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Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
De géneros y deportes

A ver si comprendemos la situación. Argentina juega contra Serbia y Montenegro. Es el mundial. Momento sublime para la gran parte de los hombres y una pequeña parte de mujeres. El horario y el día hacen que uno se encuentre trabajando en ese momento y circunstancialmente el partido se deba ver en la oficina. Nos acercamos a la sala de reuniones. Ahí empiezo a tomar consciencia de la magnitud de la situación. Estoy rodeado de 18 mujeres. Dieciocho mujeres. (18). Cuando me empiezo a dar cuenta de todo esbozo un comentario que pienso que me va a salvar un poco de la situación; “yo voy a tratar de abstraerme de todo lo que pase a mi alrededor”. Espero que con eso al menos me eviten los comentarios directos o las preguntas dirigidas a mí. Cinco minutos. Saviola se manda una jugada espectacular, lo habilita a Maxi Rodríguez, remata y ¡GOOO-la celebración se interrumpe porque el impetuoso festejo de una compañera hace que todo el café que tenía entre sus manos se derramara y desparramara de una manera equitativamente asombrosa entre mi pantalón de traje cremita y mi pullover color verde claro-. El mal humor, más allá de entender que bien pudo ser un accidente, es inevitable. A veces no creo lo que escucho. Extraño tanto el silencio de mi viejo, o la indignación de mi hermano, o las puteadas de mis amigos. Hay que indicar incluso para qué lado hay que atacar. Ni hablar de las explicaciones de off-sides, dobles amarillas o en qué club juega cada uno. “No fue off-side! No fue!” me grita una insistentemente al oído como si yo fuera la autoridad del partido. Un comentario hasta me hizo sonreír; ante la roja al serbio-montenegrino se escucha “¿por qué lo echaron?, ¿por incompetente?”. Pero es constante, y me hablan, y hablan. Trato de hacer foco y concentrarme. Busco donde está el mute general y darle volumen al Pollo Vignolo pero no puedo. El partido termina en medio de una algarabía generalizada. Me doy cuenta que Argentina dio la mayor exhibición de fútbol de los últimos tiempos y yo no la disfruté. Estoy como abatido. El miércoles me iré a un bar. Se enojarán, pero bueno, lo siento. Creía que podía ser una linda experiencia, pero no. Me equivoqué. Son nada más que 90 minutos. Y el mundial es cada cuatro años. Déjennos disfrutar de esto a nuestra manera. El fútbol todavía nos pertenece.
 
Comentario:
jajajajajajajajajajaja
Todo lo que tengo para decirte es: Pobreeeeee tipooooo!!!

Te entiendo completamente aunque estoy del otro lado.... En la oficina eramos 5 mujeres, el jefe se fue a la imprenta para no escucharnos en el partido, y el único pobre gil diseñador que quedó se quería mataaarr!
jajajaja

Saludos, RomA
No