Cuando las horas esperan sueños...
El tiempo se acerca viejo y sabio colgado del rabo de una nube. Pasa silencioso entre las palabras dichas o por decir. Quien no lo siente no reconoce su rostro y él pasa sin pasar... y nosotros orgullosamente quietos, siempre más quietos. Pero un día el tiempo se cansa de agitar las campanillas del alma. Olvida y ya no vuelve. Desaparece...
Por eso algunos lugares permanecen inmutables durante los días pasados o los que están aún por llegar. Otros, en cambio, nos sorprenden en cada pestañear con la intensidad del tiempo indomable. Y en el instante detenido entre el ir y el venir re-aprendemos el camino sin cabo ni fin que nos lleva a la revelación comprendida de nuestra vida. Descubrimos la misión elegida; ser el río que discurre besando ambas márgenes, dejar de ser frontera y transformarnos en balsa o jangada de tierra.
Por eso algunos lugares permanecen inmutables durante los días pasados o los que están aún por llegar. Otros, en cambio, nos sorprenden en cada pestañear con la intensidad del tiempo indomable. Y en el instante detenido entre el ir y el venir re-aprendemos el camino sin cabo ni fin que nos lleva a la revelación comprendida de nuestra vida. Descubrimos la misión elegida; ser el río que discurre besando ambas márgenes, dejar de ser frontera y transformarnos en balsa o jangada de tierra.
Comentario:
Ayer leí este texto y no pude comentar nada. Hoy me ha ocurrido lo mismo.
Es un texto precioso y no queda nada más que decir. Bueno, sí sólo una cosa, yo no quiero ser río, quiero ser mar.
Besitos fluviales
Es un texto precioso y no queda nada más que decir. Bueno, sí sólo una cosa, yo no quiero ser río, quiero ser mar.
Besitos fluviales
Comentario:
El tiempo, el gran amigo o el peor enemigo del hombre, el, como dice la canción, el implacable, el que no olvida ni perdona...
Ojalá que sea compasivo con nosotros.
Un abrazo. Muralla.
Ojalá que sea compasivo con nosotros.
Un abrazo. Muralla.






