No era el hombre más valiente, ni el más piadoso...pero era un hombre honesto (*)
Cansado, hastiado, demacrado... canas, ojeras y arrugas le cruzan el rostro. Nubes le cruzan el pensamiento. Sólo queda un dolor en el alma, por haber sido fiel a sus principios. Justo por encima del alma, donde quiera que esté, donde la carne se junta con el hueso, se podía ver un pequeño tatuaje, una C envuelta en un pólígono exacto. Su marca. Su sello. Y un número 00004. Todavía no sabe que significa ese número. Pero aunque el tatuaje se borró hace tiempo por los efectos del mar y del viento y de mil batallas ganadas y diez mil perdidas, quedan las heridas, las cicatrices, los rotos en cuerpo y alma. Pero también queda la entrega, la sangre corriendo por las venas, el dolor en los músculos que principia que todavía hay músculos. Y vida. y con esa vida, hay esperanza bombeando con cada latido, hay un sentirse a gusto con uno mismo, satisfacción con el deber cumplido. Rabia contenida por cómo se desarrollan los actos de cada una de sus vidas, rabia que sale de lo más hondo y se convierte en una fé ciega hacia la lucha, la entrega. La causa.
El negro abrigo hasta los pies se agita con un viento que se arremolina a su alrededor, levantando espumas de polvo y suciedad en el duro suelo. Su pantalón, roto por mil sitios, denota las huellas claras de un prolongado y satisfactorio uso, al igual que sus botas, sucias, agujereadas, desgastadas por años de caminos y de aventuras. Con cada vuelta del Céfiro, el abrigo se abre, dejando ver una camiseta clara, con un extraño tribal en el centro de la misma. Otra firma, otro símbolo, que se cierra en el pequeño cologante céltico que en su cuello pende y que simboliza el sol, la fuerza, la reencarnación infinita.
Mirada.... unos ojos marrones verdosos miran al infinito sin pestañear. No es una mirada triste, no es una mirada de odio, no es una mirada alegre. Es comprensiva y melancólica al tiempo, es una mirada de tiempo y recuerdos, del qué soy y en qué me he convertido, de aceptación, de reconocimiento hacia uno mismo. Un pequeño brillo en las pupilas indica determinación, resolución. Puede que se equivoque en sus actos, en sus palabras, pero si se da cuenta pedirá perdón. Y aprenderá. Porque son sus equivocaciones, y sus aciertos, y los de nadie más.
Despacio, levanta un pie, seguido del otro. La lluvia ha dejado de empapar su cabello largo, y un tímido rayo de sol ilumina tenuemente el lado izquierdo de su cara, dejando en semipenumbra el otro. Hasta que, finalmente, paso a paso y en plena sintonía con el sol, los dos desaparecen sin hacer ruido por un horizonte nuboso, a través de la fina neblina que, un brillo en los ojos, y otro en el cielo, ha sido vencida durante un instante.
El Ave Fénix ha renacido de sus cenizas. Se pregunta qué hace realmente aquí de nuevo, qué sentido tiene otra vez la misma lucha, la misma gente, pero aún así, lucha por que está tatuado en sus principios. En sus genes. En su historia.
Es su sino quemarse en hogueras para volver a renacer. Duele, pero se aprende.
título escogido y modificado de "El Capitan Alatriste", de D. Arturo Pérez-Reverte, primero de la saga titulada "Las Aventuras del Capitán Alatriste"
El negro abrigo hasta los pies se agita con un viento que se arremolina a su alrededor, levantando espumas de polvo y suciedad en el duro suelo. Su pantalón, roto por mil sitios, denota las huellas claras de un prolongado y satisfactorio uso, al igual que sus botas, sucias, agujereadas, desgastadas por años de caminos y de aventuras. Con cada vuelta del Céfiro, el abrigo se abre, dejando ver una camiseta clara, con un extraño tribal en el centro de la misma. Otra firma, otro símbolo, que se cierra en el pequeño cologante céltico que en su cuello pende y que simboliza el sol, la fuerza, la reencarnación infinita.
Mirada.... unos ojos marrones verdosos miran al infinito sin pestañear. No es una mirada triste, no es una mirada de odio, no es una mirada alegre. Es comprensiva y melancólica al tiempo, es una mirada de tiempo y recuerdos, del qué soy y en qué me he convertido, de aceptación, de reconocimiento hacia uno mismo. Un pequeño brillo en las pupilas indica determinación, resolución. Puede que se equivoque en sus actos, en sus palabras, pero si se da cuenta pedirá perdón. Y aprenderá. Porque son sus equivocaciones, y sus aciertos, y los de nadie más.
Despacio, levanta un pie, seguido del otro. La lluvia ha dejado de empapar su cabello largo, y un tímido rayo de sol ilumina tenuemente el lado izquierdo de su cara, dejando en semipenumbra el otro. Hasta que, finalmente, paso a paso y en plena sintonía con el sol, los dos desaparecen sin hacer ruido por un horizonte nuboso, a través de la fina neblina que, un brillo en los ojos, y otro en el cielo, ha sido vencida durante un instante.
El Ave Fénix ha renacido de sus cenizas. Se pregunta qué hace realmente aquí de nuevo, qué sentido tiene otra vez la misma lucha, la misma gente, pero aún así, lucha por que está tatuado en sus principios. En sus genes. En su historia.
Es su sino quemarse en hogueras para volver a renacer. Duele, pero se aprende.
título escogido y modificado de "El Capitan Alatriste", de D. Arturo Pérez-Reverte, primero de la saga titulada "Las Aventuras del Capitán Alatriste"
Cartagena, puerto y mar
De pie en la cala, con el viento agitándole los largos y canosos cabellos, el Capitán miraba sus huellas en la arena, que las olas de la playa se empeñaban en borrar al tiempo que lamían sus viejas, gastadas y agujereadas botas.
Un poco más allá, la Fragata Corsaria orzó con rumbo a Valencia por segunda vez, en un fútil intento de escapada que no pasó desapercibido a nadie. Fue sólo un momento y tras leve cháchara, volvió, nuevamente, mientras el viejo lobo de mar se encajaba en sus pensamientos y en que se equivocó la paloma, deseando, por un lado, que no completara su derrota esa fragata, y por otro que sí y se alejara en un horizonte plomizo y lluvioso. Acorde a la moral de los que allí se encontraban.
Mientras tanto, la Fragata Nala esperaba, también fondeada en sus pensamientos, a que fuéramos a algún sitio, o a quedarnos allí definitivamente.
Encendió su enésimo cigarrillo, vio con satisfacción como la Corsaria volvía, le hacía gesto preguntando su estado de ánimo y desplegaba su blanco velamen en una sonrisa. La Nala también se acercó, y hasta Valencia, que parecía en el horizonte sumido en unos pensamientos turbios y extraños, se acercó al grupo con lo que podría llamarse una sonrisa en su gastada costa.
Momentos duros, momentos tensos en los que, las olas del mar rompiendo sobre la antigua cueva de contrabandistas, el camino sobre las rocas libre y expedito salvo por la decreciente marea eran lo más parecido a las palabras que a todos nos rondaban por la cabeza, a los pensamientos, historias, batallas ganadas y perdidas que salían a flote de cada uno de nosotros, miserables en ese momento en que nuestros fantasmas aparecían sobre nosotros, pálidos, ojerosos, a incomodarnos.
Con gesto cansino, desanduvimos nuestros pasos y nos embarcamos en la chalupa que habría de llevarnos a aquello que cada uno de nosotros, de forma provisional y por las circunstancias, llamamos "casa"
Un poco más allá, la Fragata Corsaria orzó con rumbo a Valencia por segunda vez, en un fútil intento de escapada que no pasó desapercibido a nadie. Fue sólo un momento y tras leve cháchara, volvió, nuevamente, mientras el viejo lobo de mar se encajaba en sus pensamientos y en que se equivocó la paloma, deseando, por un lado, que no completara su derrota esa fragata, y por otro que sí y se alejara en un horizonte plomizo y lluvioso. Acorde a la moral de los que allí se encontraban.
Mientras tanto, la Fragata Nala esperaba, también fondeada en sus pensamientos, a que fuéramos a algún sitio, o a quedarnos allí definitivamente.
Encendió su enésimo cigarrillo, vio con satisfacción como la Corsaria volvía, le hacía gesto preguntando su estado de ánimo y desplegaba su blanco velamen en una sonrisa. La Nala también se acercó, y hasta Valencia, que parecía en el horizonte sumido en unos pensamientos turbios y extraños, se acercó al grupo con lo que podría llamarse una sonrisa en su gastada costa.
Momentos duros, momentos tensos en los que, las olas del mar rompiendo sobre la antigua cueva de contrabandistas, el camino sobre las rocas libre y expedito salvo por la decreciente marea eran lo más parecido a las palabras que a todos nos rondaban por la cabeza, a los pensamientos, historias, batallas ganadas y perdidas que salían a flote de cada uno de nosotros, miserables en ese momento en que nuestros fantasmas aparecían sobre nosotros, pálidos, ojerosos, a incomodarnos.
Con gesto cansino, desanduvimos nuestros pasos y nos embarcamos en la chalupa que habría de llevarnos a aquello que cada uno de nosotros, de forma provisional y por las circunstancias, llamamos "casa"
Un poema, para variar
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor; la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
Se equivocó la Paloma - Rafael Alberti
Posteando, que es Gerundio
Sé que no es la mejor forma para postear.. pero bueno, reproduzco aquí (obviando nombres de personas y lugares), un correo que le he enviado a una amiga sobre cómo me siento.
Hasta pronto
Holaaaaaaa yastoy aquí otra vez.... jajajaja supongo que éste es un momento tan bueno como cualquier otro pa contarte por qué estaba tristón... es mu simple, y a la vez mu complejo, pero bueno, allá va.
Me sentía mu solo. Sabes? cuando estoy aqui.. pos sé que tarde o temprano aparecerá alguien al otro lado de la red, como digo yo... y si no, pos mensaje, o llamada al móvil, o lo que sea, pos eso.. cuando me quedé sin luz me dí cuenta realmente de lo sólo que estaba y de lo que dependo de vosotros. Antes no era así, yo era feliz en mi soledad, pero ahora.... pos chica, es más facil pasar de estar sólo a estar acompañado que al revés. A eso únele el que no tenía móvil ni forma de contactar con nadie, únele que todo el mundo que conozco, pos al hacer marcha, pos estaban entre ellos quedando y haciendo planes y eso, y claro, pos como estaba yo delante, pos me lo comía todo. Súmale también lo de mis cuñás, que al fin y al cabo, siempre me han escuchado, súmale que mi "mario" también tiene mogollón de problemas y que a mi hermano casi no lo veo.... Súmale también que se me ha jodio el calentador y que cualquier día estalla, súmale que me fui a comprar unas cosillas pa vosotras y resulta que no tenían, que no pude con la bici, que me ganó.. en fin, todo mal, todo una mierda. a eso me refería cuando le dije a A. que esto (internet, msn, chat) es un "refugio" para mí. Porque me distraigo, y me divierto, y puedo hablar con gente y bromear y eso. Y ahora te explicas por qué, cuando vuelvo, con tol buen rollito del mundo, pos me encuentro entre medias de marrones, discusiones y mierda, pos mira, pos no estoy mu contento, que quieres que te diga, y eso explica, por cierto, que defienda a la C.más de lo normal, pos joer, si es que se está quedando sola en esto, y mira, pos no es nada agradable, ya te lo digo yo. Y además, no bebí ni quise irme al Pub con estos porque me iba a poner hasta el culo de cervezas, y no me apetecía andar haciendo el tonto por ahí. Y eso me pasaba, y ahora estoy más triste todavía, que te parece. Po eso, que hasta la noche.. si estoy, y si no, hasta mañana. Me voy a meter en la cama y a ver si se me pasa.
Y.... no me sermonees, vale?? que no me apetece en absoluto. Aunque sé que me lo merezco, que me he puesto más triste a medida que explicaba todo esto, porque joer, todo es una mierda y si, me tomo las cosas demasiado en serio, y me implico, o me implican en todo y, joer, pos me afecta.
Edición 23/02/2006 : Al final mi amiga me sermoneó. Y bien. Justo cuando más necesitaba cariño y mimos, joer, ¿¿por qué es tan dificil hacerme caso por una vez??
Paradoja
Con la única persona que puedo hablar de lo que me pasa es a la única que no puedo contarle nada... No sé si os habrá pasado algo similar, pero es duro....
El Hijo del Albañil
Con objeto de realizar la remodelacion de un local, contratamos a un maestro albañil. Profesional barbudo con un eterno caliqueño en la boca que sabíamos que trabajaba duro, rapido y bien.
Lo que yo, particularmente, no sabía, es que el maestro albañil vendría con tres de sus cuatro hijos, que tenían las categorias de oficial de primera, de segunda y peón.
En función de su categoría, como en todos los oficios, los más superiores mandan más y los inferiores tienen los trabajos más duros. Y yo me dí cuenta de quién era el peón cuando un enorme trozo de pared que estaba derribando se le cayó encima del dedo, rompiéndole el hueso. Los otros no estaban, estaban tomando café o midiendo el tamaño de los tabiques.
Tras una cura al pobre peón, constaté que, pese al dolor, no había pegado ni un solo grito. Saltó, resopló y bufó. Maldijo, blasfemó y anduvo como un león herido enjaulado, pero no gritó ni cuando le ocurrió el accidente, ni cuando le practiqué una cura de emergencia con un desinfectante. Ni siquiera, me dijeron, cuando el médico le colocó el hueso de un movimiento.
Pensaba en el maestro y los oficiales, que gritarían, golpearían las paredes y pegarían patadas. Pensaba en mi, que no tengo ni la fortaleza ni el valor demostrado por el joven, y que maldeciría a voz destemplada... pero el buen mozo no soltó ni un grito, ni siquiera cuando se estaba mareando. Apretó los dientes y aguantó el dolor.
Al día siguiente volvió al trabajo, para saludar y eso, y seguía así, callado y agradecido. Y dolorido.
Un sufridor nato. El pobre, me dijo, se mareó del susto, no del dolor. Pensaba que se le había quedado el dedo en el tabique.
Lo que yo, particularmente, no sabía, es que el maestro albañil vendría con tres de sus cuatro hijos, que tenían las categorias de oficial de primera, de segunda y peón.
En función de su categoría, como en todos los oficios, los más superiores mandan más y los inferiores tienen los trabajos más duros. Y yo me dí cuenta de quién era el peón cuando un enorme trozo de pared que estaba derribando se le cayó encima del dedo, rompiéndole el hueso. Los otros no estaban, estaban tomando café o midiendo el tamaño de los tabiques.
Tras una cura al pobre peón, constaté que, pese al dolor, no había pegado ni un solo grito. Saltó, resopló y bufó. Maldijo, blasfemó y anduvo como un león herido enjaulado, pero no gritó ni cuando le ocurrió el accidente, ni cuando le practiqué una cura de emergencia con un desinfectante. Ni siquiera, me dijeron, cuando el médico le colocó el hueso de un movimiento.
Pensaba en el maestro y los oficiales, que gritarían, golpearían las paredes y pegarían patadas. Pensaba en mi, que no tengo ni la fortaleza ni el valor demostrado por el joven, y que maldeciría a voz destemplada... pero el buen mozo no soltó ni un grito, ni siquiera cuando se estaba mareando. Apretó los dientes y aguantó el dolor.
Al día siguiente volvió al trabajo, para saludar y eso, y seguía así, callado y agradecido. Y dolorido.
Un sufridor nato. El pobre, me dijo, se mareó del susto, no del dolor. Pensaba que se le había quedado el dedo en el tabique.
Posteando, que es Gerundio -Cuestión de principios
Hoy, conversando con unas amigas.. me han sugerido una práctica no muy legal... en resumen se trata de engañar a una empresa para obtener beneficios.... bueno, el caso es que me he negado en redondo, alengando mis principios de no engañar ni mentir ni nada por el estilo. Y ante sus répicas, razonadas, fundamentadas y bien expuestas.. he seguido en mis trece. Simplemente no quiero ser como ellos. Al final, me han dicho que haga lo que quiera, pero que es tontería por mi parte.. y que soy demasiado correcto.
Demasiado correcto.. he respondido.. lo sé, y así me va. Pero quiero sentirme bien cuando me mire al espejo, y sabiendo que hago lo correcto, que no siempre es lo más fácil, me siento mejor, menos vacío. Mas completo.
El que una de ellas me haya dicho en privado que se siente orgullosa de mi no me sirve tanto como el que yo mismo sí me sienta bien.. máxime cuando esa chica es de las que tratan de engañar y aprovecharse.
Demasiado correcto.. he respondido.. lo sé, y así me va. Pero quiero sentirme bien cuando me mire al espejo, y sabiendo que hago lo correcto, que no siempre es lo más fácil, me siento mejor, menos vacío. Mas completo.
El que una de ellas me haya dicho en privado que se siente orgullosa de mi no me sirve tanto como el que yo mismo sí me sienta bien.. máxime cuando esa chica es de las que tratan de engañar y aprovecharse.
Palabra de Honor
Enronquecido por la fiebre, el cansancio, y una tos malsana producto del tabaco de indias, no dejo de dar vueltas sobre lo mismo.
Conozco a una muchacha que ejerce el Corso, es auténticamente genial, artista, bohemia y un verdadero encanto de persona. Por tratar de ser fiel a mis principios, ideales, a mis promesas y a mi mismo, tal vez le haya hecho daño. Pero solo tal vez... El caso es que hace poco le pedí una reproducción del cuadro de las lanzas de Velázquez, y me dijo que ni de casualidad, que Don Diego ha tardado mucho en hacerlo y que, además, tenía un rey mecenas.
Esto me ha llevado a meditar, muy seriamente, sobre mi situación actual. Ciertamente, nuestro buen Felipe IV (perdón si pego un patinazo a la historia), ejerce el mecenazgo de diversos artistas.. pero es un pusilánime monigote al que sólo se maneja, por este orden, el conde-duque de Olivares, y los asaltos a prostíbulos y conventos.
Bien, salvando la diferencia de esos asaltos, no me siento yo muy lejos de su majestad, en cuanto a que ahora mismo, soy el pelele de otra persona con más recursos físicos, sociales y económicos, y que podría (y de hecho, creo que voy a hacerlo) ejercer cierto mecenazgo de esta joven que tan buenos sentimientos me produce, y a veces, pienso, en la soledad de este barco sin bandera, en este mar sin fin, que al fin y al cabo, afortunado nuestro rey si no se entera de que es así, si realmente cree ser libre y no atado a unas invisibles ligaduras como son el honor y la palabra dada. Y pienso, o pensaba el otro día paseando, que si es consciente de la situación que le ha tocado vivir, y aún así la asume por voluntad propia o porque no le quedan más arrestos, si tendría la cara de desesperación, de absoluta misera, de desventura y de soledad en medio de la corte, que la que tenía yo reflejado en el espejo de una, por lo demás, abarrotada taberna.
Y que me apiado de vos, majestad, si así fuere, y que me alegro por vos, si sois feliz en vuestra ignorancia, y que qué lástima que esa máscara regia que habeis de llevar, sea eso, una máscara, tras la cual se oculta un pobre mimo triste que una vez tuvo 26 años y que volvió a salir a actuar con 29, rescatado del olvido por una artista morena, risueña, preciosa, que sólo quería ser feliz y que, tal vez, entre unos y otros, arrojamos a las garras de la desesperación y la lujuria.
Conozco a una muchacha que ejerce el Corso, es auténticamente genial, artista, bohemia y un verdadero encanto de persona. Por tratar de ser fiel a mis principios, ideales, a mis promesas y a mi mismo, tal vez le haya hecho daño. Pero solo tal vez... El caso es que hace poco le pedí una reproducción del cuadro de las lanzas de Velázquez, y me dijo que ni de casualidad, que Don Diego ha tardado mucho en hacerlo y que, además, tenía un rey mecenas.
Esto me ha llevado a meditar, muy seriamente, sobre mi situación actual. Ciertamente, nuestro buen Felipe IV (perdón si pego un patinazo a la historia), ejerce el mecenazgo de diversos artistas.. pero es un pusilánime monigote al que sólo se maneja, por este orden, el conde-duque de Olivares, y los asaltos a prostíbulos y conventos.
Bien, salvando la diferencia de esos asaltos, no me siento yo muy lejos de su majestad, en cuanto a que ahora mismo, soy el pelele de otra persona con más recursos físicos, sociales y económicos, y que podría (y de hecho, creo que voy a hacerlo) ejercer cierto mecenazgo de esta joven que tan buenos sentimientos me produce, y a veces, pienso, en la soledad de este barco sin bandera, en este mar sin fin, que al fin y al cabo, afortunado nuestro rey si no se entera de que es así, si realmente cree ser libre y no atado a unas invisibles ligaduras como son el honor y la palabra dada. Y pienso, o pensaba el otro día paseando, que si es consciente de la situación que le ha tocado vivir, y aún así la asume por voluntad propia o porque no le quedan más arrestos, si tendría la cara de desesperación, de absoluta misera, de desventura y de soledad en medio de la corte, que la que tenía yo reflejado en el espejo de una, por lo demás, abarrotada taberna.
Y que me apiado de vos, majestad, si así fuere, y que me alegro por vos, si sois feliz en vuestra ignorancia, y que qué lástima que esa máscara regia que habeis de llevar, sea eso, una máscara, tras la cual se oculta un pobre mimo triste que una vez tuvo 26 años y que volvió a salir a actuar con 29, rescatado del olvido por una artista morena, risueña, preciosa, que sólo quería ser feliz y que, tal vez, entre unos y otros, arrojamos a las garras de la desesperación y la lujuria.
Pregunta...
Me gustaría saber por qué la a gente (bueno, no todos, cierto tipo de gente), cuando ya tienes una decisión tomada, le gusta "marear" con nuevas opciones... sobre todo cuando has estado pidiendo consejo sobre la materia durante un tiempo y no te han hecho ni puto caso...
Posteando, que es Gerundio
Hojeando mis enlaces, he visto esto de mi admirado Pérez-Reverte.... En mi estado de ánimo actual, estoy completamente de acuerdo (además de con todo el texto en sí), con la última frase
Edición 30 segundos después..... En ya.com lo tienen más fácil que todas las cosas, pulsas sobre "desconectar" y desconectas. En LoboSolitario.com, pulso sobre "desconectar" y la maquinaria sigue rulando...
Edición 30 segundos después..... En ya.com lo tienen más fácil que todas las cosas, pulsas sobre "desconectar" y desconectas. En LoboSolitario.com, pulso sobre "desconectar" y la maquinaria sigue rulando...
Soliloquios
Y heme aquí, nuevamente acodado en popa, mirando la estela del mar y pensando que ójala fuera realmente un mar lo que dejo a mis espaldas, y con ella, preocupaciones, pensamientos y tristes reflexiones sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto, sobre lo que debo y lo que quiero hacer, sobre el no hacer daño a nadie de forma premeditada y consciente.... mirando como cae la fina lluvia, como se hincha y deshincha la vela como mi moral. Tratando de resolver mis dudas, inquietudes y problemas además de los de los demás.... heme aquí. Triste. Como un Lobo Solitario.No nota las mismas sensaciones que antaño en ella, creía tener arbolada la cabeza y sólo tiene unas raíces débiles y enfermizas- Trata de ser feliz, de hacer su vida... .pero su vida tiene las mismas complicaciones que la vida de cualquiera, incluso que la mia
Es cierto que me gusta, sí. Es muy cierto. Es cierto que también yo le gusto a ella, ¿y entonces? ¿por qué no sale nada? Porque no es tan fácil... porque no es justo para ninguno de los tres.... Es curioso.. jamás me plantee que los celos que mi Capitán sentía hacia ese chico pudiera sentirlos ella sobre esta su nueva amiga... tengo que preguntarle... ¿será posible que lo que él siente por esta nueva amiga es lo que ELLA siente por su nuevo amigo?
Sólo puedo decir una cosa.. he sido fiel a mis principios y a la palabra dada. Y lo siento por mí. Y si no hubiera sido fiel a mis principios y a la palabra dada lo sentiría por ELLA. Pase lo que pase, y no habiendo pasado nada.. lo siento.
Que Dios se apiade de nuestras almas, nada, ni nadie, puede cambiar nuestros sentimientos hacia los otros amigos que hemos hecho. Yo tengo muy claros cuales son los mios, y si seguimos la dinámica que llevamos hasta ahora, sé cuales son los suyos. Y esto no puede acabar bien.... No puede acabar bien.






