Foja N° 3217/128 - Expediente N° 31
¿Che, y hoy a la noche qué hacés? Eh... Nada, voy para lo de C. Apa apa! ¿Va a haber cachengue? Me dice mientras se sonríe. Yo no sé cómo sentirme al respecto. Trato de salirme de mí para entender la situación y me doy cuenta que ya no me preocupa tanto que sepa de aquello. De todas maneras soy prudente. No, no, está todo bien, es raro (vaya si lo es, pienso mientras lo digo), pero nos sentimos cómodos. Ella sonríe, baja la mirada y enciende el teclado. Acto seguido entiendo que con ese clic de encendido he sentenciado mi condena y olvido.





