Mi rincón Secreto
Cabrones. Hijos de la Gran Puta. Desgraciados. No tengo ningún remordimiento, ni pena ni culpa, en llamaros todo eso y mucho más que no me cabe en la boca de la indignación que tengo.
Me he acordado de toda vuestra puta familia, ¿sabéis? Aunque no os conozca. De todos y cada uno de los que han intervenido en ese destrozo.
Era un rincón especial. Gilipollas, Subnormales encorbatados (y perdón a los verdaderos subnormales por compararlos con semejantes especímenes) Mágico. Allí he pasado unos cuantos de los mejores y peores momentos de mi vida adulta, mercenarios con mono y casco. Allí me sentaba, en las montañitas formadas por la lluvia y el aire con la tierra del suelo, y miraba a través de los juncos, de los troncos silvestres. hacia un prado lleno de hierbajos. Escuchaba los cantos de los grillos, los trinos de los pájaros y el sonido del viento. Porque era lo que había en esas montañitas, en esos juncos, en esos hierbajos. Ahora no hay nada. ¡¡Nada!! más que vacío. Un solar vacío con una excavadora a un lado y otra al otro del camino que habeis improvisado. La tierra ya no se desprende bajo mis pies cuando subo y bajo; está apelmazada. Dura. Ni siquiera levanto el polvo como antes cuando pisaba por ese sagrado lugar.
Cuando llegué de un viaje, como manda mi tradición (creo que fue Tarazona de Aragón, pero no estoy seguro) ví el enorme edificio que habíais construido allí, bien lejos. Y me lo tomé como una afrenta. ¿Cómo pueden hacer eso? está justo por el sitio por donde sale el sol... Parecía una lucha, un golpe a mi Rincón Secreto, pero un golpe débil. Al fin y al cabo el sol seguiría saliendo y el edificio estaba muy lejos.
¡Ay iluso! Volví al cabo de poco tiempo.. iniciaba mi destierro a Ceuta. Y empezaban a construir en el campo de hierbajos un parque nuevo, mejor, con un lago y todo. Capullos.... ya no se oían tantos grillos... los chillidos de los niños los ocultaban, y los de los adultos que hablan a voces en el chiringuito que ahora hay.
El Lugar donde Comienzan y Terminan todos los viajes volvió a sufrir un cambio cuando fui y regresé de Santander, Dos cambios en dos meses... fue duro. Esta vez estaba tocado de verdad, y así lo comprendí.
El otro día, con intención de relajar nuevamente mi tenso espíritu, me acerqué..... Y vi que el lugar ya estaba moribundo.
El pasillo que conformaban unos edificios estaba destruido. Ya se veía un vasto parque artificial, en lugar de un cielo y un verde esperanza. Choqué contra la valla que cubre el ahora acceso, y la golpeé, e intenté forzarla, y no pude. Derrotado, fui andando por su perímetro, con el ánimo como un león enjaulado. Con la misma cara que tienen en las pelis ciertos personajes encerrados. Encontré un hueco y pasé, y vi que ya estaban empezando a construir sobre el mismo recinto.
Esta noche he ido a despedirme de lo que conocí. De los Grillos. De los Pajaritos. De la Luna que me ha escuchado tantas veces. De las montañas, los juncos y los hierbajos. Y me he sentado envuelto en la luz de un foco sobre pavimento, en lugar de en penumbras sobre tierra. Y he mirado hacia el este, y he visto una excavadora. Y en el oeste otra. Y en el sur contenedores y material de obra. Y me he enfurecido. Me he enfurecido porque ese sitio vivió el requiem con armónica por las almas del padre de Garófano y de mi amigo, Dámaso, vencidos por la Dama Pálida y transportados por Caronte.
Me he enfurecido porque una mujer rubia embarazada me dio un buenos días nervioso y una sonrisa un día de otoño a las 8 de la mañana mientras amanecía. Y su perro me dio un lengüetazo en la mano cuando lo acaricié. Y porque esa misma mujer tenía el mismo rincón especial que yo, dado que, cerca de un año después, vino con su hijo para disfrutar de un nuevo amanecer y me dedicó la misma sonrisa nerviosa, aunque el perro no me lamió en esa ocasión; me ladró. Me he enfurecido porque allí he llorado y he reido, y he creido, y me he desengañado, y he hecho proyectos que se han convertido en algo maravilloso y algunos que no se han convertido en nada. Y me he ilusionado y desilusionado con las cosas y las personas.
Ese rincón natural, silvestre, asalvajado que me encantaba se ha convertido en un puto solar en el que, hoy por hoy, al no tener la protección de los árboles y de las montañas, sólo se escuchan los coches pasar por la carretera, los bocinazos, las sirenas. Sigue teniendo la magia, por lo que ha significado, seguirá siendo el Lugar donde Empiezan y Terminan todos los viajes (ninguno está concluido hasta que no pase y "fiche", porque no dejo de hacerlo a la ida en ninguna ocasión), pero ya no puede ser mi rincón secreto.
Hoy una amiga me ha dicho que me busque otro.... no puedo. Ese sitio me encontró a mí.
Por eso os dedico esta carta. Mamonazos. No os odio por hacer vuestro trabajo, tendréis que comer y cumplís órdenes de gente sin escrúpulos que se enriquece especulando con espacios naturales.... (bueno, a ese tipo de gente si que la odio por lo que son) Os odio porque habéis roto un sitio lleno de recuerdos, de sueños. Habeis destruido mi rincón secreto.
Me he acordado de toda vuestra puta familia, ¿sabéis? Aunque no os conozca. De todos y cada uno de los que han intervenido en ese destrozo.
Era un rincón especial. Gilipollas, Subnormales encorbatados (y perdón a los verdaderos subnormales por compararlos con semejantes especímenes) Mágico. Allí he pasado unos cuantos de los mejores y peores momentos de mi vida adulta, mercenarios con mono y casco. Allí me sentaba, en las montañitas formadas por la lluvia y el aire con la tierra del suelo, y miraba a través de los juncos, de los troncos silvestres. hacia un prado lleno de hierbajos. Escuchaba los cantos de los grillos, los trinos de los pájaros y el sonido del viento. Porque era lo que había en esas montañitas, en esos juncos, en esos hierbajos. Ahora no hay nada. ¡¡Nada!! más que vacío. Un solar vacío con una excavadora a un lado y otra al otro del camino que habeis improvisado. La tierra ya no se desprende bajo mis pies cuando subo y bajo; está apelmazada. Dura. Ni siquiera levanto el polvo como antes cuando pisaba por ese sagrado lugar.
Cuando llegué de un viaje, como manda mi tradición (creo que fue Tarazona de Aragón, pero no estoy seguro) ví el enorme edificio que habíais construido allí, bien lejos. Y me lo tomé como una afrenta. ¿Cómo pueden hacer eso? está justo por el sitio por donde sale el sol... Parecía una lucha, un golpe a mi Rincón Secreto, pero un golpe débil. Al fin y al cabo el sol seguiría saliendo y el edificio estaba muy lejos.
¡Ay iluso! Volví al cabo de poco tiempo.. iniciaba mi destierro a Ceuta. Y empezaban a construir en el campo de hierbajos un parque nuevo, mejor, con un lago y todo. Capullos.... ya no se oían tantos grillos... los chillidos de los niños los ocultaban, y los de los adultos que hablan a voces en el chiringuito que ahora hay.
El Lugar donde Comienzan y Terminan todos los viajes volvió a sufrir un cambio cuando fui y regresé de Santander, Dos cambios en dos meses... fue duro. Esta vez estaba tocado de verdad, y así lo comprendí.
El otro día, con intención de relajar nuevamente mi tenso espíritu, me acerqué..... Y vi que el lugar ya estaba moribundo.
El pasillo que conformaban unos edificios estaba destruido. Ya se veía un vasto parque artificial, en lugar de un cielo y un verde esperanza. Choqué contra la valla que cubre el ahora acceso, y la golpeé, e intenté forzarla, y no pude. Derrotado, fui andando por su perímetro, con el ánimo como un león enjaulado. Con la misma cara que tienen en las pelis ciertos personajes encerrados. Encontré un hueco y pasé, y vi que ya estaban empezando a construir sobre el mismo recinto.
Esta noche he ido a despedirme de lo que conocí. De los Grillos. De los Pajaritos. De la Luna que me ha escuchado tantas veces. De las montañas, los juncos y los hierbajos. Y me he sentado envuelto en la luz de un foco sobre pavimento, en lugar de en penumbras sobre tierra. Y he mirado hacia el este, y he visto una excavadora. Y en el oeste otra. Y en el sur contenedores y material de obra. Y me he enfurecido. Me he enfurecido porque ese sitio vivió el requiem con armónica por las almas del padre de Garófano y de mi amigo, Dámaso, vencidos por la Dama Pálida y transportados por Caronte.
Me he enfurecido porque una mujer rubia embarazada me dio un buenos días nervioso y una sonrisa un día de otoño a las 8 de la mañana mientras amanecía. Y su perro me dio un lengüetazo en la mano cuando lo acaricié. Y porque esa misma mujer tenía el mismo rincón especial que yo, dado que, cerca de un año después, vino con su hijo para disfrutar de un nuevo amanecer y me dedicó la misma sonrisa nerviosa, aunque el perro no me lamió en esa ocasión; me ladró. Me he enfurecido porque allí he llorado y he reido, y he creido, y me he desengañado, y he hecho proyectos que se han convertido en algo maravilloso y algunos que no se han convertido en nada. Y me he ilusionado y desilusionado con las cosas y las personas.
Ese rincón natural, silvestre, asalvajado que me encantaba se ha convertido en un puto solar en el que, hoy por hoy, al no tener la protección de los árboles y de las montañas, sólo se escuchan los coches pasar por la carretera, los bocinazos, las sirenas. Sigue teniendo la magia, por lo que ha significado, seguirá siendo el Lugar donde Empiezan y Terminan todos los viajes (ninguno está concluido hasta que no pase y "fiche", porque no dejo de hacerlo a la ida en ninguna ocasión), pero ya no puede ser mi rincón secreto.
Hoy una amiga me ha dicho que me busque otro.... no puedo. Ese sitio me encontró a mí.
Por eso os dedico esta carta. Mamonazos. No os odio por hacer vuestro trabajo, tendréis que comer y cumplís órdenes de gente sin escrúpulos que se enriquece especulando con espacios naturales.... (bueno, a ese tipo de gente si que la odio por lo que son) Os odio porque habéis roto un sitio lleno de recuerdos, de sueños. Habeis destruido mi rincón secreto.
Comentario:
Vaya, siento mucho que te hayan arrebatado "tu lugar". Supongo que no puedo hacerme a la idea de lo que significa para ti porque yo no tengo ningún lugar especial donde me sienta como te sentías tú allí (a no ser mi camita, y no creo que nadie se la lleve).
Supongo que no puedes buscarte otro rincón secreto, porque como tú dices, esos lugares te encuentran a ti y no al contrario. Pero quién sabe si con el tiempo otro lugar te encontrará...
En fin, amigo, que poco te puedo decir sobre esto, sólo te mando una sonrisita y un abrazo (si me lo permite Corsaria, claro!), y mucho ánimo. Si eso también ratifico tus insultos...
Gracias por explicarme el post del otro día.. si es que yo no sé leer entre líneas, te lo digo en serio, a mí o me dicen las cosas claras o nada, jeje, soy así de corta. Pero vamos, que tú a lo tuyo, ya cuando no me entere de algo te pregunto, que tu blog está muy bien tal y como está, no cambies nada de él.
Que disfrutes de estos días libres :)
besines.
Supongo que no puedes buscarte otro rincón secreto, porque como tú dices, esos lugares te encuentran a ti y no al contrario. Pero quién sabe si con el tiempo otro lugar te encontrará...
En fin, amigo, que poco te puedo decir sobre esto, sólo te mando una sonrisita y un abrazo (si me lo permite Corsaria, claro!), y mucho ánimo. Si eso también ratifico tus insultos...
Gracias por explicarme el post del otro día.. si es que yo no sé leer entre líneas, te lo digo en serio, a mí o me dicen las cosas claras o nada, jeje, soy así de corta. Pero vamos, que tú a lo tuyo, ya cuando no me entere de algo te pregunto, que tu blog está muy bien tal y como está, no cambies nada de él.
Que disfrutes de estos días libres :)
besines.





