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Un rincón de sueños locos
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Tan solo ser Nada, someterse totalmente, para serlo Todo, ser enteramente libre al fin. izeia
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Abro las piernas
Cenamos. Una cena agradable, preludio de...quién sabe? No hay nada predefinido. Mejor así.



De pronto, como sin saber cómo, jugamos. Azotes. Aún no estoy caliente. Por qué me azota así? Sabe que no me gusta, que lo llevo muy mal. Uno, dos, tres... (Joder!!! Pensará que estoy caliente? No, sabe que no es así. Entonces, por qué lo hace?)



Comienzo a frotar mi clítoris, apoyada en el sofá, y ahora sí, los azotes caen y me gusta, me gusta mucho. A nuestro lado otro alguien también azota. A una persona? No, a dos. Se oyen dos tipos de quejidos distintos. Y mientras escucho esos gemidos, sigue azotándome, y ahora son mis propios gemidos los que resuenan en mí, mientras yo sigo frotando mi coño, cada vez más rápido, como sus azotes, cada vez más intenso. Y entonces....siento que me parto, y me corro, me corro y grito mi orgasmo. Que él sepa lo que me está dando. Sí, gracias Amo.



Luego...qué? El hielo alivia los azotes y llega la calma, Momento relax. Mi boca hace una breve visita a su polla. El está caliente, caliente como su polla. Me gusta despertar eso en él. Me gusta también despertar su ternura como sé que hago. Incluso caliente, hay ternura en su mirada. Una ternura infinita.



.- Amo...nos vamos a la cama?



Detecto cierta sorpresa ( o al menos, eso espero)



.- Sí, mi niña, vamos.



Entro primero y le espero. El coge mi pezón. Juega con él. estoy caliente. Cada vez más. Siento sus labios, su lengua, sus dientes en mi pezón. Joder!! que gusto....y se lo digo. Le hablo. Pregunto si le gusta comerme las tetas y susurra que sí. A veces pienso que a él le cuesta más hablar en esos momentos. Pero a mí me gusta. Me gusta cuando la voz es también sexo.



.- Cómame Amo. Cómame el pezón. Cómame...cabrón.



Siento su mano en mi coño. No la mueva....por favor. Quiero frotarme contra ella. Quiero estar ardiendo, quiero estar en celo. Es lo que más deseo en esos momentos, y la perra va despertando. Y entonces...abro las piernas, las abro mucho. Me gusta abrirme así para él, ofrecerme, exponerme para él. Susurros...Métame otro dedo...por favor, Y lo hace. Hay tres....quizás cuatro? Y cierro las piernas, las cierro muy fuerte. No mueva la mano Amo....no por favor, y no deje de comerme. Podría correrme ahora mismo....pero no quiero, no, no, no. Quiero mojar toda su mano. Su mano de Amo en mi coño de perra, su perra abierta y expuesta para él. Me subo sobre él, y vuelvo a poner mis pezones en su boca, en sus manos, mientras froto mi coño contra su polla. Ambos calientes. Otra vez podría correrme....pero todavía no...por favor. Sentir su polla frotando mi clítoris, dándole golpecitos, es una sensación demasiado intensa como para hacer que desaparezca en un orgasmo. Deseo que esa sensación sea eterna. Así, que vuelvo a tumbarme a su lado. Y vuelve a jugar con mis pezones. Siento nuevamente su mano en mi coño, y llevo la mía. Y así, con las dos manos juntas, ahora sí, estallo gritando, jadeante perra. Ahora...sólo deseo seguir, deseo más y más.



Mi boca busca su polla. Está dura. Mi Amo está caliente. Lamo, mordisqueo, follo mi boca con ella. Sé que le gusta. Comienzo a masturbarle con mi boca...con mis manos. Y entre jadeos y gruñidos.....mi Amo se corre, se corre intensamente. Me gusta pasar mi mano llena de leche por su pecho.



Fin? No...aún más. El me mira tiernamente, mientras mi mano vuelve a buscar mi coño. Me gusta que me mire mientras me masturbo. Masturbarme para él. Córrete puta, córrete como una zorra, como la perra que eres. Córrete para mí....y sí, vuelvo a correrme, y me dejo caer en sus brazos.



No me ha follado. Su polla no ha visitado mi coño, no ha roto mi culo. No siempre lo hace. Y qué? Dejará mucha gente de pensar que el sexo es sólo penetración? Que puede haber la misma intensidad en cientos de juegos? Es otra forma de sexo, es esencia, es juego, es reir, es gritar. Es El. Soy yo. Somos nosotros.



Acaricio sus brazos y su pecho. Le beso. Me besa. Ahora es todo tierno. Entre las sábanas de sudor y sexo, de semen y desorden, ya sólo hay ternura. El suele quejarse de que le mimo poco. Mi respuesta es que claro, que lo demás se acostumbra. Creo que precisamente por eso, esos momentos son especialmente bellos para él. Pero ahora sí....ahora ternura. Y me duermo. Y él duerme a mi lado.



.- Buenos días, mi niña preciosa

.- Buenos días Amo.



Y dejo caer un dulce beso en su mano.





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