Estracto del diario del capitán
Dios, que a gusto se está en casa.....
Tiempo hacía ya que no surcaba estos mares. Supongo que toda la inquietud y toda la desazón que tenía era porque, sin realmente saberlo echaba de menos mi hogar, mis amigos, la gente que conozco y con la que me siento en un lugar seguro, conocido, tranquilo, donde sé donde están las trampas y puedo evitarlas. Donde sé donde se encuentran aquellos tesoros que escondí al partir y puedo ir a buscarlos en cualquier momento..
Atrás, muy atrás, quedan los mares turbios en los que he navegado durante un mes; las tormentas, las reparaciones del barco, los momentos de calma chicha en los que, estancado, quería y no podía poner a navegar el Lobo Solitario.
Atrás quedan también momentos de gloria y aventuras vividas, pero cosa curiosa.... tolo lo vivido durante estas dos últimas semanas las recuerdo como un sueño, cosas vividas durante estos dos últimos meses como retazos de un sueño, y las cosas, los cambios, la ruta de navegación seguida desde Febrero del pasado año hasta el día de hoy, como algo imposible de soñar.
Y mientras tanto, el mundo no se ha parado, como le pedí. Ha seguido su curso inexorable y tengo que ponerme al día en tantas y tantas cosas...
Tiempo hacía ya que no surcaba estos mares. Supongo que toda la inquietud y toda la desazón que tenía era porque, sin realmente saberlo echaba de menos mi hogar, mis amigos, la gente que conozco y con la que me siento en un lugar seguro, conocido, tranquilo, donde sé donde están las trampas y puedo evitarlas. Donde sé donde se encuentran aquellos tesoros que escondí al partir y puedo ir a buscarlos en cualquier momento..
Atrás, muy atrás, quedan los mares turbios en los que he navegado durante un mes; las tormentas, las reparaciones del barco, los momentos de calma chicha en los que, estancado, quería y no podía poner a navegar el Lobo Solitario.
Atrás quedan también momentos de gloria y aventuras vividas, pero cosa curiosa.... tolo lo vivido durante estas dos últimas semanas las recuerdo como un sueño, cosas vividas durante estos dos últimos meses como retazos de un sueño, y las cosas, los cambios, la ruta de navegación seguida desde Febrero del pasado año hasta el día de hoy, como algo imposible de soñar.
Y mientras tanto, el mundo no se ha parado, como le pedí. Ha seguido su curso inexorable y tengo que ponerme al día en tantas y tantas cosas...





