Cabos sueltos
Al igual que una vela con un cabo roto, nuestra no-relacion empezaba a ser bamboleada por los azares del viento, los vaivenes de las olas, y los intentos de uno por acercarse al otro.
Todas las dudas, todos los engaños, todas las cosas que no se dijeron, todas las que se dijeron, hacían que cada uno se planteara muy seriamente qué había entre los dos, pero sin confiar en el otro.
Así pues, como el cabo suelto que se acerca y se aleja, el pasajero 122 y la pasajera 54 estaban un instante abrazándose y al otro sin hablarse. Rencorosos, afables, desconfiados... pidiendo explicaciones con indirectas, dándolas cuando no se pedian....
Así como el marinero trata de reparar el cabo con un nudo, ellos trataban inutilmente de anudarse; así como un cabo se corta, o se suelda, o se cose, ellos trataban de cortarse, de soldarse, de coserse. La distancia que los unía era grande, hacía que tuvieran dudas.
Si cuento esto es porque la tónica general de los viajes no daba para más. El aburrimiento contínuo y cotidiano era el pan suyo de cada día. "Ese aburrimiento" -pensaba él -"puede ser la causa de que nos hayamos unido, y como tal, cuando nos aburramos el uno con el otro, tal vez se rompa el cabo" Lo que ella pensaba, como ella misma, era un misterio
Todas las dudas, todos los engaños, todas las cosas que no se dijeron, todas las que se dijeron, hacían que cada uno se planteara muy seriamente qué había entre los dos, pero sin confiar en el otro.
Así pues, como el cabo suelto que se acerca y se aleja, el pasajero 122 y la pasajera 54 estaban un instante abrazándose y al otro sin hablarse. Rencorosos, afables, desconfiados... pidiendo explicaciones con indirectas, dándolas cuando no se pedian....
Así como el marinero trata de reparar el cabo con un nudo, ellos trataban inutilmente de anudarse; así como un cabo se corta, o se suelda, o se cose, ellos trataban de cortarse, de soldarse, de coserse. La distancia que los unía era grande, hacía que tuvieran dudas.
Si cuento esto es porque la tónica general de los viajes no daba para más. El aburrimiento contínuo y cotidiano era el pan suyo de cada día. "Ese aburrimiento" -pensaba él -"puede ser la causa de que nos hayamos unido, y como tal, cuando nos aburramos el uno con el otro, tal vez se rompa el cabo" Lo que ella pensaba, como ella misma, era un misterio
Comentario:
Feliz Año wapo!!!





