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Navegando en el Lobo Solitario
Un Barco y el mar. Aventuras vividas a través de los ojos de 6 personajes....¿ficticios?
Acerca de
¿Es posible ver la vida a través de los ojos de otras personas?
¿y si estas personas no son reales?
En el galeón " El Lobo Solitario", encontrarás a nuestros seisprotagonistas , que son una parte de cada uno de nosotros. Representan una faceta de mi personalidad, y ellos son los que cuentan las cosas de mi vida que yo no me atrevo....
Sindicación
 
El Cuarto Grumón
Aparte de los dos hermanos grumones, la pasajera 54 (pues era pariente lejana de ellos), tenía otros dos, varones y otras dos, mujeres.

En cuanto a los varones, El Hermanísimo era el que más quebraderos de cabeza le daba. Imprececible, pero Entrañable, lo llevaba a veces por el camino de la amargura y otras por el de la risa.

En cuanto al cuarto Grumón, el menor, era sin duda el personaje más excéntrico de toda la familia. Todos ellos decían que, si bien eran raros a más no poder, y cada uno con su peculiar rareza, el menor de los varones, el cuarto Grumón, las acumulaba todas.

Mientras estudiaba periodismo, este Grumón se decidió por el anarquismo, y cuando pelaba una naranja, se entretenía en dibujar el símbolo en la cáscara de la misma mientras decía que ese cítrico contenía pólvora. Más tarde se hizo idealista y, después, callado y taciturno. Sólo respondía cuando se le preguntaba, aunque a veces tenía ciertos arranques de locuacidad y se hartaba de reir con la familia.

Un día, los médicos le diagnosticaron un principio de úlcera. Sin que nadie lo supiera, el condenado se ponía de vino hasta las cejas con sus amigotes. Lo pusieron a dieta y él, que decía que no, que su metabolismo era así, la siguió a rajatabla y pudo curarse sin operación.

Conocedor de los idomas antiguos, leía a Platón, Sócrates y Ovidio en Lengua antigua, traducía más que medianamente bien el Latín y tenía conocimientos de Inglés y Francés. Todo un portento. En ocasiones, él y la pasajera 54 se enzarzaban en eternos discursos sobre política (seguía todas y cada una de las noticias relacionadas con el asunto), teología (conocía, por sus estudios, muchas religiones y mitologías), economía (cosa que nadie sabe donde sacó esos conocimientos) e historia.

Cuando había que echar una mano en la cocina, era él el elegido. Nunca se sabe si por voluntad propia o imposición materna. El caso es que amasaba las croquetas, vigilaba el cocido, apagaba el horno, batía los huevos, pelaba las patatas y hacía las salsas. Con ello obtuvo un don también, aunque dificilmente se ha dado cuenta de que, si puede comer por sí mismo, es un superviviente. Con el tiempo, seguía las lecciones de un Vascuence llamado Arguiñano y preparaba platos tal y como le indicaba el maestro cocinero.

El día que la pasajera 54 embarcó, él tuvo vacaciones, dos semanas; y, estando el Hermanísimo viviendo en la casa de ella, marchó con él a disfrutar de su compañía y de la ciudad.

¡¡Ay joven iluso!!! en una semana, al Hermanísimo lo vio exactamente dos veces (ese fue su comentario) y una porque fue a buscarlo a la taberna para saludarlo y todos los amigos del mismo hicieron burla de él, y no volvió y, aún hoy, los taberneros dicen que qué raro que era y que vaya Hermanísimo, que ni le acogió, ni le defendió contra las burlas, ni hizo ademán alguno de que se sintiera bien. El caso es que, después, relatándolo, se supo que el cuarto Grumón cogió un mapa de la ciudad y se dedicó durante una semana a pateársela, cada rincón, cada secreto, cada calle, y que era así feliz. Por supuesto, no dio más detalles, y ese viaje, esa vivencia, forma parte de su propio baúl de recuerdos agridulces.

Hoy, con motivo de una carta(*) de la madre, la pasajera 54 tuvo el placer de hablar con él. Y seguía como siempre, obediente, pragmático, eficiente. No diciendo una palabra más de la estrictamente necesaria. Cumpliendo su cometido. En un mundo ajeno donde sólo entra él, y del cual sale, ensimismado, para soltar una teoría, para dar una respuesta o para cumplir, aunque sea a regañadientes, un encargo.
(*) llamada telefónica.
Este hermano mio es la leche... es que es la leche, y estoy muy orgulloso de él
No