Al caradura del BMW
Tenés un BMW que sale fortuna, vivís en un country, tu mujer se la da de cheta recatada, tenés gemelos en la camisa y ahora resulta que hacés un papelón para que no te confisquen el auto por los $14.972 que debés de patente. No tenés cara, y mucho menos altura moral para hacerte el justiciero y acusar de no-sabés-qué a Montoya. Tu esposa tiembla de la verguenza, ¿no te das cuenta? Te agarrás de un problema cardíaco y tomás la postura del ofendido cuando no tendrías que hacer otra cosa más que bajar la cabeza y comerte el garrón. Porque sos un pelotudo, un garca y un sin vergüenza. Y ahí están, tus vecinas del country, o las chetas que no van a dejar que le toquen un pelo al BMW. ¿Qué barbaridad, no? ¡Esto es inaudito! rezaba el payasito que traía el vaso de agua a tu mujer. Qué situación más bizarra. ¿Tenés un poquito de dignidad?, ¿o vas a seguir actuando como un nene caprichoso? La cagada te la mandaste. No podés alegar que no pagabas porque no te llegaban las boletas, ¿qué te pensás que es gratis tener un auto alemán modelo 2001 acá, pelotudo? Bajate del auto, ¿o es que ya te volviste tan inescrupuloso que tu bajeza no tiene límites?





