logotipo

img_google
Crónicas de desamor


Uno siempre duerme solo. Todo lo más, uno se duerme y se despierta en compañía
Acerca de

Soy Acuario y como tal, soy sincera, altruista, libre y activa. Intuitiva, fantasiosa, crítica, a veces divertida y agradable, siempre repleta de intereses y de ideas creativas. Simpatica, charlatana, aunque algo tímida, curiosa y moderna. Me gusta la cultura y viajar. Siempre estoy dispuesta a ayudar a los demás, lo que hace meterme en más de un lio. Defecto, uno entre demasiados: soy exageradamente libre.

Mi hombre ideal debe ser inteligente, tolerante, divertido, sincero y, básicamente, amigo.

Y siento adoración por los gatos, aunque creo que ya se nota.

Geo Visitors Map
 
Las vueltas que da la vida
Hace 17 años mi corazón aún no era de hielo. No estaba cubierto por una coraza y, a pesar de algunos desengaños amorosos y una separación, aún albergaba esperanzas e ilusiones.

La primera vez que me habló yo estaba sentada ante el ordenador. El vino por detrás y me pidió un libro. Me sobresalté pues no le había oído llegar, y me volví sorprendida con cara de espanto. Au abrió sus grandes ojos verdes y riendo dijo:
- Sabía que era feo, pero no creí ser el hombre elefante...
Yo reí y sentí una inquietud que hacía tiempo que no sentía. Me levanté nerviosa y busqué su libro.
- ¿Te has recuperado del susto? –dijo mordiéndose los labios con una sonrisa maliciosa.
A partir de entonces ya no tuve descanso. No entendía lo que me sucedía, pero nada dentro de mí era igual. Sensaciones olvidadas resurgían de repente. Me sentía confusa y frágil en una cornisa con las puntas de los pies a punto de saltar. Estaba obsesionada y no dejaba de sorprenderme el hecho de sentirme así. En todo momento recordaba su sonrisa, sus labios, aquellos ojos. No sabía muy bien, intentando ser coherente, el porqué sentía esa sensación, porqué me importaba tanto ver su Vespa roja en la puerta de la oficina...

La segunda vez nos encontramos en la fotocopiadora, y después de hablar algunas frases inconexas por mi parte, acabo diciéndome:
- No seas así, supongo que pronto encontraremos a alguien que nos quiera –dijo con aquella enorme sonrisa- yo no he perdido aún la esperanza.

La tercera vez me invitaba a salir.

Tiempo después, si me preguntaran de él hubiera dicho que era fantástico-maravilloso, que me sentía feliz, que era divertido, encantador, fascinante... Hubiera dicho que aunque me dolía tener este sentimiento, estaba enamorada. Tenerlo a él era lo mejor que podía pasarme. He leído que un síntoma de enamoramiento es la cristalización: atribuirle a la persona amada un conjunto de cosas buenas y positivas, que muchas veces no coinciden con la realidad.

Yo dejé de ser yo, me volví un poco boba, y con esa aparente felicidad producida por el auto-engaño. Como decía Ortega y Gasset: el enamoramiento es una especie de imbecilidad transitoria. Pero la felicidad, aunque engañosa, nunca dura, así que al cabo de unos meses empezaron los problemas. Quise dejarlo porque sabía que él no me quería. Para mi sorpresa, se negó a dejar nuestra relación.

- No quiero perderte, no lo entiendo –repetía–. No entiendo que dos personas que están bien juntas y que se lo pasan tan bien como nosotros, que tenemos tantas cosas en común, desaprovechen esta oportunidad.
- Yo para ti siempre soy la última cosa –le dije.
- Las cosas queridas siempre se dejan para el final.

Estaba agotada, me agotaba totalmente. Me agotaban sus actos, sus palabras, sus frases tan estudiadas para repetir en momentos como aquellos. Me agotaba su indiferencia aparente ante los demás respecto a mi. Me agotaban sus continuos cambios de carácter, su continuo cambio de ideas. Me agotaban sus circunstancias, que no tenía ninguna intención de superar, sino al contrario, recrearse en ellas.

Aquella noche no tenía un motivo concreto para llorar, pero no podía parar de hacerlo. Era una situación absurda y sin sentido. Lloraba y no sabía porqué.

Yo le decía que no nos viéramos mas, y él no hacía más que repetir que eso no podía ser, que no podía prescindir de mi.
- Ya sé porque lloras –bromeaba– lloras de emoción al oírme decir esto. Te debes estar preguntando “¿qué tengo yo que mi amistad procuras?”, pues lo tienes todo y te quiero toda. Sé que soy incapaz de darte lo que tu quieres, pero tendríamos que seguir juntos, quizá algún día llegara a ser.

Pero lo que sí llegó un día fue el abandono. El abandono por su parte, había conocido a otra chica. Ese día lloré todo lo acumulado en ese tiempo. Lloré por el tiempo pasado y creo que gasté mis lágrimas para el futuro. Siempre pensé que él me dejaría, y había llegado el momento. Eso sucedía en el año 1988-1989.

***

Año 2007.

Estoy en mi nuevo trabajo. Sólo hace 20 días que he empezado. Suena el teléfono.
- Buenos días, soy Au, pedí una entrevista con el Sr. XW y aun no me han dicho nada.
- Querrás decir con el Sr. YW –corrijo.
- No, con el Sr. XW.
- Pero es que estás llamando al despacho de YW.
- Uy, perdón, creo que tengo mal el número.
Ya iba a colgar cuando añado.
- ¿Me has dicho que eres Au?.
- Sí –responde tímidamente.
- Soy Bone, Boneca do Gelo.
- ¿Quéeee? –se oye una expresión realmente de sorpresa- ¿cómo has llegado hasta aquí?, ¡qué suerte tengo!.
Supongo que inconscientemente he esbozado una gran sonrisa.
- Me vas perfecta, porque quiero pedirte un favor, ya que también quiero una entrevista con tu jefe.
Yo callo pero me sonrío a mí misma.
- Sí, ya sé que me dirás que sólo te quiero para pedirte favores –ríe estruendosamente-. ¿Qué es de tu vida?, ¿cómo te va todo?, ¿cómo has llegado a trabajar aquí?.... Te llamaré y hablaremos.
Colgué sin poder dejar de sonreir.

¿Cómo debe ser ahora?, ¿qué aspecto debe tener?. Es mayorcito ya, bueno como yo, jaja, pero mayorcito para mí. Lo busco en Internet. Tiene que ser "alguien" para solicitar entrevista con quienes la solicita. Aparecen un montón de libros escritos por él, Dr. en Harvard, dice. Incluso aparece alguna foto suya. Sus increíbles ojos verdes se encuentran escondidos detrás de unas gruesas gafas, pero conserva su pelo negro, y sobre todo... su magnífica sonrisa.

Aún conservo en mi habitación la foto que él me hizo hace 17 años.



 
Comentario:
...Estoy en fase de desintoxicaión romántica, asi que no me hagas mucho caso, pero..Leñe!..Puteale!!!...
 
Comentario:
las LAGrimas no se AGOTan... y son buenas¡¡¡
 
Comentario:
la vida es muy paradójica. Me ha gustado el reencuentro telefónico. Ahora eres más fuerte, no creo que volvieras a vaer.
 
Comentario:
oye acabo de darme cuenta q eres acuario igual q mi niño.. jaj besos
PD: sé q es una tonteria pr me hacía ilusión la coincidencia. besos
 
Comentario:
oye acabo de darme cuenta q eres acuario igual q mi niño.. jaj besos
PD: sé q es una tonteria pr me hacía ilusión la coincidencia. besos
 
Comentario:
Extrañas fuerzas nos llevan hacia el lado oscuro, es poderoso si, muy poderoso...
 
Comentario:
qué coincidencias!!!

supongo q las cosas habrán cambiado mucho, igual que te ha pasado a ti pero como ya te dijeron cuidado!
 
Comentario:
El mundo es un pañuelo, como ves el mundo a veces gira tanto q nos mezcla a todos de nuevo. Quizá sea un erudito, pero te dejó ir así q no es del todo muy listo no?
Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
ummm, sabes aún a riesgo de q piensas q me estoy metiendo demasiado en tu vida, quiero decirte q tengas cuidado si lo vuelves a ver.. pq donde hubo fuego siempre quedan cenizas y tengo miedo esas cenizas vuelvan a arder y te hagan daño, q no te lo mereces. besos, cuidate y perdón por este comentario con este tono tan madrero. besos de nuevo
 
Comentario:
Después de lo que te hizo sufrir... y todavía guardas la sufiente sangre fría como para aseguarte si es él... madre mia!!! yo hubiera sido incapaz, seguro que me hubiera tensado más que un muelle a punto de romper...

1beso
 
Comentario:
Wow, el momento del reencuentro. Siempre es mágico, poderoso, indescriptible... pero honestamente me preocupa mucho el efecto que pueda llegar a tener en ti porq, por lo q dices, a pesar de lo mucho q sentiste el jamás te llegó a corresponder como querías. Ten mucho cuidado, recuerda siempre q el ser humano es el único animal q tropieza dos veces con la misma piedra...
No