Insomnio
01.30 de la madrugada. Aunque mis ojos se quedan cerrados, mi mente ya se halla bien despierta. Al poco los abro, (qué sentido tiene engañarse a uno mismo) y, durante un rato, me quedo mirando al feo techo de ese cuarto extraño.
"Qué oscuro que está todo. Y qué frio que hace, y qué sólo que estoy, maldita sea, en este barco"
Enciendo un cigarro y empizo a deshojar la margarita con las preguntas que han hecho muchos otros antes que yo. Y me doy cuenta de que mis muñecos tienen nombres. Y voces. Y cuerpos. Y de que se los puse yo hace mucho tiempo. Y qué frio, qué oscuro, que está este cuarto extraño sin tí.
No quiero que mis muñecos, Barla y Davel, la autocompasión y el autocastigo, estén aquí, ellos no. Esta noche no.
Y pienso, en este lugar frío, oscuro y feo, si habrá algún otro rincón secreto cuyos habitantes quieran admitirme y protegerme en estas noches angustiosas.
Con lo cerca que estamos.. y cuánto te echo de menos. En este cuarto tan frío, tan oscuro, tan feo. En este pozo de negrura que se ha sumido, hasta la salida del sol o hasta que caiga rendido de cansancio, el trozo de alma que me has dejado para añorarte.
"Qué oscuro que está todo. Y qué frio que hace, y qué sólo que estoy, maldita sea, en este barco"
Enciendo un cigarro y empizo a deshojar la margarita con las preguntas que han hecho muchos otros antes que yo. Y me doy cuenta de que mis muñecos tienen nombres. Y voces. Y cuerpos. Y de que se los puse yo hace mucho tiempo. Y qué frio, qué oscuro, que está este cuarto extraño sin tí.
No quiero que mis muñecos, Barla y Davel, la autocompasión y el autocastigo, estén aquí, ellos no. Esta noche no.
Y pienso, en este lugar frío, oscuro y feo, si habrá algún otro rincón secreto cuyos habitantes quieran admitirme y protegerme en estas noches angustiosas.
Con lo cerca que estamos.. y cuánto te echo de menos. En este cuarto tan frío, tan oscuro, tan feo. En este pozo de negrura que se ha sumido, hasta la salida del sol o hasta que caiga rendido de cansancio, el trozo de alma que me has dejado para añorarte.
Comentario:
(he oído que los ratones coloraos siempre están dispuestos a acoger almas blancas)





