logotipo

img_google
Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
De a tres

Salgo del subte a toda prisa porque no quiero llegar tarde. Me detengo en Lacroze y Cabildo porque el semáforo está verde para los autos que vienen. Estoy con el reproductor de mp3 al taco y alguien me toca el brazo. Un pancho de campera y gorrita azul me hace sonar el silbato y me dice algo como “caballero, arriba del cordón”. Lo miro levantando las cejas y dibujando una sonrisa. Me rasco la cabeza. Sos tan payaso, pienso. La noche es noche de reencuentros. ABC y un restaurant peruano de por medio. Estoy feliz de estar con ellas. Siento que algo brota dentro de mí, como júbilo, no sé. La risa de C, su mirada bajo el cabello y los comentarios insensatos me traen nostalgia. Sí, mirá, yo me quedó allá, en Toulouse, pero vengo los fines de semana para verlos a ustedes. Dice, y yo creo que es muy linda y que se piensa que ir y volver a y de Toulouse es como hacerlo de aquí a Santa Clara del Mar. B mira como incrédula cuando nos cuenta que además tiene que llevar un certificado de que acá en la Argentina no se permite la poligamia. Muy bizarro. Pero no la veo para nada segura. Me gustaría que piense un poco más esto de irse a vivir definitivamente allá. Pero en última instancia, ¿qué podemos hacer? No sé, pero este ceviche pica como la puta madre. Y yo me le animo al tacu tacu eh, total, el pisco este parece que limpia. Como será de mágico todo que hasta el paro de colectivos se pasa para mañana, y él me cae muy bien, y no pijotearon con el baileys en este capuccino, y nos vamos con una sonrisa en la cara y una mochila de risas, miradas cómplices y carcajadas por doquier. Me gusta sentir que estoy afuera y mirarlo todo desde arriba. Algo fuerte me une a ambas. Te extrañé C. Volver a verte nos hizo bien.
No