logotipo

img_google
Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
Un momento, una pregunta

Domingo. La lluvia se ha hecho presente ahora que la tarde ya ha perdido ese nombre para convertirse en noche. Es fresca. Siento la brisa haciéndose camino en mi habitación. Las cortinas del corredor bailan ligeramente dando paso al aroma a parra humedecida. Puedo imaginar las gotas aún retenidas en sus hojas, cayendo una a una sobre la mesa del patio. Dejo ya la guitarra para pensar un poco en mí. Busco la definición de soledad en el diccionario de la Real Academia Española. La tercera acepción es la que estaba buscando. Pesar y melancolía por la ausencia de alguien. Alguien está ausente. Sí. Ese es el problema entonces. Me falta alguien para darle fin a esta soledad. L’absente, o melodías para entristecerse hasta la médula. Gracias Yann. Inconscientemente, aunque ya no me lo proponga, la búsqueda continúa. Ella debe estar por alguna parte. Pero siempre que llego a este punto una pregunta con un dejo de resentimiento me invade… ¿por qué para algunos resulta tan sencillo?...
No