Agarre la rotonda y después empalme con la salida a la derecha, gracias
Disculpas de un lado, disculpas del otro. Todo parece volver a la normalidad. ¿Nos vemos mañana? le digo, ya tomando conciencia que soy yo quien desea generar ese encuentro. No, no puedo mañana, ¿pero el fin de semana que viene? Listo, hecho. Mientras en otra escena aliento a B a que se anime a dar el primer paso con su ya no tan platónico amor. Irónico. De todas maneras creo que ella no se da ni por enterada de lo que me pasa a mí. Me tiene mal, pero acostumbrado.





