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Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
Inmóvil

Miro fijo el vaso a medio llenar sobre el deslucido mueble de madera que alberga a la computadora. Hay un hombre sentado rodeando sus rodillas con los brazos que mira hacia abajo. Sus rasgos se pierden. Nada está claro en su expresión facial. O todo a la vez. Porque se lo ve preocupado, pensativo. Me pregunto qué es lo que se debe cruzar por esa cabeza de vaya a saber uno qué material es. De a ratos le toca sostener la camarita, pero no le pesa. Permanece inmune, con sus preocupaciones, con sus pensamientos, dejando que los momentos pasen, que el tiempo lo tome por sorpresa y tarde o temprano lo libre de esa posición. Me pregunto si esa escultura hoy termina imitándome, o yo a ella, o viceversa.
 
A veces somos lo menos

Que te digo que no, que te digo que sí, que no, que sí, pero ¡que no! Me acabás de tirar una frutería entera, te digo que este té frío ¡no tiene nada que tenga arroz! Que sí, mirá, que le pregunto al mozo. Mozo, disculpeme, le hago una consultita, este té frío, ¿tiene arroz o algo así? El mozo la mira y con una pseudo-carcajada tira un "No, je, no" y mueve la cabeza. Me empiezo a reir y a medida que a ella se le dibuja una L enorme en la frente insiste buscando un quiebre del mozo. El chino la mira y un poco risueño y otro poco sin entendérsele un carajo atina a decir "Nah, estás loca". Me dolía la panza de tanto reír. Más o menos lo mismo que a ella, cuando me vió correr tres cuadras al 63 para que después no me parara. Pedazo de turro, si me había visto corriendo. Y encima era el que iba por Riglos, ¡que hacía más rápido! Y bue, son cosas que pasan. Ahora la L la tenemos los dos. (Yo ya la tenía, bah).
 
La democracia de unos pocos

De un lado están los dos líderes de la FUBA; Santiago Gima, que pertenece al Partido Obrero, y por el otro Agustín Vanella, que pertenece al MST. La agrupación que ahora gobierna la FUBA se denomina “Frente 20 de Diciembre”. "Sostendremos la unidad estudiantil con las luchas populares" afirman. "Se va a reabrir la crisis nacional y tendrá repercusión en la universidad donde impulsaremos una fuerte movilización. El ataque del Gobierno a los piqueteros duros es también un ataque hacia nosotros". No reniegan de su apodo de FUBA piquetera. De arranque nomás se presentan con un perfil que proclama la lucha por la lucha misma.

Para ser dirigente de la FUBA hay que ser un estudiante aún. Por eso Santiago Gima, que ya tiene 30 años, todavía no completa su carrera de Sociología, y por eso Agustín Vanella, que ya camina por los 30 y largos (a juzgar por su DNI que comienza con 18 millones) continúan sacando provecho de la extensísima estadía universitaria. ¿O es que acaso no se quieren recibir porque no les conviene?

En el otro lado está Atilio Alterini, con 69 años y un currículum que puede llevar más de 10 minutos leerlo. Con un pasado nefasto, según los chicos FUBA, desde su fanática visión del asunto. Con un presente impecable, según el resto de las autoridades de la UBA, desde su ¿fanática? visión del asunto.

¿Qué es lo que proclaman desde su lugar de representantes de todos los estudiantes universitarios de Buenos Aires? “Ahora se viene la democratización” dicen, y llenan la boca con frases del siguiente tinte; “Repudiamos la barbarie de la patota no docente ejercida contra los estudiantes y exigimos la expulsión del sindicato de los agresores identificados”. Alterini ocupó cargos públicos en la década del ’70 y eso hace, para Vanella y Gima, sin importar absolutamente nada más que esto, que no sea nada ético que se postule como candidato. ¿Hay, acaso, un modo propio de entender la democracia para Vanella y Gima distinto al modo que tenemos todos? ¿Se trata entonces de una democracia limitada por los candidatos que a mí me parecen adecuados? ¿Es entonces una democracia? Porque lo interesante es saber que Alterini está atravesando su segundo mandato como decano de Derecho, donde fue reelecto. ¿Vanella y Gima se acordaron ahora que estaba Alterini al poder o es que se trata de un trampolín funcional para ganar notoriedad pública y hacerse fama de líderes progres? ¿O es que Vanella y Gima subestiman al resto de los electores y piensan que estos no podrán distinguir al inmoral entre los candidatos a la hora de elegir? Porque uno podrá suponer que algún candidato contará con el visto bueno del PO y del MST, ¿o no? ¿O es que son tan de izquierda que van a bregar por implementar una anarquía? Por cierto, todos aquellos que se suman marcha tras marcha a oponerse a las asambleas electorales, ¿saben precisamente qué cargos ocupó y qué hizo Atilio Alterini entre 1976 y 1983 o tan sólo conocen de sostener banderas rojas y de hacerlas aparecer en todo acto público habido y por haber? Porque no hay que olvidarse que este 25 de mayo en la plaza la bandera más grande va a pertenecer al MST. Total hacen falta nada más que dos panchos; uno de aquella punta y otra de esta para tenerla y ya está. Y para darse cuenta de estas cosas no hay que ahondar demasiado. Pero bueno, menos mal que ahora contamos con rector interino. Digo, ¿no? Ahora sí que con Buzzi finalmente vamos a tener la Universidad que todos queremos. Agus, Santi, traiganse una sidrita que los esperamos en la Unidad Básica para festejar. ¡Compañeros!
 
¿Ah sí?
Estos titulares aparecieron en algún momento del día en la portada de Clarín digital;

+ "Sugestopedia": una escuela francesa enseña idiomas hipnotizando a sus alumnos.
+ Bush volvió a cargar contra Chávez y Evo Morales y los acusó de "erosionar la democracia".
+ Las mujeres que beben mucha leche tienen más posibilidades de engendrar gemelos.
+ Navegando Google Earth encontró un cráter desconocido.

Dejémonos de joder. De verdad.
 
Propio


Un cielo gris. Es todo lo que veo. Tal vez hasta quisiera un poco más de viento y por qué no de lluvia. Es lo más lógico. Estamos ya promediando el otoño y las semanas deberían enriquecerse con sendos días nublados, ¿o no? ¿o las estaciones también se suman a esta movida del pánico escénico? Porque es lo que termina pasando. De pronto crees que están todas las condiciones dadas como para que llueva y ves que la tarde pasa y ni noticias de aguaceros o garúas. ¿Qué pasa con esa nube amenazadora? ¿Por qué no se desata la tormenta? ¿Por qué no vemos a través de la ventana a las gotas caer una tras otras sobre el asfalto como un ejército de grandes lágrimas que buscan su destino en una tonta carrera contra el tiempo? Tengo ganas de perderme en un bosque de hojas muertas y que el rojo me inunde los ojos. Quiero una sucesión de acordes de novenas. Y el crujido tras mis pasos. Tengo ganas de apretarte fuerte la mano. Y que se sienta ocre. Y que algún rayo de sol se filtre primero entre las nubes y luego por los raleados árboles para resaltar un cúmulo de naturaleza muerta unos pasos más allá. Dorado. Porque me gusta estar con vos y sentir que caminamos lado a lado. Pero por más que lo intente, no puedo. No puedo dejar de levantar la vista y seguir viendo el cielo tal cuál es. Me froto los ojos, clamo por otros colores, pero no hay caso. Está ahí. Ese es mi cielo gris y me sigue a dónde vaya.
 
Los más escuchados – Semana del 14 de Mayo al 21 de Mayo

1.- | Sou axize mia kaliteri agalia | George Dalaras | Greece: A Musical Odissey – Putumayo Records |
2.- | Another Brick in the Wall (cover) | Korn | Live and Rare |
3.- | Hands | Jewel | Spirit |
4.- | Pino Pino | Anastasia Moutsatsou | Greece: A Musical Odissey – Putumayo Records |
5.- | En mí | Obs | Versión Original |
 
Deseo onírico

No me puedo sostener de pie. Tengo tanto sueño que no me puedo sostener de pie. Hay una extraña sensación de ardor y dolor en mis ojos, asediados por dos cejas que se dejan caer una y otra vez. Mi boca se abre de par en par para emitir un bostezo tras otro. Procuro que todo en mi habitación tenga las condiciones dadas para decirle adiós al mundo de los insomnes por unas horas. Confundo distancias a causa del sopor instalado en mi cuerpo y me paso la mano repetidas veces por la barba. Algo me dice que sin embargo todo esto podría ser el inicio de un sueño. Tal vez. No habría que hacer mucho ruido entonces, no quiero que por un comentario más esto se acabe y vuelva a todo a ningún lado.
 
Los más escuchados – Semanas del 29 de Abril al 13 de Mayo

Me lo sospeché desde el primer momento que vi la gráfica y supe el nombre, pero aún no salgo del asombro. La película La Marcha del Pingüino que se acaba de estrenar hoy (titulada en su país de origen La Marche de L’empereur) tiene la música de Emilie Simon, de ese disco increíble. No veo la hora de sentarme en una butaca a deleitarme con esta joyita.

1.- | Song of the Storm | Le Marche de L’empereur | Emilie Simon |
2.- | Di Golden Pave | Chava Alberstein and the Klezmatcis | A Jewish Odissey – Putumayo Records |
3.- | Gné Gné | Giorgio Conte | Italian Café – Putumayo Records |
4.- | Sabhyata | Karmix | Asian Groove – Putumayo Records |
5.- | Brother | Twelve Year Silence | Dark New Day |
 
La Bonaerense

Hace señas de que tenemos que estacionar acá. Los papeles del auto, por favor, le dice a Gabriel. Nos tienen estacionados treinta segundos. Un control veloz. De fondo suena Faith No More. Listo, gracias, y se los devuelve. Un ataque de incontinencia verbal mezclado con inoportunismo se apropia de Gabriel y atina a decirle al oficial “tiene el escudito de la gorra torcido”. ¿Qué lo qué? Pregunta el cana. Que tiene el escudito torcido, el de la gorra. Que en efecto, era así. El yuta ni se inmuta, ni sonríe ni nada y comenta algo así como “ah, no te preocupes, andá andá que ahora lo arreglamos”. Sí, mejor, andá, andemos, ¡lejos y pronto!
 
Hablado

¿Y para el ipa tenés? Jugá callado, vení. ¿Eh? ¿Tenés o no tenés? Si son las viejas no me gustan. 30 de mano ganan seguro. Vos sos pie, llamá que acá estamos ciegos. Andate al mazo. Es pica-pica. ¿Quién da? Echale la falta. Ya entramos. ¿Envido dijo? Real envido. No me gusta. Me corrió. Me parece que van a dormir afuera. Va punta. No regalés. Hacé primera. Matá y vení. Para una parda estoy. Ponela ahora. Robale el tanto. Jugá el rey que atora. Quiero retruco. Dos porotos para casa. Cantá. Mesa. Jugala tapada. El siete bravo ese seguro que no vino sólo. Falta envido. Están a uno de salir. Estamos como las putas. Si te corre, echale la falta que es uno sólo. ¿Pero no me hiciste otra seña?
Domingo a la tarde. Somos justo 6. El promedio de edad alcanza los 50 con comodidad y eso que estoy yo para bajarlo un poco. Al final ganamos 2 a 1. Pero me limaron la cabeza.
 
La Tristeza

Y es así como acontece. Uno se cuestiona estas cosas una y otra vez y apenas recibe como respuesta un silencio abrumador. Es que ni uno mismo es a veces su mejor confidente. Y entonces recurro al papel. Es algo que a veces llega y se te instala. Lo aborda a uno, y se instala. Se instala por minutos, se instala por horas, se instala de tardes, de noches o de mañanas. Uno a veces ni se da cuenta, y se instala. Y cuando se instala es un problema, porque no sabés cuando se va a ir. O si se va a ir. Uno supone que sí, porque siempre que se instaló, al tiempo se fue. Pero, ¿y si alguna vez viene y se instala y no se va? Es un arte reconocer que se ha instalado porque siempre es el otro el que te lo remarca, el que se acerca y busca enfrentar tus ojos con la mirada de quién quiere que le reveles algo no ya para ayudarte sino para alimentar su curiosidad. ¿Te pasa algo? Claro, no hay que ser adivino para darse cuenta. No, no me pasa nada, gracias. Y qué curioso es todo que hasta uno tiende a sonreír y a guiñar un ojo acompañando en alguna que otra ocasión el gesto con una palmadita y un agarre de hombro. Prefiero estar solo, esa es la realidad. Porque cuando se instala, es mejor estar solo. Lo bueno es darse cuenta antes de que te lo adviertan. Es aconsejable evadir las situaciones que lo pongan al descubierto y por sobretodo es necesario abolir la propagación del comentario. Porque con la noticia llegan los cuestionamientos del resto, el acercamiento, a veces sincero, a veces no, a veces cómplice, generalmente no, y el entendimiento, o no, de aquellos que quieren formar parte de tu dolor. Es un dolor blanco, silencioso. Puro. Es un crimen perfecto. Porque el corazón se vuelve frágil, y el aire se hace más pesado. Y el pecho se abre, y la vulnerabilidad está a punto de cruzar la línea roja. No hay forma alguna de que puedas correr el foco. Está allí, más presente que nunca. Y es lindo el que evita encontrarte en esos momentos y teatralizarlo todo para buscarte en la penumbra y alcanzarte la mano. A decir verdad, uno hace el esfuerzo para que no se instale. Especialmente el que se ha dado cuenta que ya se ha instalado. Pero el esfuerzo es, en la mayoría de los casos, infructuoso. Allí no hay miradas o manos que valgan. Tan sólo el papel.
 
De a tres

Salgo del subte a toda prisa porque no quiero llegar tarde. Me detengo en Lacroze y Cabildo porque el semáforo está verde para los autos que vienen. Estoy con el reproductor de mp3 al taco y alguien me toca el brazo. Un pancho de campera y gorrita azul me hace sonar el silbato y me dice algo como “caballero, arriba del cordón”. Lo miro levantando las cejas y dibujando una sonrisa. Me rasco la cabeza. Sos tan payaso, pienso. La noche es noche de reencuentros. ABC y un restaurant peruano de por medio. Estoy feliz de estar con ellas. Siento que algo brota dentro de mí, como júbilo, no sé. La risa de C, su mirada bajo el cabello y los comentarios insensatos me traen nostalgia. Sí, mirá, yo me quedó allá, en Toulouse, pero vengo los fines de semana para verlos a ustedes. Dice, y yo creo que es muy linda y que se piensa que ir y volver a y de Toulouse es como hacerlo de aquí a Santa Clara del Mar. B mira como incrédula cuando nos cuenta que además tiene que llevar un certificado de que acá en la Argentina no se permite la poligamia. Muy bizarro. Pero no la veo para nada segura. Me gustaría que piense un poco más esto de irse a vivir definitivamente allá. Pero en última instancia, ¿qué podemos hacer? No sé, pero este ceviche pica como la puta madre. Y yo me le animo al tacu tacu eh, total, el pisco este parece que limpia. Como será de mágico todo que hasta el paro de colectivos se pasa para mañana, y él me cae muy bien, y no pijotearon con el baileys en este capuccino, y nos vamos con una sonrisa en la cara y una mochila de risas, miradas cómplices y carcajadas por doquier. Me gusta sentir que estoy afuera y mirarlo todo desde arriba. Algo fuerte me une a ambas. Te extrañé C. Volver a verte nos hizo bien.