Y si la tristeza llega...
Un estudio de unos investigadores británicos ha llegado a la conclusión de que hoy, 24 de Enero, es el día más triste del año. Parece que las personas experimentan una lasitud y melancolía excesiva y fuera de lo normal. El tiempo acompaña, después de varios días soleados y de temperaturas casi primaverales el cielo plomizo ha explotado sobre nuestras cabezas. El frío se cuela por las rendijas de las ventanas y yo, injusta, doy gracias por no tener que salir de casa en todo el día. Hoy no cantan los pájaros junto a mi ventana, ellos que me fascinan con sus locas melodías incluso por la noche y sobre todo al romper la madrugada. Parecen también embargados por la tristeza generalizada de este desventurado día.
Pero para todo existen antídotos y yo combato la tristeza con canciones, con palabras susurradas o escondidas entre las páginas de un libro por leer. Me acurruco en el sofá, envuelta en el calor de mi ropa vieja y dejo pasar las horas, sin remordimientos, apenas disfrutando del caer lento de los segundos aferrándose a mi libro-compañía, para el día más triste del año.
Puede que sea un consuelo de tontos, pero de pronto se me ha pasado por la mente la simple idea de que ya no habrá días tan tristes como este, que cualquier otro será inmensa o minimamente más feliz. Este pensamiento me entibia el alma…Recuerdo ese otro recuerdo que me dice siempre que la vida no es como una balsa de aceite sobre el agua, siempre igual, siempre pura, huyendo de los mestizajes…al contrario, es más como un almendro agitando todas sus ramas en flor ante el paso del viento, es agua turbia, días plomizos y de sol. Todas las sensaciones deben ser vividas, incluso esta melancolía calma que hoy envuelve a mis pájaros y a mi querido mundo.
Pero para todo existen antídotos y yo combato la tristeza con canciones, con palabras susurradas o escondidas entre las páginas de un libro por leer. Me acurruco en el sofá, envuelta en el calor de mi ropa vieja y dejo pasar las horas, sin remordimientos, apenas disfrutando del caer lento de los segundos aferrándose a mi libro-compañía, para el día más triste del año.
Puede que sea un consuelo de tontos, pero de pronto se me ha pasado por la mente la simple idea de que ya no habrá días tan tristes como este, que cualquier otro será inmensa o minimamente más feliz. Este pensamiento me entibia el alma…Recuerdo ese otro recuerdo que me dice siempre que la vida no es como una balsa de aceite sobre el agua, siempre igual, siempre pura, huyendo de los mestizajes…al contrario, es más como un almendro agitando todas sus ramas en flor ante el paso del viento, es agua turbia, días plomizos y de sol. Todas las sensaciones deben ser vividas, incluso esta melancolía calma que hoy envuelve a mis pájaros y a mi querido mundo.
Comentario:
Queridiña: Leí esa noticia en el diario, y me hizo sonreir, e incluso, curiosamente, pensé en hacer un escrito sobre ella. Me alegro de no haberlo hecho, porque no sería tan boniquiño como el tuyo.
Bicos. Muralla.
Bicos. Muralla.
Comentario:
Ayer 24 de enero fue para mí un día especialmente de melancolía, y la verdad no tenía idea del estudio que mencionas.Me levanté con un particular mal humor, y luego se fue transformando en melancolía, no tristeza, pero ahí estuve. Y salí adelante mirando un cielo azul, que invitaba a respirar aire puro y con la compañía de mi sobrino de 8 años volviendo por un rato a ser la niña que fui. Muy buena tu web y la voy a seguir visitando.
Comentario:
Hola, me uno al sentir melancólico y triste (aún calmo) y me reflejo sin conflictos en esa estadística. Ayer (24) particularmente, fue un día hipersensible y melancólico para mí. Hoy un poco menos, pero aún acompañan azules grisáceos.
Gracias por tu visita y me ha gustado mucho la manera en que escribes.
Un saludote.
Gracias por tu visita y me ha gustado mucho la manera en que escribes.
Un saludote.
Comentario:
Si María todo debe ser vivido hasta el fondo y dan ganas de hacerlo, desde la tristeza si hace falta, al leerte.
Un beso y gracias, gracias, gracias.
Un beso y gracias, gracias, gracias.
Comentario:
Ayer fue un día muy alegre, a pesar del estudio que mencionas. Uno de los motivos fue tu internáutica compañía y también influyó el hecho de que era el primer día del resto de mi vida.
Me gusta la melancolía que destila este post, pero prefiero imaginarte siempre sonriendo ;-D
Un besito
Me gusta la melancolía que destila este post, pero prefiero imaginarte siempre sonriendo ;-D
Un besito
Comentario:
Querida María, este estudio de los investigadores británicos no lo sabía, pero tienen razón, hoy fue un día muy triste. Pero sí, la vida tiene sus altas y bajas y ojalá esta idea que se te ha mentido en la mente sea real, yo creo que ´sí.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
No había oído hablar de ese estudio, y además no le doy mucho crédito... pero el caso es que hoy ha sido un día gris, y "curiosamente" he sentido algo parecido a lo que dices, que del fondo, del suelo, del final, sólo cabe tomar impulso para subir.
He conocido tu espacio por un comentario tuyo en el de mi amiga Agua.
Un saludo.
He conocido tu espacio por un comentario tuyo en el de mi amiga Agua.
Un saludo.






