuevamente sintió la paz entre el vapor, y luego él enjabonó su cuerpo, y nuevamente la acompañó a la cama, donde la tumbó boca abajo y nuevamente....volvió a penetrarla, analmente, y ella sintió...que le hacía el amor, y sus lágrimas...volvieron a caer, reposadas y calmas.


Ha habido muchos momentos así, muchos sitios, distintas personas...pero yo sé, que la magia existe, la he vivido, la he creado, he llorado y reído en ella, me he sentido feliz dentro del entorno mágico, por ello, siempre me negaré a ver este mundo como algo frío y sórdido, como algo en que los sentimientos son ajenos, porque la magia es sentimiento, y porque los sentimientos son mágicos, y quien diga que es algo utópico......es que nunca tuvo el valor de adentrarse en ella.

Yo...tan sólo trataré de seguir creándola, si me dejan.









 
Comentario:
hermoso....
No