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Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
Qué casualidad

Pero miralo bien, para mí es una mina, y entonces giro mi cabeza y trato de hacer foco, ¿dónde?, ahí, me dice, esa o ese de remera gris y saquito negro, y a mí que no me cabe ninguna duda, pero es un flaco! No no, para mí es una mina, ¿cómo va a ser una mina si tiene barba?!, bueno pero puede ser una onda mujer barbuda, ah, y me acuerdo y se lo tiro como pregunta, ¿vos sabías que Isabel Sarli era hombre?, y me mira con cara de que dije otra boludez más, no no, en serio, de verdad que es un caso que se estudia en genética, en la Facultad de Bioquímica, que nació hombre pero no desarrolló por completo los genitales masculinos y que bla bla mientras yo trataba de hacer memoria de todo lo que me había contado una amiga de aquello y ella que me mira con cara de dejá de mandar fruta y ante la repetición de mis palabras y las pocas probabilidades de que me crea insisto en que aquello que está sentado en diagonal a mi espalda es un pibe, aparte, fijate bien, ¿no ves que tiene nuez de Adán? Ah… ¿y eso para qué sirve?... Eh… ni idea (N. de A.: ¿Para qué sirve?), pero es un elemento distintivo de sexo fundamental. No, pero mirá este, a él ni se le nota y de reojo miro a un tipo de unos cincuenta años al cual la papada ya le ha borrado toda señal de masculinidad en su garganta. Bueno, pero si vos querés saber si es un travesti o no, le mirás la nuez de Adán. ¿Ah sí?, mirá vos, nunca me había percatado de eso… la nuez de Adán… sí… mi abuelo tenía, y mi hermano creo que también.
No