Bitácora, aquí y ahora
Pasa. Suele pasar.
Acerca de
mí.
Sindicación
 
Quinta Etapa
Mierda... el anterior posteo es del 9 de abril... ¡del 2007! (sí, del 2007 y no de 2007, porque durante un tiempo pensé que era incorrecto decir del 2007 dado que cuando uno habla de, por ejemplo, 1982, no dice "del 1982", sino "de 1982". Pero la realidad es que la RAE (Real Academia Española) permite ambas formas). Es decir, postée por última vez hace más de un año. Entonces, el tema es que evidentemente estoy atravesando la quinta etapa de los bloggers. Según un artículo que leí por ahí en otro blog, aparentemente hay 5 etapas en el blogger;
1. La Euforia inicial
2. La Espera de lectores
3. La Frustración
4. La Alienación (largos períodos sin postear)
5. El Abandono
Según el texto, "El bloguer desmotivado elimina su blog o lo deja abandonado a su suerte. Las cosas no han salido como se esperaba o simplemente se ha perdido el interés".
Me da pena por mi blog, así que voy a ver si al menos semanalmente le meto un poco de onda. Además no es que no tenga ganas de decir cosas, sólo que a veces no hay tiempo. Pero bueno, el viaje de Leo al lejano oriente y su blog (el que está a izquierda) me ha despertado el interés otra vez. Dicho sea de paso, no dejen de pegarse una leída.

PD: Ahumada, si por una de esas casualidades caes en este blog quiero que sepas que no te bancamos ni a palos, así que termina el torneo y de patitas a otro equipo, ¿clarito?
 
Un poco en la gloria, un poco indignado

La jornada se presentaba prometedora. Y todo había sido tan rápido. Nada de prepararse meses esperando su llegada. No no. Esto fue noticia aquí, chequeo en sitio web oficial y hace 12 días me enteraba que Yann Tiersen tocaba este domingo en Buenos Aires con motivo del BAFICI. No obstante el tema de que se tratase de un evento con entrada libre y gratuita hacía que yo no estuviera del todo tranquilo. Prefiero gastar mi dinero pero asegurarme una butaca. El “vení y hacé la cola” no me cerraba ni en pedo. Así que con un alto grado de previsión -6 de la tarde- con mi novia estuvimos ahí. Y nos sentamos en el piso, como algunos de los ya otros limados que estaban esperando desde temprano por él. Imagínense que estar 4 horas sentados en el piso no es moco de pavo. Experimenté todo tipo de dolores. No encontraba la forma de sentarme. Llegué a preguntarme ¿por qué mierda no fui nunca a yoga? Se me dormían los pies. No sentía las piernas. No tenía espacio para estirarme. El tema ya me ponía de mal humor. En eso toca Vera Baxter, que no hizo más que aumentarlo. No sé qué onda esta banda pero me pareció horrible. Y a mi chica también. Ah, si alguien los conoce avísenle al guitarrista que cuando toca en vivo mire a la gente. Eso de tocar de espaldas… sencillamente no va. Y si la cantante en eso le afina un poco, mejor. Cuando terminan me decido ir al baño. Vuelvo y me encuentro a los sinvergüenzas de siempre parados, de pie en el medio de la gente sentada, volcándose como animales a la ocupación del centímetro cuadrado. No querido, así no es. O te venís 4 horas antes como hicimos todos o te la comés como un boludo parado a los costados. Se producen algunas tensiones y en eso empieza Tiersen. De aspecto desprolijo, con una remera que decía “Mickey Mouse se la come” aparece el francés. De entrada se ve que no va a ser el show para ir a escuchar al valse de Amelié. Están armados con dos guitarras (cabezales Orange), un bajo, bata y una tecladista. Salen con un rock a toda marcha. Cuando terminan se escucha que la gente canta “que se paren, que se paren”. Los que estábamos sentados no queríamos pararnos pero un par de pelotudos se paran y no nos queda otra. Apenas nos paramos sentimos una avalancha venirse hacia nosotros. La tome a mi novia de la cintura –previendo que tal vez con la confusión decida escaparse por allí- y nos acomodamos como pudimos. Acto seguido la banda hace un tema en el que la bata le da palo y palo y los idiotas de siempre –los mismos que en el recital de Kusturika hacían pogo como si se tratara de Die Toten Hosen- empiezan a empujar y a saltar. Cuando logro escaparme del tumulto, me hago camino hacia un costado, puteando por lo bajo, solidarizándome con las dos pendejas que salen delante mío también puteando por lo bajo y comentando cosas como “estos boludos no saben qué vienen a ver”. Me agarra la indignación. El músico que más admiro y tengo que soportar que estos pelotudos vengan a poguear. Me voy con mi chica al costado y me percato que lo proyectan en todas las paredes del Harrods y que los que se dieron cuenta, están sentados en sillones mirando estas proyecciones. Tendríamos que haber hecho esa, pienso. Mientras tanto la banda de Tiersen le da con un caño. ¿Esperaban Quimper 94? Tomá ¿Esperaban Rue de Cascades? Tomá. Suenan bien, eso sí. Pero uno esperaba alguna otra cosa. Algún coqueteo más con lo que todos queríamos escuchar. Se vislumbraron algunas melodías en el caos que planteaban las dos guitarras y el teclado, pero todo se iba hacia el rock. Ojo, el show de la puta madre, suenan genial y muestran actitud. Pero me fui con ganas de llegar a casa y poner play a L’absente. Ahí está el Tiersen que más me gusta.
 
¿Qué tal? ¿Eh?

No tenía ganas de ir al vía crucis, fui por mi chica y terminé llevando una cruz y mi novia la antorcha.
 
Limitado

Hay cosas que no entiendo.
Hay cosas de las que no me doy cuenta.
Hay cosas que no las sé hacer.
Hay cosas que no sabía que tenía que hacerlas.
Hay cosas que no sé decir.
Hay cosas que no sé cómo decir.
Hay cosas que no sabía que tenía que decir.
Hay cosas que hacen que por unos minutos vos te nubles.
Hay cosas que hacen que por unas horas yo no pueda dejar de pensar en eso.
Hay cosas que tienen toda la razón.
Hay cosas que no tienen lógica alguna.
Hay reproches.
Hay treguas.
Hay discusiones.
Hay reconciliaciones.
Hay peleas.
Hay olvido.

Hay momentos que estoy en mi lugar.
Hay momentos que no sé dónde estoy.
Hay momentos que no sé para dónde ir.
Hay momentos en los que me gustaría no estar.

Hay maneras de escribir y decir las cosas.
Hay maneras de leer y escuchar las cosas.

Hay incógnitas y certezas.
Hay miedos y seguridades.
Hay decisiones y dudas.
Hay inseguridades y planes.

Hay situaciones tensas.
Hay lágrimas.
Hay fragilidades.
Hay pasiones.
Hay insatisfacciones.

Hay días.
Hay noches.
Hay ganas.
Hay desmotivación.

Hay felicidad.
Hay tristeza.

Hay amor.
Hay dolor.

De todo eso hay. Y por eso llegamos hasta acá, con lo bueno y lo malo. Y a mí me cuesta encontrar los equilibrios.

Hoy no tengo ganas de nada, mucho menos de pelear y estar pensando de qué se tratará la próxima vez.

Hoy tengo ganas de pensar.
 
Para subir un posteo más, que hace tanto...

Uff... hace cuánto que no escribo. A ver, qué cosas pasaron desde el último blog. Ehmm... ah sí, Boca perdió el campeonato. Sí sí, increíble. ¡Lo que grité los goles de Lanús! Ni hablar del de Pavone. Se quedaron más chatos que cinco e'queso, como diría el Torito de Cortázar. Después qué más. Volví hace poco del sur, estuve por Bariloche y El Bolsón con mi novia. Unos paisajes increíbles. La pasé muy bien. Ah, y me entregaron mi viola nueva! Sí, esa que había mandado al luthier hace como un año.
No tengo muy en claro que será de mi vida este año, pero espero acercarme un poco más a este blog. Me gusta escribir, y a veces lo extraño.
 
De nuevo

Como que de vez en cuando a uno le agarran ganas de escribir. No importa si estoy triste, feliz, preocupado o relajado. Aunque la mayoría de las veces se me da por escribir cuando estoy triste, me estoy dando cuenta que es lo suficientemente independiente una cosa de la otra. Hoy, por ejemplo, no estoy triste. Es lunes, y más bien debería estar cansado, sobretodo teniendo en cuenta que ayer tocamos, pero no, estoy como pila, o pasado de vueltas, ya no sé qué será. La cuestión es que me dieron ganas de entrar al blog. Y miraba los posteos y era curioso ver que de pronto en tres meses había subido un solo texto, el del día que les ganamos a los bosteros 3 a 1. Y qué lejos aparece eso encima ahora cuando estos se perfilan para ganar el campeonato. Pero nada, escribo para el limbo, escribo para mí, para mi memoria especialmente, porque aunque no los suba a la red yo sigo escribiendo. Sobretodo de ella, quien me está enseñando lo que significa estar de novio. Pero esos textos los reservo para mí, porque soy egoísta y no quiero dar señales a nadie de qué mujer tengo a mi lado…
 
Crónica de una tarde soñada

Ricky me manda un mensaje el jueves. “El domingo el clásico en casa, ¿venís?”. Y ahí nomás le confirmo mi asistencia. Yo sé que Ricky es hincha de Boca pero no pasa nada, nos llevamos bien y además, a pesar de que sé que la repartija es desproporcionada, yo sumaba algún que otro hincha de River más al cotejo. Caigo a las 3 de la tarde y ya de entrada sé que no va a ser una tarde fácil. Me recibe él con una remera de Boca. Hay otro más con remera de Boca en el sillón. Veo a un compañero de laburo de Ricky y al viejo sentados en otro sillón frente a la tele. Los dos son de Boca. Me ubico en una esquina de un sillón de 3 plazas. Cae otro guacho más. Es de Boca. Lo escucho indicándole por celular el camino a un sexto invitado. También es de Boca. Caen dos más. ¿De qué cuadro son? De Boca. Hay una nueva seguidilla. Se juntan tres más. Miro los tres sillones llenos. Hay 4 personas por cada uno. Soy el único hincha de River. Hay 11 bosteros. Me resigno. Hoy me como la gastada del siglo. No deja de caer gente. El partido ya arrancó. Cae Jona. Jona es del rojo y Diego del cuervo. Son los únicos dos extranjeros. Cae otro hincha de River. En total hay 17 personas. Las restantes 13 son de Boca. Esto es lo más parecido a ir a la Bombonera. No tengo mucho pie para hablar, así que mejor me quedo callado. Son todas bardeadas contra River y contra Neri Cardozo, que parece que a los hinchas de Boca no le cae muy bien. Están muy tranquilos. El chueco acota “esto es 3 a 0 cómodo”. Me quedo en el molde. En el fondo pienso que vamos a perder como dice el chueco. De pronto Farías roba una bocha, le hacen foul y en el tiro libre, de rebote, la mete Higuaín de taco. Me paré sin pensarlo demasiado y pegué un grito fuerte de gol (el otro hincha de River en la sala festejó algo más medido). Me senté. Ni tiempo para escucharlos putear por lo bajo. Nos emboca Palacio. No pude ver el gol porque estaban todos de pie frente a la tele cuando tiró el amague frente a Nasuti. Se va el primer tiempo. Yo sé que están confiados en el fondo, que saben que esto es cuestión de tiempo, tarde o temprano llega al segundo. Pero también creo que antes del partido pensaban que del primer tiempo se iban ganando fácil al vestuario. Higuain se manda una jugada de otro planeta y yo que vuelvo a ponerme de pie y a ahogarles el grito una vez más. Es 2 a 1. Comentan cosas. De quién fue la culpa o no sé qué más. Boca se empieza a venir con todo. La tensión va in crescendo con el correr de los minutos. Y ni te cuento con el 3 a 1 de Farías. Saltan todas las puteadas cuando entra un tal Bertolo. Internamente yo sé que ganarle por dos goles a Boca faltando 15 minutos no es negocio, así que tampoco estoy tan relajado. Y River se empieza a perder goles. Ellos empiezan a bufar. Sé que no les debe gustar nada que yo esté ahí. Menos a Ricky, que sé que con él está todo bien. Alguno, tal vez, hasta me hubiera golpeado de no haber sido amigo del anfitrión. Termina el clásico. Una exultante sensación de regocijo me recorre el cuerpo. Algunos se van incluso antes de que pite el final. Igual no soy sobrador, no me va esa onda. Me callo la boca y lo disfruto internamente. Después de todo fue un partido netamente visitante para mí. Totalmente merecido este desahogo. Ahora no creo que para la próxima me inviten. Pero no importa, porque hoy estoy feliz.
 
Así

Qué bien que me hace verte mejor. No veo la hora de que te pongas de pie y poder abrazarte otra vez.

Salud, querido. Feliz día.
 
Tristeza nao tem fin

¿A quién se le puede ocurrir que uno se ponga triste porque Brasil se quedó afuera? No señores! Qué placer verlos perder. Viva La France carajo! Allez allez allez! Qué se le va a hacer. Nos quedamos afuera, con toda la bronca, pero ustedes también. A llorarle a Ronaldinho muchachos, que le salieron muchas menos que a Riquelme. Grande tití!
 
Los más escuchados – Semanas del 12 al 30 de junio

Me encantan escuchar infinitas veces las mismas canciones y seguir identificando partes y sonidos que a veces pasan por alto. Ahora estoy embobado con los arreglos de cuerdas de Take it from here. Hermoso.

1.- | Take It From Here | Justin Timberlake | Justified |
2.- | Le Viel Amant | Emilie Simon | Végetal |
3.- | Atlantic | Keane | Under the Iron Sea |
4.- | Idioteque | Radiohead | Kid A |
5.- | Like I Love You | Justin Timberlake | Justified |
 
1 año ya

Sí, feliz cumpleaños a mi blog. Feliz feliz feliz.
 
Y el puto de Niembro también

Sigo enfrascado con el partido. Porque me levanto y lo primero que es escucho es a Niembro diciendo que Pekerman no debió dejar nunca afuera de esta selección a Verón, que Sorín jugó porque Pekerman le tiene simpatía y que la selección fue decepcionante. Porque lo escucho a Araujo decir una boludez tal como que Pekerman nunca debió estar en el banco de suplentes, sino Marcelo Bielsa. Porque lo veo a Frings haciendo gestos con la mano sobrándonos. Porque veo imágenes del partido de ayer y pienso que el eslovaco es un chanta. Porque veo una y mil veces la de Maxi Rodríguez en el segundo tiempo y quiero forzar con la vista el segundo gol y que todo esto sea una maldita pesadilla guionada por Beatriz Sarlo. ¿Qué te pasa Niembro? ¿Tanta plata te dió Verón? ¿Qué tenés Araujo? ¿Bronca porque te echaron de fútbol de primera y ahora te hacés el agitador? Faltaban cinco minutos y uno se comía hasta los codos. Tiro libre para Alemania, inventadísimo. Uno sufre, porque realmente se sufre. Te duele la panza, estás nervioso. Y una idiota atina a decir en voz alta como si fuera Bilardo “Che, Heinze es buen mozo, ¿quién dijo que no?”… la vena a punto de explotarme… ¡¡¿¿A QUIÉN CARAJO LE IMPORTA SI HEINZE ES BUEN MOZO O NO??!! ¡¡¿¿EH??!! ¡¡¿Quién a esa altura de las circunstancias puede preocuparse por algo semejante? Explíquenmelo porque de verdad no logro entender como funciona la lógica de algunas feminas en estas situaciones. Ya se pasará la bronca. Mientras tanto prefiero imaginarme vengando esta injusticia diciéndolo “puto” a Niembro en la cara. Sí, puto.
 
El puto de Sebrelli debe estar contento

Si algo no merecíamos era justamente perder este partido. Porque les jugamos en su estadio como se juega en el potrero de la vuelta de casa. Porque siendo cinco mil hinchas contra setenta mil, igual les cerramos la boca. Porque no juegan a nada, solo a centros y a patear desde treinta metros. Porque tienen dos jugadores que ni siquiera son alemanes. Porque Ayala sacó hasta las que iban afuera. Porque Odoncor se pensaba que lo iba poder prepotear a Tevez le hizo frente como si el estadio estuviera lleno de amigos de Fuerte Apache. Porque fuimos mejores. No lo merecíamos. Esto es peor que si me hubiera pasado una aplanadora por encima. Teutones de mierda. Ni festejar saben.
 
Yo sabía

Ganó la curiosidad nomás, ¿no? :-) Te quiero mucho, como para que te acostumbres a escucharlo.
 
Vértigo

Me voy. Me voy a otra parte. Me llevo mi cuerpo a otra oficina. Me traslado a otro trabajo. Algo nuevo, un desafío. Estoy contento. Tengo ganas de sonreír pero no puedo dejar de sentir ese aire en el pecho que aparece cuando los nervios llegan para quedarse. Va mezclado con ansiedad. Y un poco (mucho) con tristeza. Porque fueron cuatro años. Y porque las voy a extrañar a todas. En mayor o menor medida, pero las voy a extrañar. Y sobre todo a vos.
 
Flogs (adhiero)

Cuanto otras personas expresan las ideas de mejor manera que uno puede ocurrir lo que aquí. Transcribirse. De Pau, una mente brillante.

" Básicamente entendí sobre que trata esto. Firmar sin sentido, aun sin un verdadero interés más que el de darse a conocer frente a los demás, estampando cualquier frase apócrifa de cualquier verdad con el sólo objetivo de volverse “popular” o simplemente reconocido dentro de un grupo de gente que día a día intenta mantener ese status con la repetición al infinito de imágenes robadas, ideas calcadas y vidas repetidas. Un par valen la pena, para que negarlo. El resto, la gran mayoría de la inmensa mayoría, no son más que eso: una caja de marionetas con ínfulas de ser parte de algo que no existe. "

Figurar, así nos parece adecuado llamarlo.
 
Tonto
Así es como quedo después de tus besos.
 
De géneros y deportes

A ver si comprendemos la situación. Argentina juega contra Serbia y Montenegro. Es el mundial. Momento sublime para la gran parte de los hombres y una pequeña parte de mujeres. El horario y el día hacen que uno se encuentre trabajando en ese momento y circunstancialmente el partido se deba ver en la oficina. Nos acercamos a la sala de reuniones. Ahí empiezo a tomar consciencia de la magnitud de la situación. Estoy rodeado de 18 mujeres. Dieciocho mujeres. (18). Cuando me empiezo a dar cuenta de todo esbozo un comentario que pienso que me va a salvar un poco de la situación; “yo voy a tratar de abstraerme de todo lo que pase a mi alrededor”. Espero que con eso al menos me eviten los comentarios directos o las preguntas dirigidas a mí. Cinco minutos. Saviola se manda una jugada espectacular, lo habilita a Maxi Rodríguez, remata y ¡GOOO-la celebración se interrumpe porque el impetuoso festejo de una compañera hace que todo el café que tenía entre sus manos se derramara y desparramara de una manera equitativamente asombrosa entre mi pantalón de traje cremita y mi pullover color verde claro-. El mal humor, más allá de entender que bien pudo ser un accidente, es inevitable. A veces no creo lo que escucho. Extraño tanto el silencio de mi viejo, o la indignación de mi hermano, o las puteadas de mis amigos. Hay que indicar incluso para qué lado hay que atacar. Ni hablar de las explicaciones de off-sides, dobles amarillas o en qué club juega cada uno. “No fue off-side! No fue!” me grita una insistentemente al oído como si yo fuera la autoridad del partido. Un comentario hasta me hizo sonreír; ante la roja al serbio-montenegrino se escucha “¿por qué lo echaron?, ¿por incompetente?”. Pero es constante, y me hablan, y hablan. Trato de hacer foco y concentrarme. Busco donde está el mute general y darle volumen al Pollo Vignolo pero no puedo. El partido termina en medio de una algarabía generalizada. Me doy cuenta que Argentina dio la mayor exhibición de fútbol de los últimos tiempos y yo no la disfruté. Estoy como abatido. El miércoles me iré a un bar. Se enojarán, pero bueno, lo siento. Creía que podía ser una linda experiencia, pero no. Me equivoqué. Son nada más que 90 minutos. Y el mundial es cada cuatro años. Déjennos disfrutar de esto a nuestra manera. El fútbol todavía nos pertenece.
 
Los más escuchados – Semana del 5 al 11 de junio

De pronto sonaba L’excessive de fondo. Una copa de vino, la voz de Carla Bruni y un gato que lo observa todo a través de la ventana. Y yo que vuelvo a perderme en esos ojos color café. ¿Habrá sido premonitorio el podio de la semana pasada?

1.- | Escape | Fluido | Complementos |
2.- | Adiós | Gustavo Cerati | Ahí vamos |
3.- | Tu fórmula | Fluido | Complementos |
4.- | Plástico | Fluido | Complementos |
5.- | Mountain | Good Charlotte | The Chronichles of Life and Death |
 
Cuando la gente no entiende nada de nada

Juan José Sebrelli, en Hora Clave, enmarcado en un debate que llevaba por título “El fútbol, ¿opio de los pueblos?” expresa en aproximadas palabaras la siguiente idea “El fútbol es totalitario. Esta idea de que voy al café y está toda la gente viendo fútbol, voy a la farmacia y la gente está viendo fútbol me exaspera. A mí no me interesa. No quiero tener que modificar mi agenda por el fútbol. Tengo que dejar de salir por el fútbol, porque yo escribo en los cafés, y con el bullicio no me puedo concentrar.” La semana pasada Beatriz Sarlo decía en su columna de la Viva que era injusto que los chicos tuvieran que ver fútbol en las escuelas porque nadie tenía en cuenta a las minorías que eran amantes del tenis, o de otros deportes… Este es nuestro supuesto capital intelectual muchachos, del que se enorgullecen muchísimos argentinos, empezando por Grondona, Neudstadt y siguiendo por otros tantos burgueses acartonados. Así de triste.
 
La gente, ¿quiere o no quiere trabajar?


Situación 1

Avenida Juan B. Justo y Cerviño, del lado del Jumbo. Detengo un taxi. Me abre la puerta y me pregunta hasta dónde voy. Acá nomás, Santa Fe y Coronel Díaz. Ah no, mirá estoy sin gas, no te puedo llevar. (?) Paro un segundo taxi. Me subo. Vamos hasta Santa Fe y Coronel Díaz. Se queda en silencio. ¿Santa Fe y Coronel Díaz? Sí. Uh, pero qué vuelta que hay que hacer che. Mirá decime como querés que hagamos porque hay que dar una flor de vuelta, lo que menos pensé es que me ibas a decir Santa Fe y Coronel Díaz. No sos de la zona, ¿no? Lo miro por el espejito con cierta molestia. No tenía ganas de caminar hasta Santa Fe. No sé por qué tengo que darle esta explicación me digo a mí mismo. Dobla en Santa Fe a la derecha. Murmura cosas, se pregunta en voz alta. No sé cómo hacer. No es tan grave, digo, pienso, tiene que dar la vuelta a la manzana, le digo. Y vuelve a hacer un comentario acerca de lo complicado que se vuelve el recorrido. Me saco. Si es tanto quilombo me bajo acá y me tomo uno que va por enfrente, mirá que yo no tengo problema. No no, está bien, me dice, y prende la radio.

Situación 2

Ciudad de la Paz casi Juramento. Casa de música. 13.05. Hay que hacer rápido porque tengo que llegar a una hora potable para ver el partido en la casa de unos amigos. Hola, qué tal, ¿tenés estuches rígidos para guitarra? Sí, me responde sin dejar de mirar la pantalla de la pc, tenés más o menos de unos $250, balbucea. Sí, digo, y me le quedo parado, me mira, ¿pero tenés acá? le pregunto, y le sale el viejo fanfarrón de adentro y me dice sí sí, ¿para qué guitarra estás buscando? Una Ibanez RG 470. A ver, fijate en el subsuelo, le dice a uno que supongo que debe ser el hijo, como de unos 28 años más o menos. Vuelve el pibe. No hay. Abre un Excel con todo lo que tiene en el depósito, a unas dos cuadras. Parece que no hay. A mí no me dicen nada pero me doy cuenta porque veo que baja y sube por la misma planilla 85 veces y algo le dice al hijo. Traete este, este y este. Ahora viene, ¿sí? Sí, ok. Y yo siento como el tick tack del reloj avanza cada vez más rápido. No puedo quedarme quieto y recorro el lugar infinidad de veces. Cuestiono en mi interior por qué hay tan pocas casas de música en Belgrano. La otra que conozco está en Cabildo casi Lacroze y la atiende un viejo con unos anteojos culo de botella que lo único que tiene para ofrecerte es un encordado de guitarra criolla y un piano del siglo pasado. Veo que hay unos mics Gibson en el mostrador. Ah, ¿vos importás micrófonos? ¿Qué andás necesitando? Estoy buscando una pareja, tales pastillas. Ah, pero esa son las más comunes, me dice con un tono sobrador que da asco. No, fijate que no. Y fijate que no las estoy consiguiendo por acá, no se importan más. Ni Mannys me dijo que me las podía conseguir. Busca en Internet para ver qué pastillas son. Se pasa la mano por la frente, se para y ¡se pone a barrer! Lo miro para ver qué pasó, si me piensa dar una respuesta o qué y se hace el boludo. En eso cae el hijo con dos estuches. El 92 no estaba, pa. Y pone sobre la mesa uno que ya a la distancia uno se da cuenta que no es para una guitarra como las Ibanez RG. Lo abre e intenta meter una y no entra. Y lo peor es que hace presión pero no. El otro estuche es un asco, está todo sucio. Es un usado me dice. No no, para usado, dejá. ¿No te queda alguna funda más o menos copada, fuerte? A ver, sí sí, de eso sí. Baja y sube con dos fundas, una de las cuáles era toda roja y soberanamente horrible. La otra tenía unos vivos azules que mucho no me convencían. ¿No la tenés en negra? Mmm… sí sí, tengo una Gibson que mata. Bueno, a ver. La trae y me convence. Bueno, dale, me la llevo. Y comienza una serie de cruce de miradas y susurros con el hijo que me hacen pensar que no saben cuánto cobrarla. No está en el catálogo, la remata el viejo, no te la puedo vender. Si te tengo que cobrar lo que dice la página de Gibson, son 300 mangos. Ja, sí sí, ok. Dame la que tiene los vivos azules que tan loco no estoy. Y apurate querido que se me hace tarde.
 
Los más escuchados – Semanas del 22 de Mayo al 4 junio

1.- | Everything’s Ruined | Faith No More | Angel Dust |
2.- | L’excessive | Carla Bruni | Quelqu'un m'a dit |
3.- | MidLife Crisis | Faith No More | Angel Dust |
4.- | Les Trompettes De La Renommée | George Brassens | Les Trompettes De La Renommée |
5.- | La Mauvaise Réputation (en español) | George Brassens | La Mauvaise Réputation |
 
Indicio

Esto de preguntarse qué estará haciendo, en qué estará pensando, qué estará diciendo, cómo estará vestida, dónde estará sentada, hacia dónde estará caminando, qué estará haciendo con sus manos, qué cosas deberá escuchar, qué estará mirando, ¿me da la pauta de que pienso demasiado en ella?
 
Inmóvil

Miro fijo el vaso a medio llenar sobre el deslucido mueble de madera que alberga a la computadora. Hay un hombre sentado rodeando sus rodillas con los brazos que mira hacia abajo. Sus rasgos se pierden. Nada está claro en su expresión facial. O todo a la vez. Porque se lo ve preocupado, pensativo. Me pregunto qué es lo que se debe cruzar por esa cabeza de vaya a saber uno qué material es. De a ratos le toca sostener la camarita, pero no le pesa. Permanece inmune, con sus preocupaciones, con sus pensamientos, dejando que los momentos pasen, que el tiempo lo tome por sorpresa y tarde o temprano lo libre de esa posición. Me pregunto si esa escultura hoy termina imitándome, o yo a ella, o viceversa.
 
A veces somos lo menos

Que te digo que no, que te digo que sí, que no, que sí, pero ¡que no! Me acabás de tirar una frutería entera, te digo que este té frío ¡no tiene nada que tenga arroz! Que sí, mirá, que le pregunto al mozo. Mozo, disculpeme, le hago una consultita, este té frío, ¿tiene arroz o algo así? El mozo la mira y con una pseudo-carcajada tira un "No, je, no" y mueve la cabeza. Me empiezo a reir y a medida que a ella se le dibuja una L enorme en la frente insiste buscando un quiebre del mozo. El chino la mira y un poco risueño y otro poco sin entendérsele un carajo atina a decir "Nah, estás loca". Me dolía la panza de tanto reír. Más o menos lo mismo que a ella, cuando me vió correr tres cuadras al 63 para que después no me parara. Pedazo de turro, si me había visto corriendo. Y encima era el que iba por Riglos, ¡que hacía más rápido! Y bue, son cosas que pasan. Ahora la L la tenemos los dos. (Yo ya la tenía, bah).
 
La democracia de unos pocos

De un lado están los dos líderes de la FUBA; Santiago Gima, que pertenece al Partido Obrero, y por el otro Agustín Vanella, que pertenece al MST. La agrupación que ahora gobierna la FUBA se denomina “Frente 20 de Diciembre”. "Sostendremos la unidad estudiantil con las luchas populares" afirman. "Se va a reabrir la crisis nacional y tendrá repercusión en la universidad donde impulsaremos una fuerte movilización. El ataque del Gobierno a los piqueteros duros es también un ataque hacia nosotros". No reniegan de su apodo de FUBA piquetera. De arranque nomás se presentan con un perfil que proclama la lucha por la lucha misma.

Para ser dirigente de la FUBA hay que ser un estudiante aún. Por eso Santiago Gima, que ya tiene 30 años, todavía no completa su carrera de Sociología, y por eso Agustín Vanella, que ya camina por los 30 y largos (a juzgar por su DNI que comienza con 18 millones) continúan sacando provecho de la extensísima estadía universitaria. ¿O es que acaso no se quieren recibir porque no les conviene?

En el otro lado está Atilio Alterini, con 69 años y un currículum que puede llevar más de 10 minutos leerlo. Con un pasado nefasto, según los chicos FUBA, desde su fanática visión del asunto. Con un presente impecable, según el resto de las autoridades de la UBA, desde su ¿fanática? visión del asunto.

¿Qué es lo que proclaman desde su lugar de representantes de todos los estudiantes universitarios de Buenos Aires? “Ahora se viene la democratización” dicen, y llenan la boca con frases del siguiente tinte; “Repudiamos la barbarie de la patota no docente ejercida contra los estudiantes y exigimos la expulsión del sindicato de los agresores identificados”. Alterini ocupó cargos públicos en la década del ’70 y eso hace, para Vanella y Gima, sin importar absolutamente nada más que esto, que no sea nada ético que se postule como candidato. ¿Hay, acaso, un modo propio de entender la democracia para Vanella y Gima distinto al modo que tenemos todos? ¿Se trata entonces de una democracia limitada por los candidatos que a mí me parecen adecuados? ¿Es entonces una democracia? Porque lo interesante es saber que Alterini está atravesando su segundo mandato como decano de Derecho, donde fue reelecto. ¿Vanella y Gima se acordaron ahora que estaba Alterini al poder o es que se trata de un trampolín funcional para ganar notoriedad pública y hacerse fama de líderes progres? ¿O es que Vanella y Gima subestiman al resto de los electores y piensan que estos no podrán distinguir al inmoral entre los candidatos a la hora de elegir? Porque uno podrá suponer que algún candidato contará con el visto bueno del PO y del MST, ¿o no? ¿O es que son tan de izquierda que van a bregar por implementar una anarquía? Por cierto, todos aquellos que se suman marcha tras marcha a oponerse a las asambleas electorales, ¿saben precisamente qué cargos ocupó y qué hizo Atilio Alterini entre 1976 y 1983 o tan sólo conocen de sostener banderas rojas y de hacerlas aparecer en todo acto público habido y por haber? Porque no hay que olvidarse que este 25 de mayo en la plaza la bandera más grande va a pertenecer al MST. Total hacen falta nada más que dos panchos; uno de aquella punta y otra de esta para tenerla y ya está. Y para darse cuenta de estas cosas no hay que ahondar demasiado. Pero bueno, menos mal que ahora contamos con rector interino. Digo, ¿no? Ahora sí que con Buzzi finalmente vamos a tener la Universidad que todos queremos. Agus, Santi, traiganse una sidrita que los esperamos en la Unidad Básica para festejar. ¡Compañeros!
 
¿Ah sí?
Estos titulares aparecieron en algún momento del día en la portada de Clarín digital;

+ "Sugestopedia": una escuela francesa enseña idiomas hipnotizando a sus alumnos.
+ Bush volvió a cargar contra Chávez y Evo Morales y los acusó de "erosionar la democracia".
+ Las mujeres que beben mucha leche tienen más posibilidades de engendrar gemelos.
+ Navegando Google Earth encontró un cráter desconocido.

Dejémonos de joder. De verdad.
 
Propio


Un cielo gris. Es todo lo que veo. Tal vez hasta quisiera un poco más de viento y por qué no de lluvia. Es lo más lógico. Estamos ya promediando el otoño y las semanas deberían enriquecerse con sendos días nublados, ¿o no? ¿o las estaciones también se suman a esta movida del pánico escénico? Porque es lo que termina pasando. De pronto crees que están todas las condiciones dadas como para que llueva y ves que la tarde pasa y ni noticias de aguaceros o garúas. ¿Qué pasa con esa nube amenazadora? ¿Por qué no se desata la tormenta? ¿Por qué no vemos a través de la ventana a las gotas caer una tras otras sobre el asfalto como un ejército de grandes lágrimas que buscan su destino en una tonta carrera contra el tiempo? Tengo ganas de perderme en un bosque de hojas muertas y que el rojo me inunde los ojos. Quiero una sucesión de acordes de novenas. Y el crujido tras mis pasos. Tengo ganas de apretarte fuerte la mano. Y que se sienta ocre. Y que algún rayo de sol se filtre primero entre las nubes y luego por los raleados árboles para resaltar un cúmulo de naturaleza muerta unos pasos más allá. Dorado. Porque me gusta estar con vos y sentir que caminamos lado a lado. Pero por más que lo intente, no puedo. No puedo dejar de levantar la vista y seguir viendo el cielo tal cuál es. Me froto los ojos, clamo por otros colores, pero no hay caso. Está ahí. Ese es mi cielo gris y me sigue a dónde vaya.
 
Los más escuchados – Semana del 14 de Mayo al 21 de Mayo

1.- | Sou axize mia kaliteri agalia | George Dalaras | Greece: A Musical Odissey – Putumayo Records |
2.- | Another Brick in the Wall (cover) | Korn | Live and Rare |
3.- | Hands | Jewel | Spirit |
4.- | Pino Pino | Anastasia Moutsatsou | Greece: A Musical Odissey – Putumayo Records |
5.- | En mí | Obs | Versión Original |
 
Deseo onírico

No me puedo sostener de pie. Tengo tanto sueño que no me puedo sostener de pie. Hay una extraña sensación de ardor y dolor en mis ojos, asediados por dos cejas que se dejan caer una y otra vez. Mi boca se abre de par en par para emitir un bostezo tras otro. Procuro que todo en mi habitación tenga las condiciones dadas para decirle adiós al mundo de los insomnes por unas horas. Confundo distancias a causa del sopor instalado en mi cuerpo y me paso la mano repetidas veces por la barba. Algo me dice que sin embargo todo esto podría ser el inicio de un sueño. Tal vez. No habría que hacer mucho ruido entonces, no quiero que por un comentario más esto se acabe y vuelva a todo a ningún lado.
 
Los más escuchados – Semanas del 29 de Abril al 13 de Mayo

Me lo sospeché desde el primer momento que vi la gráfica y supe el nombre, pero aún no salgo del asombro. La película La Marcha del Pingüino que se acaba de estrenar hoy (titulada en su país de origen La Marche de L’empereur) tiene la música de Emilie Simon, de ese disco increíble. No veo la hora de sentarme en una butaca a deleitarme con esta joyita.

1.- | Song of the Storm | Le Marche de L’empereur | Emilie Simon |
2.- | Di Golden Pave | Chava Alberstein and the Klezmatcis | A Jewish Odissey – Putumayo Records |
3.- | Gné Gné | Giorgio Conte | Italian Café – Putumayo Records |
4.- | Sabhyata | Karmix | Asian Groove – Putumayo Records |
5.- | Brother | Twelve Year Silence | Dark New Day |
 
La Bonaerense

Hace señas de que tenemos que estacionar acá. Los papeles del auto, por favor, le dice a Gabriel. Nos tienen estacionados treinta segundos. Un control veloz. De fondo suena Faith No More. Listo, gracias, y se los devuelve. Un ataque de incontinencia verbal mezclado con inoportunismo se apropia de Gabriel y atina a decirle al oficial “tiene el escudito de la gorra torcido”. ¿Qué lo qué? Pregunta el cana. Que tiene el escudito torcido, el de la gorra. Que en efecto, era así. El yuta ni se inmuta, ni sonríe ni nada y comenta algo así como “ah, no te preocupes, andá andá que ahora lo arreglamos”. Sí, mejor, andá, andemos, ¡lejos y pronto!
 
Hablado

¿Y para el ipa tenés? Jugá callado, vení. ¿Eh? ¿Tenés o no tenés? Si son las viejas no me gustan. 30 de mano ganan seguro. Vos sos pie, llamá que acá estamos ciegos. Andate al mazo. Es pica-pica. ¿Quién da? Echale la falta. Ya entramos. ¿Envido dijo? Real envido. No me gusta. Me corrió. Me parece que van a dormir afuera. Va punta. No regalés. Hacé primera. Matá y vení. Para una parda estoy. Ponela ahora. Robale el tanto. Jugá el rey que atora. Quiero retruco. Dos porotos para casa. Cantá. Mesa. Jugala tapada. El siete bravo ese seguro que no vino sólo. Falta envido. Están a uno de salir. Estamos como las putas. Si te corre, echale la falta que es uno sólo. ¿Pero no me hiciste otra seña?
Domingo a la tarde. Somos justo 6. El promedio de edad alcanza los 50 con comodidad y eso que estoy yo para bajarlo un poco. Al final ganamos 2 a 1. Pero me limaron la cabeza.
 
La Tristeza

Y es así como acontece. Uno se cuestiona estas cosas una y otra vez y apenas recibe como respuesta un silencio abrumador. Es que ni uno mismo es a veces su mejor confidente. Y entonces recurro al papel. Es algo que a veces llega y se te instala. Lo aborda a uno, y se instala. Se instala por minutos, se instala por horas, se instala de tardes, de noches o de mañanas. Uno a veces ni se da cuenta, y se instala. Y cuando se instala es un problema, porque no sabés cuando se va a ir. O si se va a ir. Uno supone que sí, porque siempre que se instaló, al tiempo se fue. Pero, ¿y si alguna vez viene y se instala y no se va? Es un arte reconocer que se ha instalado porque siempre es el otro el que te lo remarca, el que se acerca y busca enfrentar tus ojos con la mirada de quién quiere que le reveles algo no ya para ayudarte sino para alimentar su curiosidad. ¿Te pasa algo? Claro, no hay que ser adivino para darse cuenta. No, no me pasa nada, gracias. Y qué curioso es todo que hasta uno tiende a sonreír y a guiñar un ojo acompañando en alguna que otra ocasión el gesto con una palmadita y un agarre de hombro. Prefiero estar solo, esa es la realidad. Porque cuando se instala, es mejor estar solo. Lo bueno es darse cuenta antes de que te lo adviertan. Es aconsejable evadir las situaciones que lo pongan al descubierto y por sobretodo es necesario abolir la propagación del comentario. Porque con la noticia llegan los cuestionamientos del resto, el acercamiento, a veces sincero, a veces no, a veces cómplice, generalmente no, y el entendimiento, o no, de aquellos que quieren formar parte de tu dolor. Es un dolor blanco, silencioso. Puro. Es un crimen perfecto. Porque el corazón se vuelve frágil, y el aire se hace más pesado. Y el pecho se abre, y la vulnerabilidad está a punto de cruzar la línea roja. No hay forma alguna de que puedas correr el foco. Está allí, más presente que nunca. Y es lindo el que evita encontrarte en esos momentos y teatralizarlo todo para buscarte en la penumbra y alcanzarte la mano. A decir verdad, uno hace el esfuerzo para que no se instale. Especialmente el que se ha dado cuenta que ya se ha instalado. Pero el esfuerzo es, en la mayoría de los casos, infructuoso. Allí no hay miradas o manos que valgan. Tan sólo el papel.
 
De a tres

Salgo del subte a toda prisa porque no quiero llegar tarde. Me detengo en Lacroze y Cabildo porque el semáforo está verde para los autos que vienen. Estoy con el reproductor de mp3 al taco y alguien me toca el brazo. Un pancho de campera y gorrita azul me hace sonar el silbato y me dice algo como “caballero, arriba del cordón”. Lo miro levantando las cejas y dibujando una sonrisa. Me rasco la cabeza. Sos tan payaso, pienso. La noche es noche de reencuentros. ABC y un restaurant peruano de por medio. Estoy feliz de estar con ellas. Siento que algo brota dentro de mí, como júbilo, no sé. La risa de C, su mirada bajo el cabello y los comentarios insensatos me traen nostalgia. Sí, mirá, yo me quedó allá, en Toulouse, pero vengo los fines de semana para verlos a ustedes. Dice, y yo creo que es muy linda y que se piensa que ir y volver a y de Toulouse es como hacerlo de aquí a Santa Clara del Mar. B mira como incrédula cuando nos cuenta que además tiene que llevar un certificado de que acá en la Argentina no se permite la poligamia. Muy bizarro. Pero no la veo para nada segura. Me gustaría que piense un poco más esto de irse a vivir definitivamente allá. Pero en última instancia, ¿qué podemos hacer? No sé, pero este ceviche pica como la puta madre. Y yo me le animo al tacu tacu eh, total, el pisco este parece que limpia. Como será de mágico todo que hasta el paro de colectivos se pasa para mañana, y él me cae muy bien, y no pijotearon con el baileys en este capuccino, y nos vamos con una sonrisa en la cara y una mochila de risas, miradas cómplices y carcajadas por doquier. Me gusta sentir que estoy afuera y mirarlo todo desde arriba. Algo fuerte me une a ambas. Te extrañé C. Volver a verte nos hizo bien.
 
Es necesario saberlo

Cuando se ven cosas tales como estas uno cae en la verdad cuenta de lo bien que vive. Uno tiene la idea, vaga a veces, mucho más presente en otras, de que esto es así. Es cierto que no todos la tienen. Es cierto que muchos siquiera reparan en esto y creen que con sólo darles la espalda ya no existe, que se ha ido. Pero no, esta realidad no se ha ido a ninguna parte. Y no son cosas impensadas, pero sí inimaginadas en parte por el desconocimiento. Pero la pobreza misma, el nivel de desarraigo con el mundo que experimentan estas personas, la ignorancia de creer que hay otras realidades posibles. Ellos nacen, se crían, viven, sobretodo sobreviven y mueren -si tienen suerte, pronto- en la misma miseria, en la misma villa que ha visto nacer también a sus cinco o seis hermanos, y tal vez hasta a sus padres mismos. Con su vida gris, sus anhelos tapados hasta la coronilla por bolsas de basuras que deben escarbar de manera recurrente, de manera desesperada, en busca de algo, que ya no será más que un mero alivio del día a día oscuro en el que viven, sin capacidad alguna de planificar, imposible, claro, en un ámbito como este, en el que el agua del Río Reconquista esconde tal nivel de mercurio que hace la probabilidad de padecer cáncer de piel sea más alta que en cualquier otra parte; un ambito en el que el cordón de basura del CEAMSE deposita 190 toneladas de basura a escasas dos cuadras; donde se construyen casas sobre 6 metros de pilas y pilas de desechos y aguas servidas; donde los techos se vuelan y llueve a gritos; donde los pisos se inundan ocultando los pies descalzos de los chicos; donde los baños son baldes; donde la humedad hace que todos los niños que nazcan allí sufran asma; donde… donde… donde… Hay una carrera por las tardes, cuando tienen permiso de entrar al cordón de basura y revolver. Alguien da el ok y a la distancia empiezan a correr, hay desesperación, hasta jolgorio, algunos van en bicicleta. Es su oportunidad de salvar el día. Y comen lo que sea, y surgen brotes, y entonces el chico con la sangre que se derrama por la nariz. Las manos sucias, los dientes escasos, la imposibilidad toda, de pretender algo distinto. Ahí está él, con siete años y un imán en el pecho para diferenciar si lo que tiene delante es aluminio o no. Ahí está ella, con 33 años pero que parecen ser 50, hurgando por papel blanco. Ahí está ella, con 58 años, recordando con nostalgia cuando trabajaba limpiando por hora y volvía por las tardes a la villa con la plata y las bolsas del supermercado ya en la mano. Ahí se va él, de unos 20 años, con dos bolsas de varios kilos de papel, cartón, cobre… Se lo ve contento. Todos los días son productivos, señala, acá se caga de hambre el que quiere nomás… Y lo dice con un aire optimista que inevitablemente hace que una lágrima venga a visitarnos. Cuánta fuerza de voluntad, cuán bueno sería haciendo otros trabajos, algo que pueda proveerle una mirada distinta, algo que le permita descubrir que eso no es todo, que aún queda mucho por descubrir. Y más allá alguien comiendo algo que acaba de encontrar en una bolsa de basura mientras una rata enorme pasa a menos de un metro de sus pies. Y nosotros acá, escribiendo blogs y estas cosas. La puta madre.
 
Los más escuchados – Semanas del 16 al 28 de Abril

¿Puede que lo que más haya escuchado en la semana sea un cuento y no una canción? Sí, puede.

1.- | Torito | Audiolibro | Julio Cortázar |
2.- | Adiós | Ahí vamos | Gustavo Cerati |
3.- | Me quedo aquí | Ahí vamos | Gustavo Cerati|
4.- | Nadie duerme | Un camino, algún lugar | Me darás mil hijos |
5.- | Capítulo 7 - Rayuela | Audiolibro | Julio Cortázar |
 
Elecciones en Soledad

No estoy seguro. No estoy para nada seguro. Me han dado a entender que puedo elegir entre un show potable, un almuerzo en el barrio coreano, una entrada al cine, un paseo para dos, una renuncia o el vacío constante en el pecho. La decisión es difícil. Es tan poco probable que este fin de semana me encuentre junto a alguien que dudo entre una cosa o la otra. Me han hecho saber que podrían terminar conmigo sino me pronuncio de algún modo. En este caso, pero sólo en este caso, elijo la entrada al cine. El vacío en el pecho ya es constante. Y ahora encima que vos volvés sobre tus pasos y lo reconsiderás, no encuentro mi lugar en todo esto. No era necesario, ya me gustabas. Y otra vez con él, pucha.
 
¡Bubamaren!

Loco, vos íbas a la primaria conmigo, le digo, y me mira desconcertado, ¿cómo te llamás?, soy Nacho Di Palma, ¡No! y me da un abrazo al tiempo que surge una sonrisa en su cara. Loco, estás enorme le digo, y me dice, nah, estoy igual que siempre, dejate de joder si eras re flaquito y ahora tiene una espalda que es dos veces la mía y me pone cara de sí, pero hace tanto ya que ni quisiera acordarme. La situación no sería tan bizarra si esto no aconteciese un sábado a la una de la mañana en la puerta de El Teatro de Colegiales, y si él no fuera el patovica que dice “hasta acá chicos”. Lo ví y me pareció que era él pero se me fue la idea hasta que desde la puerta alguien le grita “Nico, fijate nomeacuerdoqué”. Ya está, si se llama Nico es él, y ahí volví sobre mis pasos para sacarme la duda. Entro al lugar pensando que es la primera vez que voy a un boliche siendo conocido del patovica. Adentro, la Bubamara estaba recién comenzando y yo necesitaba un poco de nafta para arrancar. En esa me le animo al unza-unza, un trago de albahaca, vodka y limón. Buenísimo. De a poco la cosa se íba poniendo. Mucho estudiante de cine, mucho asistente al BAFICI, mucho estudiante de teatro. Lleno de minas. Por lo general, de estatura más bien baja. Siempre tienen alguna prenda de color verde. Cada dos o tres una tiene rastas, y otra anteojos de marcos anchos. Hay camisas de flores, polleras sobre medias largas posiblemente de lana y mucha vincha ancha. Hay ánimo para bailar. En eso se abre el telón y aparece Me darás mil hijos. Cuán distinto a aquella oportunidad en el ND Ateneo, donde había butacas de por medio y uno sentía un poco atada sus ganas de moverse. Cuán parecido a la vez de Goran en el Personal Fest. Mucho baile, mucho coro, mucho salto. Ellos, una delicia, como siempre. Sobretodo Leonor. Después habría tiempo para degustar una fatay fría a las 6 de la mañana y emprender la vuelta en un 63 atestado de gente. Me siento cuando dobla en Nazca. Me duermo y me despierto unas cuadras después con un certero golpe de mi cabeza contra la manijita de la ventanilla. Que dolor madre mía. Y encima todavía falta una banda de viaje. Entonces me pongo a escuchar música. Ahora en mis oídos y también en mi cabeza, un camino, algún lugar.
 
¿Cómo es posible que hayan tantos hijos de puta? (*)

A Sergio Aguirre y a Riga, que vendían leyes en la puerta de Tribunales, un día dos desconocidos les ofrecieron plata para que los acompañaran a hacer bulto al comercio de alguien que supuestamente debía unos alquileres. A cambio de la ayuda recibirían $200. De perfil humilde, con $10 de ganacia, a Aguirre y a Riga esta oferta les resultó poderosamente atractiva. Tomaron un taxi hasta un lugar en la paternal. Allí los cuatro se subieron a otro auto y al doblar la esquina un operativo policial estaba esperándolos. Los dos desconocidos que iban adelante se bajaron del auto a los tiros y desaparecieron. El auto chocó contra un árbol y la policía estuvo cerca de matarlos en el operativo. Aguirre y Riga no entendían nada. La policía les apuntó y los obligó a bajarse del auto. Al ver que Aguirre no era menor de edad, la policía se despachó con 15 minutos de entretenimiento pugilístico. Del auto salió un arsenal, hasta tumbadoras incluso. Aguirre lagrimeaba señalando que el no tenía nada que ver. El comisario tomó carrera y le atestó un puntapié en la boca, partiéndosela. Los medios llegaron al instante y levantaron velozmente la noticia. La policía había tenido otro exitoso operativo. Ambos dos fueron acusados de ser los delincuentes dueños de todo aquel armamento. Los dos desconocidos, por cierto ni falta hace aclararlo, eran policías. En otro lugar de la ciudad, en otro tiempo cercano, a Cechetto, un pibe que limpiaba los vidrios de los autos en Venezuela y 9 de Julio, otro desconocido le ofreció un trabajito por $50, pero le dijo que iban a necesitar a alguien más, que busque a un conocido. Lo fueron a buscar a Fermín Cabral, amigo de Cechetto. Cabral es pobre. No habla bien y en sus expresiones faciales se puede observar que la vida lo ha golpeado duro. En aquel momento los $50 se dibujaron como oro en sus ojos y fueron los tres hasta un lugar donde subieron a un auto. Casi como un calco del operativo anterior, el desconocido se alejó en un momento de ellos y fue entonces cuando la policía los abordó, los tiró contra el piso y comenzó con su brillante operativo. Lo increíble es que ni Cechetto ni Cabral sabían manejar. La mentira de la policía era insostenible. Sin embargo los kilos y kilos de marihuana encontrados en el auto y los pasamontañas, handys y revólveres fueron más que suficiente para que comisarios y subcomisarios se llenaran la boca frente a cámara tuvieran enfrente jactándose de su eficacia. A Aguirre este bastardeo le costó 1 año y 4 meses de cárcel. Cuando salió había perdido su laburo, entre otras cosas más importantes, como su dignidad. Cuando finalmente encontró uno, donde estuvo a prueba, la empresa tuvo que dejarlo de lado por su antecedente en prisión, incluso aún cuando estaba sobreseído de la causa y tenía un juicio contra el Estado. Hoy está desempleado, y su cara no evita el rencor y el dolor, todo entremezclado en una mirada perdida, que termina siempre buscando el suelo. “La palabra confiar ya no tiene ningún sentido para mí” dice. A Riga estar en prisión le costó tratamiento neuropsiquiátrico. “Cuando me para un Policía, empiezo a temblar” agrega Aguirre, entre avergonzado y ultrajado. A Cabral le costó otro año y tantos meses en prisión. Los ojos están rojos y no ocultan lágrimas. Se come palabras y no puede aún entender por qué le hicieron esto. Su impotencia es ahora la mía. Es un tipo que vive prácticamente en la indigencia y los recuerdos de lo que debe haber pasado en prisión hacen que sus ojos se llenen de venas que llegan hasta el iris y su expresión se vuelva más desesperante que nunca. “Yo sólo tuve que defenderme ahí adentro” y los labios se mueven evitando el llanto desconsolado, sin pronunciar palabra alguna. Cechetto murió en prisión. Y a los hijos de puta de la Policía el Juez Urso los sobreseyó sin siquiera tomarle indagatoria. Hay 165 casos como estos. “Si arreglás con al narco, con el chorro, con este, con aquel… con todos… no podés arreglar con todos, a algunos tenés que agarrar” señalaba un policía. Y para eso son funcionales estas personas, y los medios que levantan la noticia como reguero de pólvora, ocultando estos oscuros y nefastos móviles. El corazón se me debilitó. Fermín Cabral hizo que mi tristeza se mezclase con bronca hasta un punto impensado. Desde este lado, las ganas de prender fuego algo, de darle una trompada al policía de bigotes que hablaba en aquel operativo, de darle un abrazo a Fermín y de llorar con él. Ojalá las paguen hijos de puta, ojalá.

(*) Referido a lo expuesto en el capítulo de hoy de Fiscales, Canal 13.