Un Baúl cargado de recuerdos, remiendos, incertidumbres y.... esperanzas
Mirando el baúl en el cual el capitán guardaba algunas ropas y efectos personales, el grumetillo no dejaba de pensar si esa expedición sería saludable para el maltrecho corazón del mismo....
Curioso, pensaba que las cosas podrían ir bien o rematadamente mal, siendo como era de naturaleza temperamental y orgullosa el viejo lobo de mar. Sabía, aunque remotamente, que el motivo era una mujer... sabía que aquella le estaba tocando una fibra que no habían tocado en mucho tiempo. Sabía que el capitán se lo iba a decir en cuanto la viera... sabía todo eso y sabía los inconvenientes del proyecto. Un marido e hijos, el mal llamado matrimonio por la falta mutua de afecto entre ellos... un montón de rivales que iban con la idea de aprovecharse... un ex-novio que había vuelto tras mucho tiempo sin dar señales de vida corroido por los celos..... y ella misma, cuyos sentimientos eran un auténtico misterio....
El grumete sabía, puesto que había espiado la correspondencia, que el capitán no quería destruir la bonita relación que habían forjado, y al tiempo que dudaba de las intenciones de ella y, sobre todo, de las suyas propias.... sabía que, o esta situacion se hablaba, o se rompía del todo. Conocía al detalle el pensamiento del capitán y comprendía que quisiera decirle todo lo que tenía pendiente cara a cara, sin malos entendidos. Ella y él. Sólos. Y que después atacara toda la flota inglesa al tiempo o se desatara la peor de las tormentas tropicales. Su conciencia estaría tranquila.
Sonriendo, conteniendo a duras penas una emoción e incertidumbre por aquel que se había convertido en su segundo padre, se acercó y ofrecio su ayuda al viejo.
- Gracias, colibrí... gracias... Oye, una cosa..... ¿te apetecería conocer a una amiga mía y a su pueblo? prepara un baul con lo que creas mas imprescindible que mañana a las 17.00 partimos
Curioso, pensaba que las cosas podrían ir bien o rematadamente mal, siendo como era de naturaleza temperamental y orgullosa el viejo lobo de mar. Sabía, aunque remotamente, que el motivo era una mujer... sabía que aquella le estaba tocando una fibra que no habían tocado en mucho tiempo. Sabía que el capitán se lo iba a decir en cuanto la viera... sabía todo eso y sabía los inconvenientes del proyecto. Un marido e hijos, el mal llamado matrimonio por la falta mutua de afecto entre ellos... un montón de rivales que iban con la idea de aprovecharse... un ex-novio que había vuelto tras mucho tiempo sin dar señales de vida corroido por los celos..... y ella misma, cuyos sentimientos eran un auténtico misterio....
El grumete sabía, puesto que había espiado la correspondencia, que el capitán no quería destruir la bonita relación que habían forjado, y al tiempo que dudaba de las intenciones de ella y, sobre todo, de las suyas propias.... sabía que, o esta situacion se hablaba, o se rompía del todo. Conocía al detalle el pensamiento del capitán y comprendía que quisiera decirle todo lo que tenía pendiente cara a cara, sin malos entendidos. Ella y él. Sólos. Y que después atacara toda la flota inglesa al tiempo o se desatara la peor de las tormentas tropicales. Su conciencia estaría tranquila.
Sonriendo, conteniendo a duras penas una emoción e incertidumbre por aquel que se había convertido en su segundo padre, se acercó y ofrecio su ayuda al viejo.
- Gracias, colibrí... gracias... Oye, una cosa..... ¿te apetecería conocer a una amiga mía y a su pueblo? prepara un baul con lo que creas mas imprescindible que mañana a las 17.00 partimos





