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Navegando en el Lobo Solitario
Un Barco y el mar. Aventuras vividas a través de los ojos de 6 personajes....¿ficticios?
Acerca de
¿Es posible ver la vida a través de los ojos de otras personas?
¿y si estas personas no son reales?
En el galeón " El Lobo Solitario", encontrarás a nuestros seisprotagonistas , que son una parte de cada uno de nosotros. Representan una faceta de mi personalidad, y ellos son los que cuentan las cosas de mi vida que yo no me atrevo....
Sindicación
 
Magia....
Rodeados por una tormenta terrible, ni Takker podía gobernar el timón, ni el capitán dirigir de forma acertada el barco, ni el resto de pasajeros y tripulantes dormir con sosiego, comer con hambre ni reir con ganas.

En un momento dado, en el horizonte, aparecieron una serie de islotes y bajíos. Y el Capitán, que estaba junto al pasajero 122 y el grumete, (que miraba fascinado las terribles aristas rocosas que podrían hacer migajas el barco con sólo rozarlas), musitó unas palabras con desgana:

"Ya es hora, bajen a la bodega de carga" - Y a renglón seguido, gritó - ¡¡¡¡Timonel!!! ¡directo a las rocas del infierno!

Bajaron todos a la bodega de carga, donde se apilaban telas, cuerdas, cuadros, libros y enseres varios, que se pusieron a retirar prestamente.

¡Capitán, señor! ¿no deberíamos estar vigilando para que no nos despedacen las rocas? -Inquirió con un deje de temor el joven marino

-¡¡¡Jajajajaja mocoso, aquí es donde hacemos falta, voto a tal!! aparta los enseres materiales, y busca, busca dentro de tí lo que......

- ¿No lo sabes aún, verdad querido? - La pasajera 54 interrumpió a Takker, que había trabado el timón, con voz dulce, cariñosa, como quien habla a un hijo o a la parte más oculta de uno mismo. Con piedad y compasión. Sin burla. Sin gesto de burla -Aquí es donde se guardan los tesoros y los restos de naufragios. Busca en su interior, y encontrarás algo que sirva de lastre, así podremos elevar la línea de flotación y pasar entre esos escollos, dejando atrás la tormenta.

El pequeño hizo pues lo que le sugerían. Y empezó a apartar vasos y botellas, a guardar trapos, a mover cajas, y empezó a sudar y a concentrarse, y allí ocurrió algo verdaderamente sorprendente.

Todos parecían uno. Una aureola violeta rodeaba las figuras de los allí presentes de tal forma de sus siluetas de confundían y mezclaban como si fuesen uno. Y, debajo de todo lo que había allí, una luz pulsante, del mismo color violeta, empezaba a vislumbrarse.

Poco después, cada uno de ellos apareció con un saco o baúl, o varios, como el capitán, Takker y el Galeote, o una pequeñísima bolsa, como el grumetillo, y se encaminaron a la borda de estribor, a sotavento. La misma luz pulsante los envolvía.

Guiados por el ejemplo del viejo lobo de mar, tiraron todos los sacos de mierda por la borda, quedando en ese mismo instante el barco ligero y liviano. Y juntos, uno ordenando con su eterno cigarro en la boca, otro dirigiendo con la sempiterna botella en la mano, y otros ayudando en lo que podían, consiguieron sortear los escollos, y abrazar la vida, y vivirla, y al deshacerse de esos sacos que pesaban como una losa, comprendieron que habían hecho bien, aunque fuese duro.

Mientras tanto, en la bodega de carga, la luz violeta se fue poco a poco transformando en una luz blanca, deslumbrante, que iluminaba los ojillos traviesos de unos duendecillos, ojillos que, a su vez, iluminaban como pequeños fanales los ojillos de unas sirenas que transportaban aquello que les pesaba tanto a un país donde unos gnomos se encargarían de transformarlo, y unas ninfas de aire se encargarían de traer de vuelta a sus propietarios en su nueva forma de sueños. Para no olvidar. Para no volver a repetir los errores del pasado. Para que esa sensación al liberarse de las gravosas cadenas y sacos y baúles perdurase el máximo tiempo posible, no dejando espacio a nuevos sacos sucios y baúles descascarillados
En borrador el 27 de Marzo de 2006 a las 11.57
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