Y dame dos arrumacos más para llevar, gracias
Ay no sabés. Fue! De incógnito! Me mandó un mail hoy. La veo sonreír mucho a través de sus ojos diminutos por el cansancio y el malestar después de la tensión del día anterior. Sensaciones rápidas, a saber. Envidia. Por él, pero más aún por la situación. Siempre me gustaron esas situaciones lúdicas y conmigo se resuelven mal. Sorpresa. Al final, ni lerdo ni perezoso resultó ser. Desinterés. Importante, para tener en cuenta. Escucho la historia como si ya no me tocara de lleno. Me roza, sí, es cierto, pero no descubro ninguna daga aquí dentro -¿o la herida será tan grande que ya no siento la sucesión de puñaladas?-. Y vuelvo a la carga con mi papel motivador y le insinúo que se tiene que jugar un poco más si quiere algo con el pibe. Y ya lo digo convencido. Como quien busca que el tema se resuelva pronto, para bien o para mal. Me pregunta por C y por nuestros rumbos post-recital. Le digo que la voy a ver luego de que me vaya de allí. Vamos a jugar al Trivial –y en la cabeza el diálogo de la noche anterior, podemos jugar al trivial mañana, dale, le decimos a X, a Y, a Z, a B, y ella que rápidamente pero con voz tímida me dice No, a B no, ¿por qué?, ¿no te llevás con ella? Sí, es mi vida, pero me siento incómoda si estamos los tres, ¿por qué?, ¿por lo que a mí me pasaba con ella?, por lo que te pasa, y hace hincapié en el presente y la mirada que se levanta y busca mis ojos, mientras deja caer un poco las cenizas, te conozco, me dice, y por un momento creí que estaba equivocada, pero me invadió la duda, y tuve que cerrar la boca- y mi invitación que tiene más que ver con quedar bien que con tener ganas de que venga. Muy políticamente señala otros compromisos. Será tiempo para C y para mí entonces. Y así fue. Su sonrisa ya me empieza a transmitir algo. Nuestros labios se entienden demasiado bien. ¿Te pasa algo? le digo cuando la veo bajar la cabeza y la mirada perdida, no, no… quedé un poco idiota. Y mi boca que vuelve a exigir el contacto. Probemos un poco más, que esta idiotez me gusta.





