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Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
De no creer

ANTO es Antonella, una chica de 20 años de Belgrano, estudiante de Psicología, trabaja en la Embajada de EEUU. Su pensamiento roza el absurdo. Dan ganas de reir, ponerle una cinta en la boca y llorar. Impotencia que le dicen. Pacata de nacimiento. Familia burguesa: Altamente probable.

Session Start: Mon Jan 30 00:25:03 2006
Session Ident: ANTO
(…)
Nacho¦ fui con mis compañeros de banda y otros amigos... eramos 11
ANTO¦ ¿banda?
ANTO¦ ¿qué música tocan?
Nacho¦ new pop-metal... onda Evanescence, Avril Lavigne
ANTO¦ ¿te drogás?
Nacho¦ jaaaaaaaaaaa!!
Nacho¦ ¿qué clase de pregunta es esa?
ANTO¦ la normal para el tipo de música que tocás
Nacho¦ Tenés a la gente totalmente estereotipada en tu cabeza corazón
Nacho¦ no, para tu desilusión y en contra de lo que crees, no, no me drogo
ANTO¦ ah
Nacho¦ ¿qué música escuchás vos?
ANTO¦ baladas en español, quiero entender las letras… odio el inglés
Nacho¦ ¿qué artistas te gustan?
ANTO¦ Sin Bandera, Franco de Vita, Ricardo Montaner
Nacho¦ Dios mío... ¿posta que tenés 20 años?
ANTO¦ ¿qué? ¿sí, por?
Nacho¦ ¿conocés más música o te gusta escuchar nada más que este género?
ANTO¦ me gusta ese género
ANTO¦ pero no me molesta la cumbia, el tango
ANTO¦ odio todo lo que maneje desniveles; Rock, metal
Nacho¦ ¿perdón?, ¿que maneje qué?
ANTO¦ y esas cosas que destrozan las neuronas
Nacho¦ ¿por qué decís que destrozan las neuronas?
ANTO¦ ¿te parece que no?
ANTO¦ ¿no altera?
ANTO¦ la música en sí debe calmar
ANTO¦ no alterar
Nacho¦ ¿?
Nacho¦ Digo, me lo estás diciendo sin conocimiento de causa
ANTO¦ jajajja
ANTO¦ con causa, aunque no lo creas
Nacho¦ nombrame tres bandas de new metal
ANTO¦ no ni me va eso
Nacho¦ sin conocimiento de causa, como decía
ANTO¦ sinceramente no me interesaría ni en leer sus nombres amorcito
ANTO¦ el conocimiento de causa lo tenés en en SADAIC
ANTO¦ un estudio que se realizó entre la UCA, UBA y UB acerca de cómo la música altera la conducta y lleva a la disociación de los caracteres biológicos secundarios produciendo lo que te dije
Nacho¦ Es interesante... que aún con tu fundamentación sobre los efectos malignos de cierta clase de música
Nacho¦ aún así
Nacho¦ avales a la cumbia… ¿cómo se explica eso?...
ANTO¦ amorcito, lee las notas de la cumbia
Nacho¦ ¿notas?
ANTO¦ y lee la de un heavy
Nacho¦ ¿estás hablando de música o estás hablando de letras de una canción?
Nacho¦ me encantaría que pudieras citarme algún ejemplo más concreto
Nacho¦ como para que yo pueda encarnar más claramente tu posición
Nacho¦ y así construir, desde el diálogo
Nacho¦ ¿qué tienen que ver las notas en esta fundamentación de la alteración? Son 7 y ya están inventadas Anto... Do-Re-Mi-Fa-Sol-La-Si, con sus correspondientes sostenidos y bemoles...
ANTO¦ respondeme bien, sin paroletos
ANTO¦ ah veo que no sabes nada de música
Nacho¦ ¿dónde está la ciencia que hace que el heavy sea tan maligno, y la cumbia no?
Nacho¦ con estas notas digo...
ANTO¦ bueno, estudiá música, sólo un año
ANTO¦ con eso basta
ANTO¦ las notas no son solo eso
ANTO¦ hay compases, y diagramas
ANTO¦ cuando logres concatenar los sonetos y bipartitas vas a ver lo que se hizo
ANTO¦ antes no
ANTO¦ es como hablar al viento
Nacho¦ Che, buenísimo esto que me acabas de contar que yo ni idea
Nacho¦ ¿cómo era? ¿compases? ¿así se escribe?
Nacho¦ bien, estoy tomando nota… ¿qué más tengo que saber?...
Nacho¦ Me encantaría que algún día nos vengas a ver Anto!
Nacho¦ pero ojo, no vayas a formar parte de la Liga de Amas de Casa y de Padres de Familia y esas otras organizaciones pacatas que lo prohíben todo... por favor no...
Nacho¦ no quise herir susceptibilidades... espero que no tengas esas intenciones
ANTO¦ no no
ANTO¦ lástima que no existen prohibiciones
ANTO¦ hoy se permite de todo
Nacho¦ Lástima...
Nacho¦ yo lo pensaba
ANTO¦ la democracia no es libertinaje
Nacho¦ tiene que volver la época de la dictadura
ANTO¦ nooooooo
Nacho¦ en esa época estábamos bien ves...
ANTO¦ al contrario
ANTO¦ nada que ver
Nacho¦ no, fijate vos... ¿había gente de aritos y pelo largo en los 70?
Nacho¦ No...
ANTO¦ tenemos que aprender a vivir en democracia
Nacho¦ hoy está lleno... son todos gays, drogadictos, enfermos mentales...
ANTO¦ así terminaron muchos
Nacho¦ el país se está yendo al demonio...
Nacho¦ yo le voy a pegar un llamadito a Videla... ¿no tendrás vos el número de teléfono?, ¿me lo pasás que le pego un tubazo?
ANTO¦ no lo tengo
ANTO¦ lástima
ANTO¦ harían falta muchos así, con huevos, para hacer desaparecer las ideas boludas del liberalismo o neoliberalismo actual
Nacho¦ Tenés razón
Nacho¦ mirá, si me vieras…
Nacho¦ estoy de pie, aplaudiéndote
ANTO¦ no no, que no tocamos el himno aún
Nacho¦ gente como vos, como yo, gente de bien, de esta gente tenemos que nutrir el país
Nacho¦ basta de zurditos
Nacho¦ basta de rock
Nacho¦ te aseguro que voy a acabar con toda esta malaria
ANTO¦ lo que vos hoy defendés, es lo que vos hacés
Nacho¦ estas sociedades están podridas por esta música
ANTO¦ ponete de la otra vereda, estudiá, compará, analizá y después opiná, antes no critiques ni estandarices
Nacho¦ Sí señora
Nacho¦ voy a enarbolar la bandera de cumbia
Nacho¦ Damas Gratias, Flor de Piedra
Nacho¦ tenés razón
ANTO¦ eso no es cumbia, perdón
Nacho¦ yo voy a seguir tus pasos
Nacho¦ no quiero estandarizar a nadie
Nacho¦ Voy a fundar un partido, Le voy a poner...
Nacho¦ Partido Demócrata Derechista… no no, mejor, Partido Nacional Socialista... sí, bien de derecha
ANTO¦ no sabes nada tampoco de cumbia
Nacho¦ así, una fórmula, ¿cómo la ves?, ¿vos y yo?
ANTO¦ no, paso
ANTO¦ y buscá después grupos de cumbia; La nueva Luna, Cartageneros, y demás
Nacho¦ Ah mirá...
ANTO¦ no mezcles lo vulgar y chabacano con una música popular
Nacho¦ buenísimo...
Nacho¦ tirame más nombres así me pongo a bajar más música
ANTO¦ jajajjaa
ANTO¦ bueno Nacho
ANTO¦ fue un gusto
Nacho¦ No, pero esto no se va a cortar acá!
Nacho¦ la tenemos que seguir
Nacho¦ ¿en qué horario de misa nos encontramos Anto?
ANTO¦ nu amorcito
Nacho¦ ¿a cuál horario vas?
ANTO¦ a las 8
ANTO¦ ¿ves?
Nacho¦ 8... listo
ANTO¦ suerte nacho
Nacho¦ josha, yo voy a ir con los del Opus, ¿no hay drama, no?
ANTO¦ Opus… qué aburrido
ANTO¦ no, paso
Nacho¦ No! ellos son re progre! el otro día me pasaron un disco de este pibe... cómo es... José Velez
Nacho¦ wow!
Nacho¦ me pegó re bien
Nacho¦ copate! veníte con nosotros al fogón
Nacho¦ ;-)
ANTO^ cierra 01:08 QUIT: User exited
Session Close: Mon Jan 30 01:12:14 2006
 
Cliente

En una semana pasé de merodear los andrajosos pasillos del nefasto Mercado de las Pulgas a detenerme en todas y cada una de las vidrieras del Alto Palermo. Es increíble, pero en promedio hay 3 casas de zapatos para mujer por cada casa de ropa masculina. Aún así, y más que nada por el tiempo libre con el que contaba, me detenía a mirar qué onda. Así descubrí por ejemplo, que Sarkany vende unas asquerosas botas doradas a $560. Mientras que en el mercado de la calle Dorrego, entre muñecas sin cabeza, y cordones de calle internos, el dueño del local le ponía el precio a las piezas de acuerdo a la cara del cliente. “¿A cuánto el sillón?”, “Eehh, mmm, sí, este… $450 te lo dejo”, tan benévolo que es. También está el que mirando de reojo sale directo al cruce con un certero “$450”, como si tuviera los precios de todo clavados en la frente. Me dio asco ese lugar. La de ratas y alimañas que se deben esconder entre toda esa chatarra y esa mugrienta basura no tiene nombre. Sí, también hablaba de personas. Por otro lado, es interesante ver que si uno recorre de lado a lado los tres pisos del Alto Palermo en una dirección dada, se encontrará con las mismas personas en los tres pisos. Curiosidad que se materializa a partir de que esas mismas personas se encuentran transitándolo en sentido opuesto. Lo bueno es la variedad, lo negativo son los precios. Conseguí lo mismo, a tres cuadras de distancia, a un 20% menos. Eso, sin mencionar lo insoportable que son los vendedores que se avalanzan encima tuyo apenas ponés un pie dentro del local. Hay que decirlo; Dejenme mirar tranquilo señores, por favor. Si necesito algo, ya se los voy a hacer saber, no se preocupen. ¿Será de Dios?
 
Se lo montó ya

Leo, ya que tenés la remera de Boca puesta me vas a poder decir sin ningún tipo de dudas, quién es el arquero de Boca, ¿no?... Ehh… era este, como es que se llamaba… Navarro… ¿qué Navarro Leo?... Navarro Correas. Plop.
 
Me encantás

Así de simple.
 
Palermo, domingo por la noche

No podés, con un auto así no podés
, me dice por vez no-sé-cuánto. Otra, me dice chasqueando los dedos y señalándome el vidrio de la puerta que está a mi lado, se trabó y ahora no quiere bajar. Y andá que el dueño lo arregle, ja, iluso. A mí nunca me tocaron autos buenos para manejar, pero andá que te toca un chofer que sea menos cuidadoso que yo en el manejo y este auto no le dura ni dos semanas. ¿Charcas y qué, me habías dicho? Ah sí. Y mete mano para buscar un fusible. Hace falso contacto. Este limpiaparabrisas es una porquería. Lo peor es que si voy manejando no puedo prenderlo porque no reconozco bien cuál es el que tengo que tocar. No, pero así no podés. A mí me da vergüenza salir con un auto así. A la gente la tenés que llevar bien. A mí me tocó manejar un colectivo también. Estuve un tiempo en la 103 y otro tanto en la 106. Poquito eh, pero bien. Si te tocaba uno que tenía buen andar era un placer. Ahora, a veces me tocaba cada uno que madre mía. Con el 106 tenía uno fijo que era una porquería. Agarraba los empedrados y me temblaba todo; el piso, el techo, los vidrios. Y ahí nomás yo me tranquilizaba y manejaba despacito. Si manejaba más rápido hacía todavía más ruido. Así me he comido demoras de 50 minutos. Pero bueno, todo sea por llevar mejor a la gente. Esperame que aprovecho el semáforo para acomodar el espejito, y se baja corriendo del auto, da la vuelta por el capot y viene a meter mano al espejito del lado del acompañante, espejito que yo no puedo tocar, claro está, porque el vidrio está trabado. ¿Y de adentro no lo podés manejar? No, qué va a andar esto de adentro. Mirá, tocálo, no va ni para atrás ni para adelante. No, no (repite “no” durante unas 10 veces seguidas en distintos volúmenes). Ayer se me quedó en la Riccieri. Decí que me dieron batería los del peaje, porque sino no sé qué hacía. Y encima hoy salen todos los pelotudos a manejar. La gente maneja como es. Y acá la gente en Buenos Aires está loca, acelerada, con quilombos las veinticuatro horas. Pero vos no podés trasladarlo en el manejo. Y me mira unos segundos. Mirame a mí, yo ahora estoy sin un mango y sin embargo no por eso voy a hacerme el loquito arriba de un auto. Al contrario, voy a tratar de manejar despacito, serenarme un poco. ¿Acá doblo?
Ya dentro del departamento; Pará de gritarme Adrián, pa-rá de gritar-me. ¡No puede ser que nunca tengamos un fin de semana en paz! ¡Vos y tus conflictos de mierda! Me estás buscando, me vas a sacar, vas a lograr que te reviente Adrián, lo vas a lograr. Mirá que mi paciencia tiene un límite. A todo esto la voz de Adrián se confunde, es de un tono grueso, grave, y las ondas no llegan nítidas hasta aquí. La voz de ella es fuerte, clara, se mezcla con resignación y sollozos. La de él es revanchista, sobradora, contestataria. La escena termina con ruidos de forcejeos, muebles que se corren, tensión en el ambiente, y ella diciéndole, ¿Esto es lo que querés? ¿Que te pegue?, ¿Que me vaya? ¡¿QUÉ CARAJO QUERÉS?! Un portazo, y la lluvia que no deja de caer.

 
Qué increíble

Pensar que casi ni nos dirigíamos la palabra y ahora estoy encantado de verte y de escucharte. Pensar que durante cinco años prácticamente no compartimos nada más que el edificio y en una semana ya compartimos dos veces una mesa. Pensar que nunca había reparado en tu sonrisa y hoy ya no puedo sacármela de la cabeza. Quién lo hubiera dicho, ¿no?
 
Instrucciones para el correcto uso del Boludo

Con el Lic. Sarán hemos observado, no sin algo de desagrado, que la gente usa y abusa del término boludo. Y hemos decidido por lo tanto ponerle coto a esta situación determinando cuál es el correcto y cuál es el mal uso de dicha palabra. A continuación observarán las normas básicas a tener en cuenta, ejemplos y consejos para comenzar a darle un marco apropiado al uso del boludo. Este es el fruto de una ardua investigación que busca sembrar conciencia en la población y educar al soberano. No queremos generar discordia entre los parlantes, sino sentar una base para que entonces todos juntos, y desde aquí, podamos construir.

Malos Usos del Boludo;
Se considera una deformación del lenguaje al uso inconciente de la palabra, tanto como inicio y/o cierre de una frase cualquiera, ya sea que cuente con una corta o con una larga duración en su pronunciación. Los ejemplos clarificarán las cosas;
Al Inicio de la Frase;
Boludo, a que no sabés a quién me encontré ayer” (referenciando al encuentro entre dos amigos donde uno desea hacer mención de lo ocurrido el día próximo pasado).
Al Final de la Frase;
No, qué zarpado, boludo” (referenciando a la observación de un McLaren-Williams en una exposición de autos de formula uno en la rural)
De Corta duración;
No, boludo” (referenciando a la respuesta con relación a la incitación de un amigo a acercarse a chamuyarse a la promotora que aparece junto al McLaren-Williams)
De Larga duración;
¡Noooo! ¡Boluuudoooo!” (referenciando a la contemplación del soberano ojete con el que cuenta la señorita de vicera y calzas que aparece junto al auto y que ahora ha decidido quedarse unos segundos de espalda).
Consejos;
Adopte otro latiguillo, aún cuando este latiguillo se componga de palabras que no digan nada, o no tengan sentido alguno, como por ejemplo “salaza”, “manguera”, “terzete”, “trifásica”, “percusa”, etc. Ejemplo; No diga más “¡No! Zarpada perra, boludo”, Ahora diga “¡No!, zarpada perra, terzete”

Correcto Uso del Boludo;
Se considera que se está haciendo uso apropiado de la palabra cuando esta se pronuncia concientemente, con claridad y se acompaña de un movimiento de cabeza pendular o de una mirada penetrante a los ojos del interlocutor.
"No te puedo creer, vos sos un boludo" (referenciando a la respuesta de un amigo cuando se entera ya subido al ómnibus de vuelta que su par se ha olvidado la merca en el cajón del hotel).
"¡Boludo! ¿Cómo vas a hacer eso?" (referenciando a la exclamación que hace el par cuando lo agarra al amigo que vuelve al ómnibus sonriente con un fierro en una mano y la bolsa de merca en la otra).
También permitidos: Boludito, Boludín, Boludazo.

Si bien no se sigue ninguna línea doctrinaria con este escrito, se busca dar ciertos parámetros correctivos para tener en cuenta a la hora de un correcto insulto, apremio o exclamación que cada uno intenta dar al soltar la palabra boludo. Contamos con el pronto apoyo de la Academia Nacional de Letras y de todos aquellos que consideren nuestras apreciaciones, como las más acertadas que jamás se hayan hecho al respecto. Un gusto grande y un abrazo.

Lic. Di Palma
 
Situaciones que dan calor

Sudo como un condenado. Este día es una porquería. La camisa se me pega en la piel y siento como las gotas brotan de mi frente. Siempre detesté a aquellas personas a las que el calor no les produce este tipo de incomodidades.
Para colmo camino las seis cuadras en vano; la rotisería china está de vacaciones hasta febrero. Y no se me ocurre nada mejor que meterme en una pizzería a pedirme unas empanadas. El calor del horno me transforma en un volcán de agua. Soy un asco.
Estoy en el departamento de mi hermano y en la televisión lo único que alcanzo a ver de manera más o menos potable es Canal 7. "Un cortado. Historias de Café" se llama el programejo. De entrada ya las cámaras de Canal 7 dan una imágen opaca, mate. La iluminación, la escenografía mediocre y la mala edición hacen que el programa sea una verdadera bazofia.
La nota bizarra la pone el primer título que aparece a la hora de los créditos; Hay un flaco que tiene la responsabilidad de ser el "Coordinador de Facilidades". ¿Me parece a mí o se institucionalizó al garronero de la producción? Mi Dios... Aún así, la historia me engancha. Está todo muy sobreactuado y el guión es malo. Pero pobre flaco. Lo veo y me acuerdo de aquellas salidas kamikaze. Chat y cita a ciegas. La mezcla justa. En un vaso patético mezclar una medida de adrenalina y otro tanto de desesperación. Batir a gusto. Ahí en la pantalla de Canal 7, y acá, en mi vida, nunca tuvieron el final deseado/esperado. Pero son experiencias. Nunca me voy a olvidar de la vez que me encontré con una mina en la plaza de San Justo y minutos después, estaba atendiendo a una señora en su florería. O de aquella vez que llegamos con cuatro amigos al barrio de Nuñez con la esperanza de encontrarnos con dos señoritas de 16 años que nos invitaban a una pileta y nos encontramos con dos niñas que ni sumando sus años de vida llegábamos a esa edad. La tuve que pilotear, como muchas otras; La toalla bajo el brazo, las hojotas, el shortcito. Mis amigos riendo a carcajadas detrás del vidrio y yo diciéndole que en realidad las buscábamos para avisarles que no nos íbamos a poder quedar. O como aquella vez en Congreso que me encontré con esa mina que me hizo pasar a su habitación cerrada con dos candados marca cañón en una especie de casa conventillo en el que vivía con no menos de 5 tipos más que no dejaban de mirarme mal. O de aquel encuentro en Recoleta con esa mina que apenas movía la boca para pronunciar y los pelos se le pegaban en los labios. Todas remadas de punta a punta. Todas bizarras. Pero experiencias al fin.
 
No era lo esperado

Fui a una quinta para el fin de semana que se pronosticaba 35°C y sol a quemarropa y me comí una noche y un día entero de lluvia.
Fui al Hard Rock Café a escuchar una banda y terminé compartiendo la mesa con Pablo Granados.
Fui al cine a ver Narnia y me dormí desde que pusieron el título hasta que aparecieron los nombres de los actores.
Fui a cenar a La Strada una pizza con champignones, panceta y vino blanco un jueves a la noche y no tenían Pepsi regular. Sólo light.
Merlo renunció en la primer semana del 2005, vino Passarella y escuché por ahí que el coco Ameli tal vez vaya a Boca.
Iba a comprarme una guitarra nueva y los luthiers cerraron todo enero por exceso de demanda.
Snif, snif.
 
Y yo que creía que iba a ser una semana tranquila

La Directora está de viaje y sin embargo aparecen dos papanatas. El gordo y el flaco de los Sistemas. Me limaron la cabeza. Hay que hacer un cambio de servidor y las cosas se complican al principio. Hay uno que parece que tiene un toscano en el oído. No para de decir las mismas pelotudeces una tras otra y de cuestionar en voz alta cuando algo no sale bien. Tiene tendencia a la risa falsa, la de remis, y a forzarte una respuesta a sus comentarios sin sentido aún cuando tu cara de orto se dibuje a más no poder. Recurre al mismo latiguillo de culpar a Bill Gates de manera incesante ante cualquier complicación con las computadoras. Parece no distinguir entre la delgada línea de quien ayuda y quien te empieza a hinchar las pelotas. El otro es un tanto más piola. No obstante, hubiera preferido bancarme a mi Directora. ¡Volvé que te perdonamos!
 
Maldita Sea

Perdí todo. Un maldito corte de luz hizo que en mi máquina todos los archivos quedaran con 0 bytes. Todo, absolutamente todo. Ante una tragedia de tal magnitud, solicito un minuto de silencio. Tarde o temprano Ibarra se comerá el juicio político que le corresponde por haberme hecho perder mis 13 mil mp3's. Tarde o temprano me comunicaré con Bloomberg y organizaremos una marcha con velas por Plaza de Mayo. Tarde o temprano Alberto Fernández me llamará para pedirme disculpas. Pero voy a fondo. Quiero justicia. Tal vez pueda meterle picana a las nubes, a ver si se dejan de joder con estas noches relampagueantes. ¡Ibarra, me la vas a pagar!